JAIME PEÑAFIEL

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Los entresijos de la realeza no tienen secretos para Jaime Peñafiel. El periodista, que lleva más de 40 años en la profesión, vale más por lo que calla que por lo que cuenta. Peñafiel admira a los independientes y aborrece a los pelotas y cortesanos. Admite que su mayor virtud es la sinceridad y su vicio es decir siempre la verdad.

Durante un programa de televisión, Belén Esteban, en una discusión, le mandó a usted a BALLESOL.

Algo dijo, pero no se ofende con eso y quizá siga su consejo… Vivo en la zona universitaria de Madrid y allí hay un centro BALLESOL muy bueno. Cuando sea mayor quizá vaya a este BALLESOL. Yo no quería compartir plató con Belén Esteban pero me pidieron que al ser Navidad podría ser un buen momento para suavizar la cosa. Ella lo que quiere es que la gente piense que yo la desprecio porque es de barrio, y no es así. Se comportó como es y yo como soy. Yo pensaba en otras cosas mientras ella gritaba. La gente se ha puesto de mi lado. No entro al trapo y no respondo a los insultos de nadie.

¿España se ha convertido en un país vulgar, en un patio de vecinos?

España es un país vulgar. Cada vez más… y las televisiones son el fiel reflejo de lo que es este país, pero eso no significa que haya telebasura. Hay programas de evasión y de opinión. Uno de los fundamentos de la televisión es divertir y entretener… y cuanto más diviertan mejor. Al que no le guste que cambie.

Usted, antes que periodista fue minero. Cuénteme su experiencia.

Así es, trabajé durante dos años en las minas de Hulleras de Sabero, en León. Fue una magnífica experiencia y me enriqueció muchísimo. Conocí la realidad social de este país y eran tiempos muy difíciles. Estando allí hubo una explosión de grisú y murieron 13 mineros. Organicé un festival para recaudar fondos y ayudar. También estudié derecho en Granada. Mi abuelo era magistrado y mi familia quería que siguiera la dinastía jurídica…aunque a mí no me gustaba. Lo mío era ser periodista. Entonces me formé en la Escuela Oficial de Periodismo de Madrid y luego en la Universidad de Navarra.

“Las estilistas hacen milagros sin necesidad de pasar por la cirugía estética”

¿Cómo y por qué decidió hacerse periodista?

Era de vocación, me gustaba mucho escribir de pequeño, había leído la gran biblioteca de mi abuelo, me encantaba la literatura. Y pensé que la mejor manera era hacerme periodista… y no me he equivocado. A mi familia no le gustaba, pensaba que equivalía a ser artista y para ellos no era una profesión seria. Mi familia era muy conservadora. Yo salí bastante rebelde. Siempre hacía lo que quería, de mi casa me escapé seis o siete veces.

¿A qué aspiraba cuándo se decantó por esta profesión?

A ser lo que soy, un buen periodista con una trayectoria larga y buena. He hecho miles de entrevistas, he recorrido el mundo varias veces, he trabajado en los mejores sitios… 22 años en la revista “¡Hola!” como redactor jefe, también he sido director de “La Revista”, del Grupo Zeta, y también participo en varios programas de televisión y en la radio y tengo una columna en el periódico “El Mundo”…

¿Por qué prefirió dedicarse a informar sobre la realeza?

Eso fue casual. Yo trabajaba primero en la agencia de noticias Europa Press, donde se hacía todo tipo de periodismo y de entrevistas. Se casó el príncipe Juan Carlos y se casó Fabiola… y yo cubría esos acontecimientos para esta agencia de noticias. Los reportajes que escribía los compraba “¡Hola!”… y su entonces dueño, Antonio Sánchez Gómez, pensó que era mucho mejor contratarme a mí que comprarle esos reportajes a Europa Press. Aquel contrato estuvo considerado como el fichaje del año.

¿Y se puede saber cuánto le pagaron por aquel  contrato estrella?

Un magnífico sueldo que ahora no recuerdo cuánto era. Lo único que recuerdo es que el príncipe Don Juan Carlos me llamó a la Zarzuela. Yo creía que era para concederme una entrevista, y mi sorpresa fue que sólo quería saber lo que me iban a pagar. ¿Tú sabes lo que gano yo?, me preguntó Don Juan Carlos. Él ganaba 75.000 pesetas… y yo le dije que yo mucho más.

¿Cuál es la anécdota que recuerda con mayor cariño de todos estos años de profesión?

Ha habido miles de anécdotas en 42 años de profesión… sin interrupciones… sin haber dejado de trabajar ni un solo día, sin haber conocido el paro. Por ejemplo, la ceremonia del matrimonio ortodoxo de Don Juan Carlos y Doña Sofía, a la que los periodistas españoles no podíamos participar porque España no reconocía aquel matrimonio…tuve que cubrirla vestido de cura, con una sotana de un jesuita amigo y pude entrar en la catedral ortodoxa de Atenas.

¿Qué personajes ha admirado más?

Primero a mi padre…culto, inteligente, bondadoso y respetuoso con mis locuras. Admiro mucho a la emperatriz Farah, a la reina Noor de Jordania y al rey Hussein. Al principio, mis contactos eran profesionales pero traspasaron esa frontera y se convirtieron en relaciones de afecto y amistad.

¿Qué grandes noticias ha dado sobre la Familia Real Española?

Han sido tantas y tantos momentos buenos… Conocí  a  Don Juan Carlos cuando era cadete. Su vida ha discurrido de forma paralela a la mía. El día que le designaron Rey, el 22 de noviembre de 1975, pasé aquella tarde a solas con él y con Doña Sofía en la Zarzuela. Fue el momento más importante de mi vida.

