CUIDAR SIN SUJETAR

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Las sujeciones se han utilizado y se utilizan para controlar conductas agresivas, inquietud, deambulación nocturna y diurna, posturas inestables, para evitar caídas…y se hace siempre con un objetivo protector -y también proteccionista- porque se antepone la seguridad –supuesta- y el mayor control –supuesto también- a otros conceptos como libertad de movimientos y autonomía que pueden parecer más arriesgados…Veremos que esto no es así.

Las sujeciones no han demostrado hasta ahora en ninguno de los muchos estudios realizados, que protejan a la persona mayor de caerse o de evitar accidentes, y sí que tienen una relación directa con el agravamiento de las mismas y con un aumento de la inquietud y agitación. Pero sobre todo, y esto es muy importante, las sujeciones permanentes suponen una limitación de la movilidad con las consecuencias que esta actitud puede conllevar.

Cuidar con empatía, cuidar con cariño, cuidar promoviendo la autonomía de la persona, el respeto, el trato digno, cuidar sin sujetar…estos son los objetivos del Grupo Ballesol.

En estos últimos años se está produciendo un cambio importante en la cultura de los cuidados de las personas mayores. Se están fomentando y desarrollando la proporción de cuidados desde actitudes empáticas basadas en el respeto y en la dignidad del trato, evitando conductas que puedan transgredir esta forma de actuar como el ageísmo, las conductas infantilizadoras o el sobreproteccionismo, y considerando a la persona mayor como un ente único con unas experiencias y vivencias propias y con una dignidad que siempre se debe respetar y fomentar.

El Grupo Ballesol, con muchos años de experiencia, se preocupa y ocupa de mejorar los cuidados que proporcionamos a nuestros residentes. Desde todos los equipos de los centros existe la firme voluntad de innovar para mejorar los cuidados, de la educación y formación para el fomento de la autonomía personal, del reciclaje continuado para preservar la dignidad de nuestras personas mayores.

Desde hace ya bastantes años ha sido un objetivo importante en nuestros centros el control de las sujeciones. Desde la información y estudio inicial se ha pasado a una formación periódica y continuada de los distintos equipos cuidadores para conocer mejor los efectos que este tipo de medidas producen en nuestros residentes y para aplicar y fomentar las diferentes alternativas que sirvan para controlar la seguridad y la autonomía personal respetando la libertad de movimientos.

Nuestros centros hoy en día disponen de una serie de herramientas que controlan a los residentes con trastornos de movilidad –sensores de movimiento, detectores de ubicación, cuñas antideslizantes o antibasculantes, camas de diferentes alturas, alarmas…- sin necesidad de usar ningún tipo de medidas restrictivas.

La educación y formación continuada y constante, así como la información a las familias y el compromiso acordado con las mismas, está dando como resultado que varios de nuestros centros lleven cuidando sin sujeciones desde hace más de un año y que ya no se planteen este tipo de medidas en centros piloto tales como (Burjassot y Patacona en Valencia, San Juan en Alicante, Puerta del Carmen en Zaragoza…). Así mismo, otros muchos centros tienen un número mínimo y residual de sujeciones con el objetivo de la desaparición de las mismas en un periodo de tiempo más corto que largo.

Fruto de este mismo objetivo y de filosofía de cuidados se ha trabajado al mismo tiempo en conseguir una reducción continuada en el uso de psicofármacos consiguiendo no solo una disminución de las caídas sino una mayor calidad en los cuidados de los residentes y una mayor satisfacción personal en nuestros profesionales.

Existe la posibilidad de cuidar preservando y fomentando la libertad de movimientos y Ballesol, como grupo innovador, lo está demostrando porque la palabra cuidar con mayúsculas es el objetivo de nuestra existencia como grupo y da sentido a nuestro trabajo diario.