GEROCULTORAS EN BALLESOL

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A todas ellas las une un estado vocacional por lo que hacen.  María Elena, Cristina, Juana y Maricarmen, son cuatro de los 1.702 gerocultores/as que trabajan en Grupo Ballesol. Todos ellos son profesionales con la cualificación de Atención Sociosanitaria a Personas Dependientes. La primera y última mirada diaria para muchos de los residentes es para ellas. Unen las manos, caminan juntos y sonríen apoyados en un bienestar psicológico y físico cuidado al detalle las 24 horas del día. “Cada residente necesita un tiempo. Una persona que es válida completamente no necesitará tanta dedicación como otra completamente asistida, a la que debes asear, vestir, darle de comer… Intentamos siempre que los residentes puedan realizar tareas solos y que no pierdan su autonomía”, competencias que recalca Cristina Alonso de Ballesol Pozuelo y que tienen un protocolo diario. “Recibimos un parte de incidencias y de organización por parte de supervisión, donde se nos indican las incidencias acaecidas en el turno anterior. A partir de ahí – enumera Mari Carmen Carrión, de Ballesol Sevillaocupamos nuestros puestos, empezando por el baño diario, tarea fundamental porque entendemos que la higiene es uno de los pilares fundamentales de nuestra vida, para a continuación servirle el desayuno en la habitación. Una vez que nuestros residentes bajan a los salones comienzan con los talleres (ocupacionales, rehabilitadores, lúdicos) trabajando en todo momento en un equipo de trabajo, aspecto fundamental para nosotros”.

La atención multidisciplinar que reciben los residentes en Ballesol implica el apoyo de otros departamentos para el desarrollo de las tareas diarias. “Así la colaboración que reciben las gerorultoras/es, de DUE, fisioterapeutas, médicos, terapeutas ocupacionales o psicólogos, será básica para el cuidado socio-sanitario integral continuado del residente”, coinciden Juana Fernández de Ballesol Majadahonda y María Elena Ruiz, de Ballesol Gobernador Viejo, que añaden una de las claves del éxito en la atención asistencial en todas las residencias de Ballesol: cuanta mayor comunicación tengamos, mayor calidad prestamos”.

Las gerocultoras muchas veces se convierten en los pies, las manos de los residentes o en una leve caricia que recuerda que no le va a faltar atención y bienestar. En esa relación “familiar” que se establece con el residente se pierde mucho si uno no se toma el tiempo necesario para comprenderla. El vínculo debe basarse, piensan estas cuatro gerocultoras, en el respeto y la confianza.


GEROCULTORA-GOBERNADOR-VIEJOMARÍA ELENA RUIZ RUIZ

Dejó su carrera como administrativa por lo que realmente deseaba. Se formó y estudió auxiliar de enfermería. Muy pronto comenzó a trabajar en residencias hasta que llegó a Ballesol Gobernador Viejo hace cuatro años. “Aquí todo es diferente, profesionalizado, familiar, basado en la excelencia…”. A día de hoy siente la satisfacción de seguir aprendiendo, algo que le ha posibilitado “afrontar las distintas situaciones con profesionalidad y calma”, virtudes que también se extienden a nivel personal. “Ballesol me ha enseñado a valorar y priorizar en cada momento”.


GEROCULTORA-SEVILLAMARI CARMEN CARRIÓN

Madrid – Sevilla se convirtió en un viaje de ida y vuelta en su vida. “Trabajé 16 años en una residencia de Madrid, y el director me comentó la posibilidad de continuar haciéndolo en Sevilla, donde se abriría una la residencia, Ballesol Sevilla”. Lleva ya más de seis años aquí, “orgullosa y feliz” de compartir experiencias y conocimientos, “algo que te permite darte cuenta de que la organización es una de las diferencias de Ballesol con el resto, nada se improvisa. El trato, la calidad o los medios de trabajo también marcan la excelencia frente al resto”, puntualiza con satisfacción.


GEROCULTORA-MAJADAHONDAJUANA FERNÁNDEZ

Podría dar muchos consejos de sus quince años en Ballesol Majadahonda, pero se queda con cada mirada de los residentes y con saber “que te necesitan…con cariño”. Insiste en este calificativo porque sin definirse así, “aquí es algo que sale instintivamente y de manera natural”. Cuando echa la mirada atrás sonríe con una perplejidad satisfecha. “Ballesol me ha enseñado a relacionarme, comunicarme y ser mejor persona”. Ahora no deja de atender y fijarse en las personas mayores aunque no esté trabajando. “Esto es vocacional”.


CRISTINA-ALONSO.GEROCULTORA.POZUELO-(IV)CRISTINA ALONSO

Se quita méritos, pero se los pondremos nosotros. Este año cumple 23 años en Ballesol Pozuelo y suspira de orgullo: “Prácticamente toda mi vida profesional teniendo mucha empatía con las personas mayores”. En este tiempo ha comprobado que “Ballesol se preocupa por ti, están pendientes de tu familia y de mi hija”, detalles que no sólo hablan de la cercanía y comprensión de esta empresa. “En cuestión de tecnologías es puntera y en una renovación continua por innovar” que le hacen estar al día en la vanguardia en atención asistencial y residencial, admite.


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Miguel Núñez Bello
Miguel Núñez es un periodista español que ha desarrollado su trayectoria profesional principalmente en prensa escrita y televisión. Licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, comenzó trabajando en Medios Escritos como La AGENCIA MENCHETA, Diario MARCA y LA RAZÓN. Durante su etapa en televisión ha dirigido los servicios informativos de 8MADRIDTV. En la actualidad colabora con las publicaciones del IMSERSO y es redactor jefe en la revista BALLESOL. En 2012, con motivo del Año Europeo de Envejecimiento Activo y la Solidaridad Intergeneracional, recibió el tercer Premio europeo de Periodismo escrito.