HACE 5 AÑOS…

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Estoy escribiendo delante del ventanal de mi apartamento, contemplando la ría que se ve a través de las ramas de unos frondosos árboles que bordean el paseo, y hace cinco años que estaba en este mismo sitio, admirada de tener ante mis ojos un paisaje tan encantador. Acababa de llegar a la residencia Ballesol
de Coruña, iniciaba una nueva etapa de mi vida, muy distinta a todo lo anterior y la ría, los árboles, el sol que entraba por la ventana envolviéndome en su luz, me daban la bienvenida. La luz fue una de las primeras cosas que me encantó de esta residencia, tanto sus habitaciones, como sus salones, pasillos… toda ella está inundada de luz, de claridad. Y las personas mayores la necesitamos, necesitamos que penetre en nosotros para infundirnos optimismo y ganas de vivir.

Más tarde comprobé que todo su personal emanaba esa misma luz, y cuando digo todo me refiero a todos, sin exceptuar a nadie.

Antes de venir, alguna amiga intentó desanimarme: que el ambiente era deprimente, que los residentes vienen en el último momento, cuando ya no pueden más, y esto último es verdad, lo reconozco, pero sin embargo en lo del ambiente discrepo. Una de las escenas que me encontré al llegar fue a un matrimonio, que tenían alrededor de 90 años, en un salón cogidos de la mano, ella presumida, coqueta, mimosa y él ejerciendo de caballero protector, los dos con una expresión sonriente y muy entrañable. Ellos mismos me contaron que se habían conocido cuando tenían 16 años y que desde entonces estaban así.

En ese mismo salón pude ver a otras señoras y señores formando grupos de lo más animado en los que participan los hijos y amigos que vienen de visita, el resultado de esta mezcla de jóvenes y mayores no puede ser mejor, tanto para unos como para otros. Su buen humor era y sigue siendo contagioso.

Es verdad que alguna zona es más gris, más depresiva, aunque suele estar acompañada de auxiliares que hacen todo lo posible para que esto no sea así.

Después de 5 años de estar aquí, de hacer balance de los pros y los contras de la residencia, compruebo que los pros superan con mucho. Todo ello también gracias a médicos, fisioterapeutas, gimnasia, actividades, etc. etc.

Algo que encontré, que no había valorado, fue tiempo, tiempo para rellenar con cosas que siempre había querido hacer.

Y aprendí que relacionándome con gente positiva, rodeándome de las cosas que me gustan, desarrollando mis hobbies, al llegar a mi cuarto al final del día puedo decir: ¡estoy en mi casa!

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BALLESOL
Grupo Ballesol es la empresa dedicada y especializada en la gestión de residencias geriátricas para la Tercera Edad . Desde sus comienzos en 1.980 hasta el momento actual, el Grupo de residencias de mayores es fiel a su compromiso de dotar a sus clientes de los mejores cuidados y atenciones para que se sientan confiados, seguros y satisfechos