MI VIDA…JUNTO A TÍ

0
238

La comunicación y la compañía de otros es un valor fundamental para una vida satisfactoria. Algunos residentes han decidido vivir en Ballesol junto a su pareja, familiares e incluso amigos. Todo son ventajas

La familia es el ambiente más deseable para desarrollar el amor, la comprensión o el propio respeto. En la relación de pareja todos esos valores tienen aún más sentido cuando hay decisiones importantes que afrontar. Saber que tu estancia en BALLESOL puede estar acompañada por la de un ser querido convenció desde el primer momento a Dª. Rosario Martín-Sanz, que a sus 92 años recuerda cómo llegó con su hermana a BALLESOL Parque Almansa, Madrid. “Teníamos unas amigas en BALLESOL Pozuelo a las que visitábamos frecuentemente y siempre decíamos: ¡Nos lo tenemos que plantear, es ideal para dejar de estar en casa!”. La seguridad de Dª. Pilar -98 años- llevó de la mano a Dª. Rosario. “Después de una vida pensando y trabajando para los demás quería disfrutar con mi hermana en un sitio así, siempre pensé en una residencia en lugar de un piso”. El deseo de Dª. Pilar se precipitó cuando una mala caída de Dª. Rosario la obligó a ir al hospital. La recuperación estaba clara. “En el momento que empecé a andar, y sin mirar a mi hermana, hicimos la maleta y nos vinimos aquí. Sin ella no hubiese salido de casa sola, me faltaría media vida”, comenta Dª. Rosario con la voz entrecortada. Aunque el carácter de estas hermanas es integrador y muy sociable, BALLESOL ha mejorado su calidad de vida, les ha proporcionado la independencia que necesitaban y la familia que deseaban”, confirma Dª. Benigna Rodríguez, Directora de BALLESOL Parque Almansa, Madrid.

El matrimonio que forman D. Lorenzo y Dª. María Eugenia mantiene intacta la felicidad después de 55 años. BALLESOL La Victoria, Valladolid, fue testigo del primer día que pasaron con nosotros. “Me operaron de la rodilla en un hospital y vine aquí para recuperarme. La intervención no salió como quería y estoy rehabilitándome en BALLESOL con un equipo sensacional”. Llegó el 27 de Diciembre de 2012 y desde ese momento le acompaña su marido.  “Sin su apoyo todo sería más difícil, con sólo verle me animo, es la alegría de mis días”.

Al apoyo de D. Lorenzo se une el de una familia generosa y unida, que desde las sobrinas, decidieron que ambos compartiesen estancia en BALLESOL.
“Para los dos es beneficioso el apoyo emocional, sentimental  y afectivo, porque es recíproco y un estímulo para la recuperación de ella y el bienestar de él. Es envidiable lo pendiente que están el uno del otro”, comenta Dª. María José González, Directora de BALLESOL La Victoria, Valladolid.

LA HISTORIA

La Guerra Civil y la gripe española sesgaron dramáticamente las ilusiones  de una familia de labradores de la Alcarria dedicada al campo. “Hemos sido seis hermanos, pero dos fallecieron durante la pandemia de gripe, pese a todo, sobrevivimos unidas y fuertes a las malas noticias….” Aunque hubo un tiempo en el que Dª. Pilar quedó al frente de las propiedades familiares en Matillas (Guadalajara) y Dª. Rosario se ganaba el crédito laboral como instructora de Sanidad en Madrid, “siempre nos hemos apoyado pensando en el bienestar de ambas, sin olvidar el futuro… y aquí estamos, en la gloria y con paz”.

Un viaje al Corpus Christi de Toledo unió a D. Lorenzo y a Dª. María Eugenia. “Sin ser un flechazo” fueron enamorándose poco a poco. Ella le ayudaba en unos guiones para la radio en la que trabajaba. La recompensa de escuchar “esa voz tan bonita” era correspondida por la “simpatía de esa jovencita inteligente, activa y solidaria”, recuerda él. Y es que ya se hicieron inseparables durante los tres años de noviazgo. Momentos inolvidables, viajes con los amigos, comidas en el piso del centro de Valladolid… Toda una vida juntos y aprovechada lo mejor posible.

EL APOYO

Gracias al apoyo mutuo –sonríe Dª. Rosario -han conseguido adaptar “a las mil maravillas” su vida al entorno residencial y asistencial de BALLESOL. “¿Con quién voy a estar mejor que con mi hermana? Tenemos una comunicación sincera, discutimos lo justo y nos reímos lo necesario” se adelanta a comentar Dª. Rosario antes de que lo corrobore su hermana. “Así es, y cada una tiene su espacio, su momento, su intimidad, pero siempre sabiendo que la otra está cerca de ti”.  “El que piense que tener a un ser querido a su lado le puede alejar del entorno y la convivencia, se equivoca.Nosotras comemos con los residentes, familiares, aprovechamos las actividades grupales, paseamos con otras amigas, en definitiva, disfrutamos en BALLESOL de la vida que habíamos soñado siempre juntas”.

