D. VICENTE CUESTA FALOMIR

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SOMOS PIONEROS  Y ESO HA CALADO

D. Vicente Cuesta tiene bajo su batuta un total de 14 centros del GRUPO BALLESOL. En concreto, todos aquellos que se encuentran en el área que comprende Cataluña, Aragón, Comunidad Valenciana y Murcia. Vicente es Licenciado en Económicas por la Universidad de Valencia, con máster en Recursos Humanos, así como en Servicios Sociales. También pertenece a la Asociación de Residencias Privadas de la Comunidad Valenciana desde el principio de su creación. Se incorporó a BALLESOL hace casi 20 años, donde comenzó en el Centro de Gobernador Viejo de Valencia, la segunda residencia en antigüedad del Grupo Ballesol

¿Cuál es la labor principal de un director de operaciones?

Yo digo que soy el bombero mayor del Reino. Una de nuestras funciones es ser nexo de unión entre cada centro y los servicios centrales de BALLESOL. Servimos como referencia a los directores de los centros ante cualquier problemática que surja, como apoyo a los mismos, pudiendo aconsejarles, e interviniendo si fuera necesario por que el director nos las derivara, atendiendo las reclamaciones más importantes, o sea apagando fuegos, de ahí lo de bombero mayor. Cada centro tiene un determinado funcionamiento y cuenta con unas responsabilidades específicas, cuando exceden esas responsabilidades y necesitan ayuda, entonces se dirigen al director de operaciones. También nos encargamos de controlar todo el proceso de apertura de nuevos centros y seguimiento. Aunque nuestra mayor tarea es encargarnos de transmitir y controlar que todos los centros trabajen con una misma filosofía y directrices. Al final somos personas de referencia de los equipos que están trabajando en primera línea de los centros, con la dificultad que eso supone en el día a día, y que permite a éstos, trabajar con más tranquilidad al tener personas a quien dirigirse y por qué no decirlo, desahogarse en momentos puntuales.

¿Es complicado trabajar para tantos centros a la vez?

Sí, es complicado. Sobre todo, porque cada Comunidad Autónoma posee sus propias leyes en materia de servicios sociales y eso hace que sea más difícil tomar decisiones conjuntas que afectan por igual a todas las residencias. Por ejemplo, hay Comunidades donde nos obligan a contratar a una educadora y a una trabajadora social de manera paralela, aunque sus funciones se pudieran solapar. O, hay Comunidades que exigen enfermería presencial 24 horas y en otras no se refiere nada al respecto.

¿Supongo que tendrá un equipo muy compacto para desarrollar esta labor?

Hay una relación muy directa entre directores de centros y el director de operaciones. Diariamente hablamos por teléfono, en los centros más cercanos intentamos vernos todas las semanas. En ese trabajo de equipo contamos con el valiosísimo apoyo del personal de los servicios centrales de BALLESOL, compuesto por la dirección financiera, la de recursos humanos, la jurídica, la de calidad, y la de marketing y comercial. Además de estos servicios propios del Grupo BALLESOL, cuando algo se escapa de nuestros conocimientos se contratan otros servicios más especializados. Obviamente esto no funcionaría si los equipos no fueran de gran calidad, como ocurre en Ballesol, ya que la coordinación sería imposible. Claramente se puede decir que el éxito de Ballesol está en sus equipos, y la implicación de los mismos. Sin su ayuda, este trabajo no podría llevarse a cabo.

Sr. Cuesta ¿Es un trabajo de mucho papeleo o también requiere de mucho contacto personal?

Es más de contacto que de papeleo. Hacemos muchas visitas periódicas y trimestralmente nos reunimos en Valencia, que es donde resido, con los directores de la zona para exponer nuestras experiencias y que sirvan para todos. También intento diariamente pulsar el estado de ánimo y vamos tomando las decisiones. En general, nos conocemos bastante y además hay un período de formación común que es decisivo para adquirir la filosofía BALLESOL. Además, la dirección de operaciones está en relación directa y permanente con el jefe médico de zona y la coordinadora general, que se encarga de las supervisoras de los centros. Esta visión multidisciplinar es lo que hace que las residencias funcionen a la perfección.

