PEPE VIYUELA, UNA CARCAJADA DE SENSIBILIDAD PARA ESTAR “ENTRE AMIGOS”

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El actor, payaso, escritor… visitó BALLESOL POZUELO

Hacer reír es algo muy serio. Y así lo piensa Pepe Viyuela, que es actor, payaso, escritor y filósofo al mismo tiempo. Profesiones que bendice y respeta, que apoya y dignifica. Él mejor que nadie sabe lo que es el esfuerzo, a veces sin recompensa, lo que vale la vocación aunque no sea tangible. Pero como el talento, que se percibe. Eso apreció el día que le hablaron del proyecto de “Entre Amigos” en Ballesol Pozuelo.

Percibió en los residentes el esfuerzo y la vocación sin nada a cambio, bueno, el aplauso y agradecimiento del espectador. Así fue más sencillo que Pepe Viyuela viniese a conocerles. Y había unas ganas recíprocas, porque la memoria, tantas veces selectiva, se había recreado en varios pasajes de la vida de este artista. Había que recordarlos, añadir detalles y alguna curiosidad.

Con una sonrisa sintomática recibieron los residentes de Ballesol Pozuelo al último invitado de Entre Amigos, el formato de entrevistas que ha revolucionado las redes sociales, las tertulias, las charlas y los corrillos con la naturalidad de las preguntas de Luis Rolandi y el desparpajo de las catorce residentes que le acompañan.

Pepe Viyuela dio ejemplo de que no todas las risas son iguales. La suya llega, es natural y nos dejó una interesante reflexión. ¿Ser payaso? “Lo de ser payaso tiene que ver mucho con la infancia y poder volver a ella con 55 años es un lujo”. Reconoció ante los residentes, que tuvo la suerte de que sus padres “fueran siempre tan comprensivos y confiaran tanto en mí. No les pareció mal”, y eso que pasó de querer estudiar Medicina a Filosofía y después Arte Dramático. “Tu vida es tuya” le dijeron sus padres para no influir en una decisión, que a decir verdad, se la agradecemos todos.

Aunque su faceta más conocida es la de humorista, es capaz de llevarte con una carcajada por el mimo hasta la parodia, del sinsentido al absurdo, pero siempre inteligente, con mensaje. “El humor que se ríe de los defectos no me gusta, es nocivo, hiriente, por eso no lo utilizo” confesó a los asistentes en Ballesol Pozuelo, que aprovecharon la ocasión para preguntarle si era más difícil hacer llorar a un niño o a un mayor. Lamentablemente, dijo, “hacer llorar es muy fácil porque todos somos por dentro muy frágiles y enseguida nos emocionamos. Si nos referimos al teatro, es más fácil hacer llorar a una persona mayor porque las emociones te acompañan más”. Y así ante la presencia del programa Madrid Directo de TeleMadrid, que emitieron un reportaje del fenómeno “Entre Amigos”, se despidió un artista con mayúscula y sensibilidad.