ENTREVISTA A DOÑA FINA MÍNGUEZ

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Doy fe: este trabajo nos garantiza la total ausencia de rutina.
Mucha gente puede hablar de Fina Mínguez por su sentido afable y comunicativo, pero nadie mejor que los residentes y los profesionales de BALLESOL Gobernador Viejo. Antes de dirigir este centro, su relación con este grupo residencial comenzó desde el puesto de camarera y recepcionista, hace ya dieciocho años. Desde entonces su relación con los residentes y compañeros de Valencia ha sido como la de una familia. Entre sus virtudes está el saber escuchar, aunque muchos alaban su paciencia. Y es que parte de la filosofía y la personalidad de BALLESOL está en esta trabajadora ejemplar de Gobernador Viejo.

¿Qué grado de implicación conlleva estar al frente de uno de los centros más importantes de BALLESOL?

El máximo posible, no me imagino otra forma de desempeñar mi trabajo. Además siempre he pensado que con independencia del cargo, la implicación y la motivación deben estar muy presentes en todo lo que hagas en la vida.

¿Es imprescindible tener las ideas muy claras y los objetivos muy bien definidos para dirigir un centro como el de Gobernador Viejo?

Ambas cosas, ya que es muy importante dirigir los esfuerzos en la dirección adecuada y saber calibrar los medios necesarios para llegar a conseguir los citados objetivos.

¿Con qué barreras se encuentra en el trabajo diario y cómo consigue contrarrestarlas?

Las barreras y obstáculos que encontramos en nuestro quehacer diario tienen un marcado carácter humano. Consigo superarlas con un grado superlativo de implicación, del que intento contagiar a todo mi equipo: supervisoras, auxiliares, recepcionistas, limpiadoras, etc… También le pongo mucho entusiasmo… nuestro trabajo consiste en cuidar de la persona, y que ella misma no deje nunca de percibir esa sensación.

¿Qué dotes profesionales y personales se requieren para lograr una gran armonía entre todos los que componen el centro?

En lo profesional, lógicamente el mayor nivel de formación posible a partir de los mínimos exigibles. En lo personal, una capacidad inagotable de conciliación, saber escuchar a todo el mundo sin perder de vista las responsabilidades de cada uno… en fin, ser un poco psicólogo.

¿Es necesario dejarse la piel para que el centro funcione a la perfección?

Es necesario dejarse la piel para la consecución de cualquier objetivo, sea cual sea su naturaleza. Un profesor se deja la piel para lograr su objetivo, un deportista para lograr sus metas, los padres para educar a sus hijos.  Cuanto mayor sea la dedicación, la pasión, la calidad del trabajo, todo combinado, más posibilidades de obtener los frutos deseados.

Permanecer tantas horas en contacto con los residentes lleva de manera inevitable a establecer unos lazos de amistad, ¿hay que separar amistad de trabajo?

La amistad no es algo que se prefabrica o que se pueda preparar de antemano, se da o no se da. Está claro que un contacto prolongado puede proporcionar una relación más allá de lo puramente profesional, con los residentes o con sus familiares. De cualquier manera, pienso que lo importante es no perder el respeto y que cada uno sepa en todo momento desempeñar su rol. Esto también se extiende a la relación con los compañeros de trabajo.

¿Cuál es el rincón de BALLESOL Gobernador Viejo donde más disfruta y por qué?

El salón, durante la realización de la musicoterapia. Es increíble ver la transformación tan favorable de algunos residentes. La alegría y el aire festivo invaden dicho salón y proporciona una magnífica y reconfortante sensación.

¿Tiene tiempo para no hacer nada?

No, categóricamente no.

¿Es inevitable llevarse el trabajo a casa?

Mentalmente siempre tienes un resorte de guardia en conexión con el centro, pero muy pocas veces me llevo trabajo a mi domicilio.

“Nuestro trabajo consiste en cuidar de la persona, y que ella misma no deje nunca de percibir esa sensación”

¿Si tuviera que recomendar su trabajo a alguien qué argumentos utilizaría?

Haría especial hincapié en el aspecto más humano del trabajo. Proporcionas calidad de vida a las personas mayores. Este trabajo tiene una combinación de profesionalidad y vocación. Los trabajos deben tener una doble función, proporcionarnos los necesarios medios económicos y enriquecer nuestra dignidad como persona. Le aseguro que este trabajo te ofrece estas dos opciones de manera muy clara, sin despreciar por supuesto a ningún otro trabajo, además nos garantiza la total ausencia de rutina, de esto doy fe.

¿Siente remordimiento de no poder dedicarle más tiempo a su familia y a sus amigos?

En absoluto, porque tampoco regateo tiempo ni implicación a mi familia, y ellos así me lo hacen sentir.

Usted que ha ido promocionando desde escalones más bajos hasta llegar a la dirección del centro. ¿En BALLESOL, qué importancia le da al trabajo y la ilusión?

Lo que está claro es que quien no se proponga alcanzar una meta no la alcanzará, o como mucho cuando la consiga quizás no la disfrute. Yo entré de camarera, y no me propuse llegar a directora, pero si tuve claro que aparte de ese dignísimo comienzo, también podía desempeñar otros trabajos. Tuve clarísimo que era necesaria una buena preparación para aspirar a otras funciones. Lo importante es que te reconozcan el esfuerzo y la capacidad para desempeñar esos otros trabajos. El patrón siempre ha sido el mismo: trabajo, tesón y esfuerzo.

¿Esta promoción progresiva facilita una mejor adaptación a las diferentes funciones y responsabilidades a las que se puede aspirar?

Por supuesto que sí. Tienes capacidad real para evaluar la eficacia o dificultad de los trabajos. Yo, que he sido camarera, recepcionista, supervisora, tengo la posibilidad de detectar con mayor facilidad los aspectos a mejorar, los valores a reforzar.

¿Es conveniente marcarse pequeñas metas para conseguir superarse profesionalmente?

Muy conveniente. Ningún montañero intenta un siete mil sin intentarlo antes con un tres mil… pero muy conveniente también es saber en qué meta conviene pararse a disfrutar tras haberla alcanzado, prepararse para intentar alcanzar la próxima y valorar si vale la pena el esfuerzo a realizar.