¿Sigue siendo fluida su relación con Don Juan Carlos y Doña Sofía?

Una mujer nos ha distanciado. Sigue existiendo mi respeto, yo no soy un periodista cortesano de los que tanto abundan en nuestro país. Soy un periodista leal e independiente.

“Belén Esteban me mandó a BALLESOL, quizá siga su consejo y cuando sea mayor vaya allí”

¿Y con el resto de miembros de la Familia Real?

Con la Infanta Margarita y con Carlos Zurita tengo muy buena relación. Yo di la noticia de su noviazgo. Y también me llevo muy bien con la Infanta Pilar.

¿Le gustaría reconciliarse con doña Letizia?

Yo no tengo que reconciliarme con nadie. Digo lo que debo decir, le guste o no. La misión de los periodistas es ser críticos.

¿Doña Letizia les gusta más a los republicanos que a los monárquicos?

No tiene nada que ver. A los monárquicos posiblemente no les guste. A los republicanos por supuesto que no.

¿Ha tenido algún problema serio con la Casa Real?

No, yo soy un simple periodista. Son muy respetuosos con mi libertad de expresión. Creo que Don Juan Carlos me tiene gran estima, posiblemente el Príncipe menos, pero no es mi problema.

¿Se le ha pegado la afición por uno de los deportes favoritos de la realeza, la equitación?

Siempre me han gustado los caballos. Mis ahorros me los gasto en caballos. Tengo varios en una finca en la provincia de Toledo. Sigo montando, los fines de semana que puedo. Monto con mi mujer Carmen que es una gran amazona.

¿Hay algún personaje que le gustaría entrevistar y que todavía no ha sido posible?

Siempre hay personajes que quieres entrevistar… pero tengo cubierto mi cupo de deseo.

¿Alguna vez le han negado una entrevista?

Nunca. He trabajado para una magnífica publicación. Quizá sea el único periodista del mundo que haya entrevistado al príncipe Felipe de Edimburgo, que odia la prensa. Inolvidables para mí siempre serán mis entrevistas con Gracia de Mónaco.

Un personaje mediocre, ¿puede revestirse de estilo?

Las estilistas hacen milagros sin necesidad de pasar por la cirugía estética. Incluso Belén Esteban, que pasó por las manos de Nati Abascal, y también quedó bien. No era necesario un taxidermista.

¿A quién le tiene más miedo a Belén Esteban o a los ascensores?

A los ascensores. Me quedé metido en un ascensor durante cuatro horas en el mes de julio con un calor sofocante y tuvieron que venir los bomberos. Padezco claustrofobia.

Usted siempre tiene muy buen aspecto, ¿se cuida de alguna manera especial?

Toco madera, tengo una salud de hierro. Camino todos los días unos siete kilómetros, es el mejor deporte de todos. No fuerzas el organismo. Hago una sola comida cada 24 horas y bebo dos litros de agua al día. Yo no fuerzo nada. No vivo obsesionado por mi forma física.

¿Por qué no le gusta decir su edad?

Tengo la edad que aparento. Me gusta cumplir años, me encanta. Es un consejo que les doy a las mujeres. Yo les animo que añadan años para que luego les digan que están estupendas a su edad. Los años hay que dejarlos que vengan tranquilamente, sin ruido.

TODO SOBRE  JAIME  PEÑAFIEL  NÚÑEZ

Nació en Granada (13 de junio de 1932, según Wikipedia), en cuya universidad estudió Derecho, y Periodismo en la Universidad de Navarra. En la agencia Europa Press se convirtió en reportero estrella como enviado especial acompañando a Pablo VI, el primer Papa que abandonaba el Vaticano en su viaje a los Santos Lugares.

Como corresponsal cubrió las guerras de Vietnam y la del Ifni, la de los Seis Días y otros conflictos bélicos. También fue enviado especial a los terremotos de Irán, Perú y Agadir. Recorrió Norteamérica en coche de costa a costa durante tres meses, donde realizó más de trescientos reportajes y tomó cinco mil fotografías. Una vez fichado por la revista “¡Hola!” como redactor jefe, se convirtió en la figura periodística de los más notables acontecimientos sociales en todo el mundo: cuarenta bodas reales, más de un centenar de viajes al extranjero de los Reyes de España, coronaciones como las de los emperadores de Irán y Japón, la reinas Beatriz de Holanda y Margarita de Dinamarca, el rey Carlos Gustavo de Suecia, el gran duque soberano de Luxemburgo o el emperador Bocassa de Centro África…, celebraciones como el 2.500 aniversario de la dinastía persa y funerales como los de Grace y Rainiero de Mónaco, Pablo de Grecia, Federico de Dinamarca, Balduino de Bélgica, Diana de Gales y Hussein de Jordania.

Director adjunto, fundador y consejero del diario “El Independiente”, y director de “La Revista”, colabora desde hace más de veinte años en la COPE. Desde hace diez años es columnista de “El Mundo” e interviene actualmente como comentarista en el canal de televisión Tele 5 después de haberlo hecho en Antena 3.

Es autor, entre otros libros, de “La nieta y el general”, “Los herederos”, “Dios salve a la Reina”, “Dios salve… también al Rey”, “¿Y quién salva al Príncipe?”, “A golpe de memoria”, “Los tacones de Letizia”, “Letizia en palazio” y “Los consuertes”, estos cuatro últimos publicados con gran éxito por La Esfera de los Libros.