LAS CAÍDAS: MÁS VALE PREVENIR QUE CURAR

0
389

EN TODOS NUESTROS CENTROS LA PREVENCIÓN DE LAS CAÍDAS ES UNA PRIORIDAD.

Según la Organización Mundial de la Salud “Los programas eficaces de prevención de las caídas tienen como objetivo reducir el número de personas que las sufren, disminuir su frecuencia y reducir la gravedad de las lesiones que producen”. Nuestros expertos Cristina Sáez García, psicóloga, y Francisco José Paz Hernández, fisioterapeuta, ambos de Residencia BALLESOL Príncipe de Vergara (Madrid) exponen la parte del protocolo de prevención de caídas relacionada con sus departamentos.

PREVENCIÓN

Los objetivos son:

  1.  Identificar a los residentes con mayor riesgo de caídas, valorando si presentan factores de riesgo intrínsecos.
  2.  Reducir el número de caídas mediante la aplicación de medidas de prevención e identificar las causas.
  3.  Educación del residente y de los profesionales en la prevención de caídas.

«En BALLESOL se evalúan los factores de riesgo de caídas de los residentes de manera individual y periódica, para así poder establecer el plan de prevención de las mismas más adecuado en cada caso»

VALORACIÓN GERIÁTRICA INTEGRAL

Cristina Sáez García. Cuando ingresa el residente se le realiza una valoración geriátrica integral desde los departamentos médico, enfermería, psicología, fisioterapia y terapia ocupacional, para poder determinar sus capacidades y déficits a fin de establecer un plan de tratamiento y seguimiento interdisciplinar. Esta evaluación se repite de manera semestral a todos los residentes. Desde el Departamento de Psicología se evalúan las esferas: cognitiva, afectiva, conductual y socio-familiar; con una serie de pruebas de cribado como son: las escalas Pfeiffer, MMSE, Test del Reloj, GDS, y la Escala de ansiedad y depresión de Goldberg. De este modo podemos detectar si el residente presenta deterioro cognitivo, puesto que es un factor de riesgo para las caídas, así como si padece trastornos del estado de ánimo o falta de apoyo social. A la vez obtenemos información a través de entrevistas con los familiares sobre su historia previa.

Francisco José Paz Hernández. Con la intención de reducir aquellos factores de riesgo relacionados con las caídas, valorarlas adecuadamente y poder determinar sus causas, para corregirlas, se aplica a la Escala de Riesgo de Caídas de J.H. Downton, asimismo se utiliza la escala Tinetti para evaluar la marcha y el equilibrio y se analiza el balance articular y muscular del residente.

Una vez analizados los datos el equipo interdisciplinar diseña el plan de prevención personalizado.

La caída puede definirse como la precipitación al suelo que ocurre de forma repentina e involuntaria con o sin lesión secundaria, confirmada por el paciente o testigo. Puede deberse a causas extrínsecas como un accidente o intrínsecas (no accidentales) como pérdida de conciencia o dificultad en la deambulación del residente.Los factores de riesgo de caída en una residencia son:

FACTORES DEL ENTORNO

  1. Barandilla de la cama inadecuada.
  2. Freno de la cama inadecuado o defectuoso.
  3. Iluminación no adecuada.
  4. Timbre de llamada muy retirado o inaccesible.
  5. Mobiliario no adecuado.
  6. WC inaccesible y sin ayudas técnicas.
  7. Suelo mojado deslizante.
  8. Desorden en la habitación.
  9. Ropa y calzado inadecuado.

FACTORES DEL PACIENTE

  1. Movilización y deambulación sin solicitar ayuda en pacientes con déficit de movilidad.
  2. Edad superior a 75 años.
  3. Estado de confusión, desorientación y/o alucinación
  4. Impotencia funcional (amputación de miembro, paresia, parálisis, Parkinson, artrosis…) o inestabilidad motora y debilidad muscular por inmovilización prolongada.
  5. Alteraciones oculares o sensitivas.
  6. Sedación o ingestión de fármacos que produzcan depresión del nivel de conciencia o mareos.
  7. Actitud resistente, agresiva o temerosa.
  8. Factores médicos (Hipotensión, Hipoglucemia, enfermedades neurológicas, cardiacas o respiratorias)
  9. Portadores de dispositivos externos que puedan interferir en la movilidad y deambulación (sondas vesicales, bastones, andadores.