En Valladolid, Dª. María Eugenia siempre fue un apoyo en la aventura escrita y radiofónica de D. Lorenzo, “reconocido periodista y gran amigo de Miguel Delibes”. Ahora ella también se siente más correspondida. “No es lo mismo una persona frente a estas dificultades y con nuestra edad que otra con veinte años menos. Lorenzo está bien físicamente y mientras andaba con dos muletas me tuvo que ayudar en todo”, recuerda ella mientras agradece también el trabajo de los profesionales de
BALLESOL La Victoria, Valladolid. “Este matrimonio es un ejemplo de superación, si Dª. María Eugenia ha tenido algún momento de flaqueza en su rehabilitación su marido ha estado ayudándola con apoyo, una caricia, una palabra. Son un ejemplo de compartir y darlo todo el uno por el otro” resume Dª. María José González, Directora de BALLESOL La
Victoria, Valladolid.

LA FELICIDAD

Una de las cosas que enamoró de BALLESOL a estas dos hermanas fue la posibilidad de compartir ilusiones. “Necesitábamos nuestro espacio, nuestra independencia para sentir el apoyo de la otra persona, y lo conseguimos. De esta manera percibimos las necesidades y deseos de la otra. Una mirada de complicidad  nos vale para saber lo que le ocurre a la otra”.

“La labor de apoyo, interés, que realizan mutuamente, mejora muchos de los estados físicos y psíquicos. Está claro que lo que le afecta a una preocupa a la otra, pero los beneficios y estados de felicidad compartidos son mayores”, comparte Dª. Benigna Rodríguez, Directora BALLESOL Parque Almansa, Madrid.

D. Lorenzo se encuentra “feliz de la vida” en BALLESOL. Saber que su mujer está en las mejores manos posibles, mejorando día a día la movilidad de su rodilla, le anima en la participación y la inquietud por realizar actividades. “Sabiendo que estamos uno cerca del otro me quedo más tranquilo, aunque ella esté en el médico o con la fisioterapeuta del Centro Residencial y yo en Terapia Ocupacional”. Viendo a su marido feliz lo es Dª. María Eugenia, aunque su día a día pase por la “rehabilitación y rehabilitación”. Por eso, cada tarde “quedan” para contarse sus cosas. “Siempre le digo, ¿dónde has estado todo el día Lorenzo? Jugando a los bolos, paseando, ocupado, pero echándote de menos, me dice”. Esas palabras le devuelven la felicidad y un beso de su marido.


Dª. Pilar sobre Dª. Rosario

“Porque es muy distinto estar una persona sola, aunque discutimos todos los días, el saber que mi hermana va a dormir en la habitación de al lado, me cambia la idea. No quiero ni pensar el día que
una de las dos se quede sola”

Dª. Rosario sobre Dª. Pilar

“Es todo, porque aunque tenga seis años más que yo, y me haya cogido más veces de la mano, siempre la digo: ¡¡Ahora es mi momento, aquí estoy yo y mi mano para lo que necesites!!”

Dª. María Eugenia sobre D. Lorenzo

“Por muchas razones no podía estar separado de él, sobre todo por el abandono afectivo y práctico que supondría. Para apoyarme, levantarme o agacharme le necesito, pero también para aprender de su bondad y carácter”

D. Lorenzo sobre Dª. María Eugenia

¿No se me nota en la mirada? Ella es inteligente,  competente y buena persona. Soy un hombre afortunado por tener una mujer tan pendiente de mí. Siempre ha sido voluntaria y solidaria con todos, pero sobre todo conmigo”

Compartir
Artículo anteriorPALABRAS DE LA INFANCIA
Artículo siguienteDª. CARMEN PLAZA
Miguel Núñez Bello
Miguel Núñez es un periodista español que ha desarrollado su trayectoria profesional principalmente en prensa escrita y televisión. Licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, comenzó trabajando en Medios Escritos como La AGENCIA MENCHETA, Diario MARCA y LA RAZÓN. Durante su etapa en televisión ha dirigido los servicios informativos de 8MADRIDTV. En la actualidad colabora con las publicaciones del IMSERSO y es redactor jefe en la revista BALLESOL. En 2012, con motivo del Año Europeo de Envejecimiento Activo y la Solidaridad Intergeneracional, recibió el tercer Premio europeo de Periodismo escrito.