SUSANA ALEDO SÁNCHEZ-TOLEDO

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DIRECTORA DEL CENTRO RESIDENCIAL BALLESOL GRANADA

Todos tenemos un mismo objetivo: la preocupación constante por satisfacer y anticiparnos a las necesidades de los mayores

Susana Aledo abandonó su carrera en la banca para dedicarse a cuidar a los mayores. Es Licenciada en Derecho por la Universidad de Granada, y tiene el Curso de Superior de Directores de Centros Residenciales de Acción Social. Con tan sólo 38 años, cuenta con una dilatada y brillante trayectoria profesional en este sector. Ha sido directora de BALLESOL Teatinos de Málaga y actualmente está al frente del Centro Residencial BALLESOL Granada. Es madre trabajadora, aunque sus dos hijos no le impiden conciliar su importante responsabilidad con su vida familiar. Está muy orgullosa de lo que hace, pero sobre todo con quienes lo hace.

¿Cómo explica ese cambio tan brusco de pasar de trabajar para la banca a dedicarse a cuidar a los mayores?

La verdad es que yo llegué a este sector de la asistencia por casualidad, quería cambiar de trabajo, me enteré que buscaban directores para Andalucía, no me lo pensé y me presenté al proceso de selección. Entonces trabajaba en una tramitadora hipotecaria que dependía del Banco Santander y, quería cambiar, hacer algo radicalmente distinto. Me pareció un reto profesional que no tenía nada que ver con los trabajos que había desempeñado hasta ese momento y, que valía la pena intentarlo. Entonces no tenía experiencia en centros residenciales, pero sí sabía que el mundo de los mayores me gustaba, siempre me he relacionado bien con ellos, creo que se merecen todo el respeto. Tenía formación y aptitudes pero me faltaba experiencia y, BALLESOL me dio la oportunidad.

¿Qué supuso este cambio en su vida profesional y personal?

Desde el principio todo se desarrolló de forma natural. Gracias a la calidad humana de las personas que trabajan en BALLESOL tuve una adaptación excelente. Mi formación fue en BALLESOL San Carlos de Málaga. Durante este tiempo es cuando ves los toros desde la barrera, realmente las decisiones las toma otra persona, y es ella quien acierta o se equivoca. Luego me mandaron como Directora a BALLESOL Teatinos de Málaga, donde estuve durante dos años y medio. Siempre me he considerado una persona entusiasta y tenía ganas de asumir mis responsabilidades, saber que podía afrontarlas con éxito. Después solicité el traslado a BALLESOL Granada donde actualmente desarrollo mi trabajo con muchísima ilusión y ganas.

Que un familiar te e las gracias, eso nos inyecta muchas energías para mejorar y esforzarnos cada vez más

¿No hubiera ganado usted más dinero si hubiera seguido en el mundo de las finanzas?

Pues la verdad cuando pruebas a trabajar con personas mayores, eso pasa a un segundo plano, porque es tanto lo que te aportan, lo que aprendes, cada día es distinto del anterior, que valoras otros aspectos de tu trabajo. Al final es importante estar a gusto con lo que haces, con lo que te ganas la vida y, estoy segura que yo al final de mes soy más rica.

¿Y por qué se decanta por BALLESOL?

Si trabajas en este sector, el mejor sitio para hacerlo es sin duda BALLESOL, es muy fácil trabajar con todos los medios que tenemos, cuentas con la certeza de que al final los distintos departamentos trabajamos al unísono, nunca te sientes sola ante situaciones difíciles, siempre tienes apoyo. BALLESOL es líder en el sector, y lo que probablemente nos diferencia es el equipo de profesionales que trabajamos en la compañía, el trato cercano, el cuidado que ponemos en los detalles, dirigimos todos nuestros esfuerzos para que nuestros residentes se sientan como en su casa.

¿Qué aspectos le resultaron interesantes en BALLESOL que no encontró en otros centros residenciales?

Creo que el espíritu de equipo está muy arraigado en la cultura de empresa, el entusiasmo por hacer las cosas bien y mejorar continuamente. Todos tenemos un mismo objetivo: la preocupación constante por satisfacer y por anticiparse a las necesidades de nuestros residentes.