CONSEJOS BÁSICOS

Cuando las personas mayores se despiertan no deben levantarse bruscamente; es conveniente que esperen unos segundos sentados en la cama hasta que perciban que no tienen ninguna sensación de mareo.

La prudencia debe extremarse por la noche al ir al baño dado que por las condiciones del entorno y del propio paciente el riesgo de caídas aumenta.

Cómo levantarse de las caídas:

  1. Colocarse boca abajo.
  2. Ponerse posición de gateo.
  3. Avanzar hacia un objeto seguro.
  4. Asirse a él.
  5. Incorporarse con mucho cuidado.

«La intervención en el síndrome post-caída es tan importante como la propia rehabilitación funcional»

RECUPERACIÓN

Se trata de las acciones encaminadas a restablecer la salud una vez que la caída se ha producido.

Francisco José Paz Hernández. Lo primero es el traslado urgente al hospital donde se le hace una radiografía de control para ver realmente en qué estado está el hueso. A partir de ahí se genera un diagnóstico médico y las pautas de tratamiento. En las fracturas de cadera hay tres opciones: se coloca una osteosíntesis (clavo-placa), una prótesis o se hace un tratamiento conservador para personas muy mayores a las que no se les puede operar. La prótesis es lo más común; tras la operación se inicia la Fisioterapia a las pocas horas y se comienza la carga y la reeducación de la marcha a partir del segundo o tercer día de la misma.

A continuación -y una vez que regresa al centro- el Departamento de Fisioterapia evalúa al residente y se le enseña a deambular con andador para retirar lo antes posible la silla de ruedas y evitar posibles flexos articulares que pudieran surgir por la sedestación prolongada. Para ello se realizan técnicas de Potenciación muscular, Cinesiterapia Pasiva – Activa – Resistida de las articulaciones implicadas en la lesión. Una vez adquirida la destreza con andador se pasa a caminar con muleta finalizando el tratamiento con ejercicios de mejora del Equilibrio y Coordinación con el objetivo final de que el residente consiga la mayor autonomía y funcionalidad posible.

 «El síndrome post-caída se define como un cambio en el comportamiento de la persona que ha sufrido una caída y conlleva la restricción de la movilidad y el miedo a volver a caerse»

Cristina Sáez García. Tras la caída puede aparecer el “síndrome post-caída caracterizado por cambios en el comportamiento y alteraciones afectivas”.

En principio la movilidad se restringe condicionada por el dolor y por la sobreprotección de la familia. Sin embargo cuándo ya no existe dolor el paciente también puede sentir miedo a volver a caer, lo que provoca conductas de evitación como la inmovilidad, o la negación parcial, que consiste en no caminar por determinados lugares. También pueden producirse quejas psicosomáticas o la negativa a utilizar ayudas técnicas como el andador.

En cuanto a las alteraciones afectivas el paciente puede experimentar ansiedad anticipatoria y sintomatología depresiva. Al tener menor autonomía aumentan los sentimientos de poca utilidad y baja autoestima.

Todo ello puede provocar un declive acelerado en el paciente, por lo cual es necesario llevar a cabo los tratamientos cognitivo-conductuales pertinentes para dar respuesta al síndrome post-caída y facilitar la recuperación funcional.

Compartir
Artículo anteriorMIRADOR DE SAN PEDRO
Artículo siguienteEL PAPEL DEL TERAPEUTA OCUPACIONAL EN LA PREVENCIÓN DE CAÍDAS
BALLESOL
Grupo Ballesol es la empresa dedicada y especializada en la gestión de residencias geriátricas para la Tercera Edad . Desde sus comienzos en 1.980 hasta el momento actual, el Grupo de residencias de mayores es fiel a su compromiso de dotar a sus clientes de los mejores cuidados y atenciones para que se sientan confiados, seguros y satisfechos