Ballesol Valterna, Valencia

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Soy la sobrina de Luis Granell. He querido dejar pasar el mes de Agosto antes de dirigirme a vosotros, para recomponerme un poco tras la pérdida inesperada de mi tío y dar tiempo a que ya estuvieseis de regreso de vuestras vacaciones, pues tengo especial interés en que mis letras lleguen a cada uno de los componentes de la plantilla de la Residencia, y con ellas, agradeceros el cuidado y atención que le habéis dedicado a Luis durante su estancia con vosotros.

Luis decidió seguir viviendo en la residencia. Para él no tenia ningún sentido volver a su hogar él solo. Y entonces buscamos un centro más acorde a su estado físico y mental y tuvimos la suerte de elegir el Centro Residencial Ballesol Valterna. Y digo bien. Fue una suerte encontraros y depositar nuestra confianza en vosotros para el cuidado de nuestro tío Luis. No nos habéis defraudado. Puedo aseguraros que en sus últimos días ha vivido feliz entre vosotros. A menudo me decía que la vida era muy bonita y que había que vivirla contentos. Y no tenéis idea lo que me alegraba escucharlo por lo que eso suponía. El pasado 28 de Julio, celebrando su cumpleaños, (92), nos dijo que quería llegar a los 100 y nos reímos con su ocurrencia. Ya lo sabéis, iba a su bola. Su obsesión era andar todos los días un par de horitas, echar su primitiva -nos decía que lo hacia con la ilusión de acertar una y comprarnos un chalet-, cuidar su canario, dedicarse al huerto… Disfrutó en todas las actividades que le proponíais, pero de verdad. A tope. Ni yo misma me lo creía muchas veces, pues en ese sentido, había dado un giro de 180 grados. Cuando murió su esposa, pensamos que él iba a caer detrás, como las fichas del dominó. Afortunadamente no fue así, y la vida le ha dado la oportunidad de vivir un par de años, tranquilo, feliz. Sé que tenía sus ratos malos, de mal genio, y que se enfadaba porque quería hacer cosas que en realidad no eran buenas para él y tratábamos de evitárselas. Os diré que en su cartera, me encontré un pedacito de papel doblado varias veces. Al abrirlo, me sorprendió. Pienso que era de alguna actividad realizada en el centro donde podía leerse: “Soy la alegría de la paciencia”. Debajo, escrito de su puño y letra ponía: si pero tengo paciencia hasta cierto tiempo.” No sé si quiso conservar esa frase para recordarse que tenía que tener más paciencia a veces. Lo cierto es que lo conservaba, que ya es…

Disculpad la extensión de mi escrito. Pero he querido que conocierais un poco más de su vida para que comprendáis lo felices que estamos la familia de que los últimos días de Luis los haya vivido feliz, entre vosotros. Lo merecía. Reconozco que vuestro trabajo no es fácil, que es para verdaderos profesionales, pero no dudéis que el esfuerzo vale la pena. Os lo agradezco de corazón. Seguid regalando sonrisas, cuidados, atenciones. Y cuando las circunstancias se pongan cuesta arriba, recordar que hay familias que os admiran y que en poco tiempo… os quieren.

Gracias a todos por todo. Que Dios os bendiga.

Lupe

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BALLESOL
Grupo Ballesol es la empresa dedicada y especializada en la gestión de residencias geriátricas para la Tercera Edad . Desde sus comienzos en 1.980 hasta el momento actual, el Grupo de residencias de mayores es fiel a su compromiso de dotar a sus clientes de los mejores cuidados y atenciones para que se sientan confiados, seguros y satisfechos