REHABILITACIÓN CARDÍACA

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Tanto las enfermedades cardiovasculares como las neurológicas, además de ser muy frecuentes en las personas de edad avanzada, conllevan una alta mortalidad y dejan importantes secuelas tanto funcionales como cognitivas.
Así, los accidentes cardíacos son la principal causa de muerte en los países desarrollados. En España, más del 30% de los fallecimientos son producidos por un infarto de miocardio y una parte importante de los pacientes que no fallecen, padecen importantes limitaciones funcionales y psicológicas. Por otra parte, las enfermedades cerebrovasculares (ictus) son las principales causantes de discapacidad aguda en las personas que lo han sufrido y la tercera causa de muerte en nuestro país.
A pesar de estas alarmantes cifras, en España sólo se rehabilitan el 5% de las personas que han tenido un infarto o un ictus. Sin embargo, está suficientemente demostrado que la rehabilitación cardíaca y neurológica tras un infarto o ictus, si se instauran de forma global y precoz, reducen hasta un 40% la mortalidad, un 30% de reingresos hospitalarios y supone un ahorro importante del gasto sanitario.
Para ofrecer una respuesta a estas deficiencias y a la carencia de recursos ante estas dos enfermedades, Ballesol Costablanca Senior Resort ha llegado a un acuerdo de colaboración con el Instituto de Rehabilitación Cardíaca y Neurológica de Alicante (IRCANA) para ofrecer una rehabilitación integral beneficiándose de las instalaciones y servicios de este grupo residencial en la provincia de Alicante.resort8
El grupo IRCANA está compuesto por un equipo interdisciplinar de neurólogos, cardiólogos, enfermeros, fisioterapeutas, psicólogos, terapeutas ocupaciones y trabajadores sociales orientados en su trabajo a la innovación, desarrollo y la aplicación de la biotecnología en este grupo de enfermedades con el objetivo de reinsertar a la persona enferma a la sociedad con la mayor autonomía posible.
Estos equipos cuentan con los medios diagnósticos y terapéuticos más avanzados (ergoespirometría, ecocardiografía funcional, electrocardiografía continua, valoración clínica y nutricional…) para realizar un diagnóstico preciso de la situación funcional y cognitiva del paciente.
Con los datos obtenidos mediante una serie de exploraciones y pruebas, establecen un plan de rehabilitación global en el que los equipos trabajan con distintas técnicas para mejorar la capacidad funcional en las enfermedades cardiovasculares. En las enfermedades neurológicas se utilizan, además, programas virtuales específicos para conseguir una mayor coordinación motora, deambulación autónoma, o disminución del riesgo de caídas.
Para conseguir una recuperación global, el área de intervención psicológica aborda de forma coordinada sesiones de relajación, de mejora de la autoestima o terapias conjuntas con las familias para facilitar la implicación y recuperación integral del paciente.
Además, se han elaborado una serie de terapias diferenciadas para grupos específicos de enfermos: programas para la rehabilitación de enfermos de Parkinson, y de enfermedades neuromusculares, o el programa de actuación cognitiva integral de demencias (programa PACID).

«Está suficientemente demostrado que la rehabilitación cardíaca y neurológica tras un infarto o ictus, si se instauran de forma global y precoz, reducen hasta un 40% la mortalidad, un 30% de reingresos hospitalarios y supone un ahorro importante del gasto sanitario»
«Está suficientemente demostrado que la rehabilitación cardíaca y neurológica tras un infarto o ictus, si se instauran de forma global y precoz, reducen hasta un 40% la mortalidad, un 30% de reingresos hospitalarios y supone un ahorro importante del gasto sanitario»

Los pacientes que se integren en estos programas podrán, además, beneficiarse de las instalaciones de la Residencia de Ballesol Costa Blanca, como los servicios de rehabilitación y fisioterapia o las piscinas terapéuticas. El equipo interdisciplinar del centro podrá complementar los procedimientos anteriormente citados con una valoración geriátrica integral donde se evalúen los aspectos médicos, funcionales, psicológicos, y sociales además de examinar de forma individualizada los principales problemas de los mayores como las caídas, nutrición, ajuste de la medicación, incontinencia, insomnio… con el objetivo de lograr una mejor calidad de vida y una recuperación precoz y global de este tipo de pacientes.