TEÓFILO JULIÁN DEL POZO

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Secretario General de SECOT(Seniors Españoles para la Cooperación Técnica)

Seguimos siendo necesarios y nos sentimos orgullosos de nuestro trabajo

Teófilo J. del Pozo tiende la mano de la experiencia a todos aquellos que quieran estrechársela. Él sabe muy bien que la sabiduría es un gran valor en tiempos de crisis. Al frente de la secretaria general de SECOT, Teófilo nos explica como un día, un grupo de ejecutivos jubilados decidieron crear esta asociación que de forma voluntaria y altruista ofrece su experiencia y conocimientos en gestión empresarial.

Resulta muy curioso que una vez jubilados sigan teniendo esas ganas de trabajar, ¿renuncian a la idea de retirarse?

Nosotros pensamos que la edad de jubilación tendría que ser voluntaria. Solamente Dios, Nuestro Señor puede jubilarnos. Debemos seguir aprendiendo, dando lo mejor que poseemos, que son nuestros conocimientos, nuestro tiempo y nuestra experiencia a quienes lo necesiten, hasta que podamos hacerlo con cierta dignidad. La única diferencia con la vida profesional, es que hacemos el trabajo de otra manera, sin tanta presión.

Ahora que disponen de todo su tiempo para dedicárselo a ustedes y a sus aficiones, ¿por qué prefieren continuar “enganchados” al trabajo?

No nos enganchamos a nada. Somos muchachos maduros altruistas, que queremos contribuir en lo que podamos a erradicar la pobreza, creando empleo o evitando que se destruya. Por eso, ayudamos a emprendedores, a crear empresas, a asesorar a pymes y microempresas en dificultades y a ONGs para que sean más eficaces.

¿Cuál es el perfil del voluntario de SECOT?

Hay personas que nos tachan de elitistas, pero no lo somos. Desde luego, intentamos captar seniors (socios de pleno derecho), prejubilados o jubilados del mundo empresarial, que hayan ocupado puestos directivos de nivel superior o medio y que tengan la experiencia y la capacidad de ofrecer la asesoría que nos demandan. Un tercio son ingenieros, el 20 por ciento son economistas, un 10 por ciento fiscalistas, etc. El perfil que buscamos es un profesional con ganas de hacer algo por los demás y con habilidades para que su asesoría sea admitida con cierto gusto. Los voluntarios los captamos a base de colaboración con las cámaras de comercio, charlas en los colegios profesionales, etc.

¿En qué consiste esa colaboración solidaria con las empresas?

Tenemos cinco líneas de acción. Una, la de asesoría a emprendedores, microempresas y pymes con dificultades, colectivos en riesgo o situación de exclusión social, etc. En general, son personas o empresas que no pueden pagarse un consultor a precio de mercado. La segunda, es la asesoría a entidades sin ánimo de lucro (ONGs, fundaciones…) que quieren optimizar su gestión. La tercera, cooperación en proyectos internacionales para el desarrollo. La cuarta, estudios y publicaciones sobre temas relacionados con la problemática de los mayores. Y la quinta, actividades de formación y de capacitación técnico-profesional para nosotros mismos y para personas en riesgo de prejubilación.

En tiempos de crisis y con toda la experiencia y sabiduría que atesoran, ¿tiene más valor o está más demandado su asesoramiento? 

En esta época de profunda crisis, notamos un aumento en petición de ayuda de autónomos y pymes que pasan graves dificultades; y una disminución de las asesorías principalmente en el aspecto de emprendedores. El paro nos preocupa enormemente y vamos a hacer lo que sea necesario para contribuir a su disminución. Por ejemplo, en las asesorías en línea, hemos desarrollado una plataforma informática que denominamos “asesol” (asesoría on line). Notamos que antes había unas veinte solicitudes semanales de asesoramiento; y en lo que va de año estas peticiones se han duplicado, y aún esperamos que se vuelvan a incrementar considerablemente.

¿Cómo gestiona sus recursos humanos y financieros una asociación de estas características? 

Nosotros nos negamos a denominar recursos humanos a lo que realmente son personas. Por tanto, tratamos de captar personas preocupadas por los demás y con un sentimiento altamente altruista. Tenemos cuatro tipos de socios. Están los socios protectores, que son grandes empresas que pagan 6.010 euros anuales para sostener los gastos generales de SECOT. Los socios adheridos, que son ejecutivos en activo, que prestan básicamente su tiempo para proyectos complejos y pagan 75 euros al año. También tenemos a los miembros colaboradores, que son empresas que no pueden permitirse contribuir con tanta cantidad como los protectores y pagan lo que buenamente pueden, desde 100 euros anuales. Y finalmente, los socios de pleno derecho, que somos los denominados seniors, que pagan 30 euros al año (jubilados y prejubilados) y que hacen el trabajo de asesoría de manera totalmente gratuita. Con todo esto, se financia un 50 por ciento de los gastos generales que producen las 39 oficinas que tenemos por toda España. El otro 50 por ciento se obtiene con convenios que SECOT firma con entidades, generalmente públicas, a las que prestamos ayuda para sus agencias de asesoría a emprendedores, etc.

¿Qué es lo que buscan los voluntarios en este intercambio? 

Los seniors no buscan nada. Solamente quieren dar, porque tenemos una convicción de que lo único que queda al final de la vida es lo que se haya dado. Y como decía San Juan de la Cruz: “Al final sólo nos examinarán de amor”. Nosotros solemos decir que damos paz, experiencia, nuestros conocimientos y el tiempo que le dedicamos.

Recibimos tanto o más de lo que damos, porque nos sentimos satisfechos al final del día, aprendemos de los jóvenes a los que asesoramos y nos mantenemos “activos” y “vivos”. Nuestras familias están satisfechas de que sigamos activos, de la labor que prestamos a quienes necesitan ayuda.

¿De qué manera se accede a sus servicios y quiénes suelen ser sus principales asesorados?

A través de la web www.secot.org. También se puede acceder por teléfono. Damos consejos, pero no implantamos el plan estratégico o de marketing, porque entonces competiríamos deslealmente con las empresas que se dedican a eso. Asesoramos a la Asociación de Ayuda Contra el Cáncer, a la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción y a la Asociación de Fundaciones, entre otras. Hemos hecho más de trece mil asesorías y contribuido a crear miles de empresas y puestos de trabajo.

Acaban de cumplir 20 años de existencia. ¿Es mucho o poco tiempo para poder afirmar que la creación de SECOT ha sido todo un acierto?

Ni es mucho ni poco, es una cifra importante que demuestra que hemos sido bien admitidos, que seguimos siendo necesarios y nos sentimos humildemente orgullosos del trabajo que hemos desarrollado. El 10 de junio celebramos nuestro vigésimo aniversario con la asistencia de Su Majestad el Rey, que es el Presidente de Honor de nuestro Consejo Protector.