BENI RODRIGUEZ ROLDÁN, DIRECTORA DE BALLESOL EN POZUELO

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Si hubiera que elegir dos rasgos que caracterizan a Beni Rodríguez Roldán son su gran sensibilidad y su más que demostrada capacidad de trabajo. Aunque se incorporó al GRUPO BALLESOL en 1992, lleva casi 20 años dedicada al sector de la tercera edad. Nadie mejor que ella para hablar con todo conocimiento de causa de la vida cotidiana de una residencia.

¿En este trabajo es importante ponerse grandes retoso hay que ir al día?

Las dos cosas. Siempre te tienes que plantear metas para mejorar la atención. Todo cambia y no puedes estancarte. También tienes que resolver todo lo que te va surgiendo en el día a día y ello te obliga a ir evolucionando personal y profesionalmente. Hay que abrirse a nuevos horizontes y nuevas ideas.

¿Qué momentos son los más satisfactorios en ese día a día?

Los momentos que más me llenan son aquellos que comparto con los residentes y con el personal. Todos esos ratos hay que disfrutarlos y vivirlos. No sólo hay problemas, también hay grandes alegrías. “El día a día con los residentes me llena de satisfacción”.

¿Su cargo como directora le obliga a dedicar la mayor parte del tiempo al papeleo?

Lo que menos me gusta es el papeleo, aunque tengo que hacerlo lo mejor posible. Ahora debido al plan de calidad requiere que se dedique más tiempo.

¿Le gustaría pasar más tiempo con los residentes?

Suelo sacar tiempo suficiente para estar con ellos. Intento organizarme para hacerlo sin descuidar el resto de obligaciones. Un tiempo lo dedico a la calidad, otro a ellos y el resto al funcionamiento del centro.

¿Qué momentos recuerda con especial emoción en su contacto con ellos?

¡Han sido tantos! He tenido muchas compensaciones, mil anécdotas y enumerarlas todas ahora me resulta imposible.

¿Es más complicado dirigir un centro pequeño que uno grande?

No tiene por que ser más complicado; es diferente. Como el que sean válidos o asistidos.

“Hay que tener el despacho abierto, está prohibido cerrar la puerta. Todo el mundo tiene que saber que aunque en un momento determinado no estés con ellos, te tienen ahí”

¿Hasta qué punto sus decisiones ayudan o influyen en el bienestar de todos?

Una directora tiene que estar pendiente de que todo funcione. Hay que involucrarse de lleno en todos los aspectos. Hay que saber marcarse unas prioridades y sacarlas adelante. A partir de ese momento, es cuando dices: ahora busco nuevos retos que influyan en el bienestar de todos.

¿La labor que desempeña es complicada o es más fácil de lo que parece?

Aunque es complicada, a mí me resulta fácil porque es lo que sé hacer y lo que me gusta. Desde fuera se puede pensar que es complicada. Aunque requiere mucho esfuerzo, estoy en mi terreno y eso lo hace todo más sencillo.

¿De qué manera potencia las relaciones personales?

Con mucho cariño, siendo sincera, no f laqueando, que te vean segura y responsable. Que no te consideren lejana ni inaccesible. Hay que tener el despacho abierto, está prohibido cerrar la puerta. Todo el mundo tiene que saber que aunque en un momento determinado no estés con ellos, te tienen ahí.

¿Cómo se consigue la formación continuada o el reciclaje de su equipo?

Todos los días hay que renovarse y de hecho te lo exigen. Lo consigues a base de esfuerzo y trabajo.

¿Qué aspectos reforzaría para que todo fuera mejor si cabe?

Todo es mejorable y para conseguirlo hay que poner todas nuestras fuerzas y todos nuestros medios para crearnos nuestros propios retos asistenciales y cumplir aquellos que hace que la empresa continué siendo líder.