AFICIONES PARALELAS

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D. José Rubio y el maquetismo naval en BALLESOL Zaragoza-Mariana Pineda

Confiesa que únicamente ha tenido dos amigos, su mujer y la bicicleta, afición que todavía ejercita diariamente y que compagina con largos paseos a la orilla del Ebro. Su habitación y el salón del ático donde realiza los modelos a escala de barcos rezuman la tranquilidad y el sosiego del artesano por el que sin prisa pasa el tiempo.

La residencia de Ballesol en Zaragoza- Mariana Pineda respira un ambiente marinero gracias a las maquetas de barcos que adornan sus salones. Su origen, las manos artesanas del primer residente que inauguró sus instalaciones, D. José Rubio (Zaragoza, 1924). Este maquinista jubilado de Renfe, hijo de ferroviario, comenzó a trabajar como aprendiz a los 12 años en una fundición de relojes de bronce montando la maquinaria de precisión. Sus jóvenes manos aprendieron a trabajar con minúsculas piezas y a desarrollar la virtud de la paciencia. -Nada es imposible de fabricar- debió de pensar mientras construía un reloj hecho íntegramente de madera.

¿Cómo se inició en este hobby?

Con 35 años me convertí en maquinista de Renfe, lo cual me dió la oportunidad de viajar a Barcelona, Valencia y Madrid y empecé a ser asiduo visitante de las exposiciones de modelismo naval. Entonces pensé: esto lo puedo hacer yo con paciencia.

¿Recuerda la primera maqueta que adquirió?

Fue hace 40 años y me costó 18.000 pesetas de las de la época (108 euros). Era una afición cara que se abarataba significativamente si se realizaba artesanalmente a partir de planos. Es así como he hecho la mayoría de las maquetas. Y he hecho más de cuarenta.

¿Ha realizado alguna exposición?

He expuesto en la Agrupación Artística Aragonesa, en la sala de exposiciones de la Caja de Ahorros de la Inmaculada, en asociaciones de jubilados, en colegios e incluso en la propia residencia de Ballesol.

¿Cuál es el destino de sus maquetas?

La mayoría están repartidas entre mis sobrinos. Algunas las he regalado a personas que me han hecho favores desinteresadamente como fue el caso de un médico. Otras maquetas adornan los salones de esta residencia de manera permanente. Jamás he vendido ninguna maqueta porque el cariño con el que están hechas no se puede pagar.

¿Su creación favorita?

Tengo dos. Una embarcación de pesca mediterránea del siglo XIX cuyas velas las tejió mi mujer y un junco chino. Es exclusivo mío. Los palos de las velas son de bambú, a partir de un abanico hice las jarcias, las velas están hechas de hojas de maíz cortadas en pequeños trozos, humedecidas en agua y compactadas con goma blanca. Esto fue hace cosa de dos años.

Su salud es excelente. Eso salta a la vista.

¿Qué hace para estar tan bien a sus 84 años?

Por las mañanas doy una vuelta en bicicleta durante dos horas y por las tardes suelo dar un largo paseo. Entre medias dedico el tiempo a las maquetas.Tengo costumbre de leer el periódico todos los días. De pequeño, antes de la guerra, mi padre me daba el dinero para comprar “El Liberal”. Ahora la ventaja es que no lo compro porque hay periódico a diario en la residencia. Otro hábito saludable que tengo es tomar un vaso de vino en el aperitivo aunque falten diez minutos para la comida.

¿Cómo decidió ingresar en una residencia?

Como no tuve hijos siempre le dije a mi mujer que antes de llegar a viejos deberíamos marcharnos a una residencia a disfrutar de todos sus servicios sin preocuparnos por cocinar, planchar o limpiar.

¿Por qué ingresó en Ballesol-Mariana Pineda?

Un año antes de finalizar las obras de esta residencia mi sobrina preguntó si era posible ingresar aquí pues había un rumor que indicaba que iba destinada sólo a arquitectos. Bueno, ya ve, al final no era así y yo fuí el primer residente en instalarme.

¿Cómo se le ocurrió la idea de hacer maquetas en la residencia?

Un día, consulté con la directora la posibilidad de desarrollar este hobby en el salón del ático y no me puso ningún inconveniente. La única limitación la puse yo. No utilizo maquinaria eléctrica porque no quiero hacer responsable a la residencia de los accidentes que pueda sufrir. Por este motivo, últimamente estoy haciendo maquetas de cartón a partir de unos patrones polacos que, aunque no los puedo leer, al menos entiendo sus ilustraciones.

¿Algún deseo que le falta por cumplir?

Residir durante quince días en Ballesol-Playa Patacona de Valencia. Me gustaría dar paseos a la orilla del mar.

¿Cuál es su próximo proyecto?

No tiene nada que ver con barcos. Estoy trabajando en una reproducción de la Basílica del Pilar en cartón como no podía ser menos viniendo de un maño.

D. Manuel Florén Mendieta, otro gran aficionado a la creación de maquetas navales en BALLESOL Tres Cantos (Madrid).

D. Manuel Florén Mendieta (Pamplona, 1914), topógrafo de profesión en el Instituto Geográfico Nacional, ha expuesto el pasado mes de noviembre en el Centro Cultural de Tres Cantos, catorce maquetas de barcos, algunos de ellos históricos. Esta afición la inició poco antes de jubilarse a los setenta años e incluso la ha contagiado a uno de sus hijos.

Tanto trabajadores como residentes de BALLESOL Tres Cantos, pudieron disfrutar del trabajo laborioso y bien hecho de estas auténticas obras de arte.

En un afán de superación admirable y una gran imaginación, D. Manuel de 95 años de edad, construye sus maquetas utilizando todo tipo de material que tiene a mano, muchas veces con recursos reducidos ya que su movilidad está mermada debido a la silla de ruedas. Aún así , algunos de los barcos que expone son de construcción reciente lo cual da fe de su gran potencial. Actualmente está terminando otro barco para su primera bisnieta Irene, lo que le ayuda a ocupar las horas y ejercitar tanto la mente como sus manos. Y es que ilusión no le falta ya que su objetivo es dejar a su familia un legado imborrable: dos maquetas para cada uno de sus cinco hijos y una para cada nieto.

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Grupo Ballesol es la empresa dedicada y especializada en la gestión de residencias geriátricas para la Tercera Edad . Desde sus comienzos en 1.980 hasta el momento actual, el Grupo de residencias de mayores es fiel a su compromiso de dotar a sus clientes de los mejores cuidados y atenciones para que se sientan confiados, seguros y satisfechos