Cuando aterricé aquí hace casi 20 años apenas había residencia.

¿En qué beneficia y en qué perjudica que una empresa como BALLESOL haya crecido tanto en los últimos años?

Beneficia en que tenemos imagen de marca y podemos trasladar esta experiencia de funcionamiento a toda España. Y obviamente, en una mejora de precios en cuanto a nuestros costes. Lo que más problemas puede acarrear es la apertura de muchos centros en poco tiempo. Esto supone dificultades de funcionamiento y económicas, al realizar una inversión cuantiosa en poco espacio de tiempo que se debe amortizar. Los inicios siempre son difíciles.

¿Cuál ha sido la evolución del mercado de residencias en estos últimos años?

Cuando aterricé aquí hace casi 20 años no había casi residencias, algunas religiosas, que trabajaban por cuestiones de caridad; y las existentes eran de pequeño tamaño, y con servicios para gente válida. Nosotros le dimos otra filosofía al mercado, con otros servicios para gente asistida, le dotamos de departamento médico, enfermería 24 horas, fisioterapia… y con los años también terapia ocupacional, psicología.., y todo ello en estructuras arquitectónicas más especializadas Somos pioneros y esa ha ido calando en cada Comunidad Autónoma en la que hemos ido expandiéndonos.

¿Qué diferencias aprecia con otras empresas del sector?

Principalmente de funcionamiento en cuanto al personal, tanto en número como en especialización, siempre tenemos más gerocultoras, más horas presenciales de médico y enfermería, etc. De la misma forma, nosotros nos hemos preocupado de que los centros estuvieran bien situados o próximos al área urbana y con transporte público adecuado, con un ratio de plazas individuales alto,etc . Y en cuanto a los equipamientos, no sólo en el mobiliario, tenemos unas instalaciones y equipamiento muy especializadas, con elementos de transporte adaptados, fisioterapia, sistema de timbre de llamadas, etc.

¿Qué repercusión está teniendo la crisis en BALLESOL?

No somos ajenos a la situación de crisis del país. El desempleo y la falta de recursos económicos de la gente afecta a la demanda. Aunque también habría que indicar que nos ha permitido la compra de algunos de los edificios que gestionábamos, y que en otras circunstancias tal vez no lo hubiéramos podido hacer.

¿Cómo afecta esta situación a la Ley de Dependencia?

La crisis está impidiendo que la Ley de Dependencia se esté aplicando como se debiera, ya que los organismos públicos no pueden financiarla. Esta Ley permitía que muchas personas pudieran estar ingresadas a un coste menor. Si esta Ley funciona mal o lentamente, estas ayudas no son ejecutadas en la cantidad y en los plazos. Hay muchos familiares que son reticentes a los ingresos hasta no recibir la ayuda, e inclusive no pueden mantenerse en los centros si no reciben una ayuda, y esto ha retraído la demanda. Además creo que las Administraciones Públicas en general no están aplicando bien esta Ley, con una burocratización excesiva. No se están dando cuenta de los beneficios que supondrían un desarrollo y aplicación adecuado de la norma, pero no sólo sociales, que son obvios, sino económicos, por el retorno económico que el sector tiene, dado la creación de empleo que el mismo conlleva. La resolución de más del 50 % de los casos con ayudas al cuidador no profesional en domicilio, cuando estamos hablando de gran y severos dependientes, que necesitan diferentes servicios 24 horas al día, no tiene ninguna lógica.

¿Y qué futuro le ve al sector?

Por todo lo expuesto anteriormente, muchas residencias están inmersas en situaciones complicadas. Hay que aguantar el chaparrón y sólo los más fuertes y organizados serán los que salgan adelante. Obviamente creemos que seremos de estos.