Todo tenemos un mismo objetivo: la preocupación constante por satisfacer y anticiparnos a la necesidades de los mayores

¿En qué medida fue un revulsivo la experiencia de tener que poner en marcha el Centro de BALLESOL Teatinos de Málaga?

Creo que fue una suerte empezar desde el principio, tuve la oportunidad de participar e implicarme en todo. La ilusión es fundamental, ves como todos tus esfuerzos tienen una recompensa, tienes la oportunidad de crear tu propio equipo de trabajo, de inculcarles una forma de trabajar, vas paso a paso y esto lo hace más fácil que llegar a un centro consolidado. Recuerdo que una compañera me decía “abrir Granada, te va a resultar un paseo”, y realmente la experiencia previa me facilitó mucho las cosas. Aunque no puedo negar que la apertura de un centro siempre es complicada, hay que realizar muchos trámites, gestiones, selección de personal, equipamiento, marketing… Estamos enfocados en consolidar BALLESOL Granada. Hemos tenido una buena acogida, y ahora hay que seguir trabajando, esforzándose diariamente, con la misma ilusión que hasta ahora.

¿Hasta qué punto resulta reconfortante tomar las riendas desde el principio de un centro y ver cómo ese tremendo esfuerzo inicial va dando grandes resultados?

Es muy gratificante ver como tu equipo también se siente parte y, como los logros también los hacen suyos. Esto hace que tu motivación sea alta y el entusiasmo se contagie y, se cree un proyecto prometedor. Tengo la suerte de trabajar con un equipo fantástico, son excelentes profesionales con un alto nivel de implicación y responsabilidad, lo que hace más fácil el trabajo diario. En este sentido es muy importante la figura del director del centro, para lograr un ambiente de trabajo agradable y motivar al equipo.

En los siete años que lleva en BALLESOL, ¿qué balance le merece su experiencia?

Yo soy una persona positiva por naturaleza, trato de ver el lado bueno y, de lo negativo trato siempre de aprender algo. El trabajo que hacemos día a día es muy gratificante, que un familiar te de las gracias por tu trabajo, por lo bien atendido que está su familiar, porque se siente bien cuidado con nosotros, eso nos da energía para continuar, para mejorar constantemente, para seguir esforzándonos.

Pese a la importante carga de trabajo, ¿ha conseguido conciliar su vida familiar?

Imagino que como todas las madres que trabajan, supone un esfuerzo organizativo grande, tengo suerte de contar con mucha ayuda y apoyo de mi entorno familiar. Al final, creo que si eres una persona positiva, que ves lo bueno y no te hundes en los momentos bajos, que también los hay, los conflictos están para solucionarlos y hacerles frente, esa actitud ante la vida, hace que todo sea más fácil.

 Que un familiar te de las gracias, eso nos inyecta muchas energías para mejorar y esforzarnos cada vez más

¿En algún momento se ha arrepentido de haber dejado la banca para dedicarse a la asistencia a personas mayores?

No, creo que tener un trabajo como el mío, en el que las relaciones humanas son una prioridad, el contacto diario con nuestros residentes, lo que aprendes lo que te aportan es tanto, que es un lujo. Mi abuela siempre me decía “Nunca te acuestes sin haber aprendido algo nuevo”, yo trato todos los días de aprender algo de ellos.

¿Qué vivencias destacadas le han aportado estos años tan intensos laboralmente hablando?

¡Uf! son tantas que no creas que es fácil destacar algo. Creo que me ha influido positivamente y, me ha hecho una persona más cercana, intuitiva, conciliadora, resolutiva y, el trabajar en BALLESOL me ha hecho crecer como persona y respetar aun más si cabe a los mayores.
Con tan sólo 38 años cuenta ya con una dilatada experiencia en este sector, ¿esto no le hace plantearse nuevas metas?

En estos momentos me encuentro muy bien trabajando en BALLESOL, me siento muy respaldada y reconocida en mi trabajo, sigo con la misma ilusión que cuando empecé, tengo unos compañeros estupendos, … ¿qué más se puede pedir?

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