ACTORES SECUNDARIOS

0
95

Hace días leía un texto de Juan Araluce en el que narraba una anécdota que alguna vez me habían contado pero que, como tantas otras cosas, se me había quedado en el olvido.

La anécdota hacía referencia a la visita que un grupo de europeos realizaron en los años sesenta a la NASA durante el proyecto Apolo, antes de que en 1.969 el Apolo XI depositara a los primeros hombres en la superficie lunar. El grupo iba recorriendo las diversas dependencias de la Agencia mientras les explicaban las distintas funciones que realizaban los científicos y técnicos. En una de las salas había una señora de la limpieza haciendo su trabajo. Uno de los visitantes se acercó cortésmente a saludarla y le preguntó: “Y usted ¿que misión tiene aquí?”, la limpiadora sin titubear y segura de su función en la NASA le contestó: “¿Mi misión aquí?, poner un hombre en la luna”.

También en los últimos meses he tenido ocasión de reunirme con trabajadoras que desarrollan su actividad en el sector de atención a Personas Mayores. En todos los casos, sin que importara el trabajo concreto que realizaban (atención directa pero también trabajos de lavandería, limpieza, cocina, etc.), todas ellas, además de sentirse orgullosas de su trabajo, se sentían parte integrante de un grupo que intentaba asegurar el cuidado y bienestar de las Personas Mayores a las que atendían.

Es cierto que cuando miramos a nuestro alrededor vemos a quienes ocupan el primer plano y es en esas personas en las que nos fijamos, a las que reconocemos el esfuerzo que realizan y a las que agradecemos la atención que nos dispensan. Para nosotros son las protagonistas, como los actores principales de las películas.

Pero también es cierto que, como sucede en las películas que nunca alcanzarían el éxito sin los que impropiamente se denominan “actores secundarios”, detrás de esas personas con las que tenemos el contacto directo hay muchas más a las que no vemos, en las que no reparamos, pero sin las cuales la atención que recibimos no sería posible porque sin ellas el equipo nunca funcionaría.

Y me parece que es de justicia reconocer esa labor y acordarnos de todas aquellas personas que permanecen en la sombra, de todas aquellas personas que también forman parte de los equipos de trabajo que permiten ofrecer a las Personas Mayores una atención de calidad y acorde a sus necesidades.

A todas las personas que integran los equipos de limpieza, lavandería, cocina, mantenimiento, atención telefónica, administración, a todas ellas muchas gracias. Tenemos la seguridad de que sin vosotras nuestro trabajo no sería posible.

Compartir
Artículo anteriorRECETA Macalaos, macarrones con bacalao
Artículo siguienteCELEBRACIONES
Mariano López de Ayala
Licenciado en Derecho, es el Director de la Asesoría Jurídica de Grupo Ballesol. Se encarga de relaciones institucionales por su amplio conocimiento del sector asistencial de Mayores. Además, tiene una gran sensibilidad que refleja en cada uno de sus escritos.