EN BALLESOL PROPORCIONAMOS TRANQUILIDAD. INSPIRAMOS CONFIANZA.

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Han pasado ya muchos años, era el pasado siglo, cuando un grupo de personas comenzaron a sentar las bases de lo que hoy es Ballesol, de una organización dedicada en exclusiva a la prestación de servicios de atención residencial a Personas Mayores cuyas circunstancias demandan una atención personalizada y profesional.

Seguro que en aquellos momentos, si alguien se lo hubiera preguntado, no habrían sido capaces de imaginar la realidad en la que hoy Ballesol se ha convertido: más de cuarenta Centros en funcionamiento ofreciendo cerca de siete mil plazas residenciales, todas ellas diseñadas, construidas y equipadas específicamente para la prestación de atención a Personas Mayores, con la finalidad de ofrecerles un servicio de calidad, altamente profesional e integral, de manera que la totalidad de sus necesidades queden atendidas desde el momento en el que se produce su ingreso en el Centro.

Es seguro también que si alguien les hubiese contado lo que Ballesol iba a ser tampoco se lo hubieran creído. Como se señala muchas veces lo hicieron simplemente porque nadie les dijo que era imposible.

Pero esas personas de lo que sí estaban convencidas era de que el proyecto que ponían en funcionamiento debería atender a algunos principios básicos. Quizás no demasiados, pero por supuesto que los que les inspiraron eran principios estratégicos que deberían estar siempre presentes en la actuación de todos los profesionales de Ballesol.

Calidad del servicio, desde luego. También atención adaptada a cada persona porque cada uno de nuestros Residentes es único y así queremos atenderles. Una actuación orientada al mantenimiento y recuperación, en la medida de lo posible, de la autonomía y capacidad propia de cada Residente. Un servicio continuado que, con flexibilidad, fuese adaptándose a la evolución y a los cambios en las necesidades de atención. Que primara el carácter rehabilitador de los Centros Residenciales.

Todo un conjunto de principios, en fin, que han ayudado a conformar lo que hoy es Ballesol y de entre los cuales hay dos que constituyen para todos nosotros el objetivo fundamental y más importante de nuestra actividad.

Proporcionar tranquilidad. La tranquilidad que debe suponer para nuestros Residentes y para sus familiares y allegados saber que en Ballesol concurren los esfuerzos de equipos profesionales especializados y adecuadamente formados para prestar la máxima atención y los mejores cuidados. La tranquilidad que ofrece la transparencia con la que prestamos nuestros servicios, en Centros con amplísimos horarios de visitas y donde las puertas del Centro y de sus dependencias están abiertas para que ninguna duda quede sobre la actividad que se desarrolla. Tranquilidad porque en Ballesol nos hacemos cargo de todos los trámites necesarios para que nuestros Residentes conserven de manera efectiva los mismos derechos de los que disfrutaban antes de su ingreso. La tranquilidad que da tener a todo el personal de Ballesol accesible y dispuesto.

Inspirar confianza. La confianza que inspira comprobar que los equipos profesionales de Ballesol saben lo que están haciendo, saben hacerlo y conocen a las personas a las que atienden. Confianza en que sabremos responder ante cualquier situación que pueda producirse y que sabremos adoptar las decisiones más oportunas para asegurar la mejor atención de nuestros Residentes. La confianza que se logra a lo largo del tiempo y que transmiten aquellos a quienes hemos tenido el privilegio de prestarles nuestro servicio: más de 40.000 personas desde que iniciamos la actividad; cerca de 4.000 nuevos Residentes cada año.

Quien piense que en el recorrido de Ballesol y en nuestra actividad todo han sido aciertos se equivoca. Por supuesto que hemos cometido errores. Por supuesto que ha habido (y hay y habrá) ocasiones en las que pese a nuestros esfuerzos no logremos proporcionar a nuestros Residentes y a sus familiares la satisfacción que esperan ni consigamos colmar las expectativas que se hayan podido crear. Pero también en estas circunstancias intentamos proporcionar tranquilidad e inspirar confianza. La tranquilidad de saber que de manera constante evaluamos nuestra actividad y adoptamos las medidas correctoras necesarias cuando detectamos fallos en la misma. Confianza porque en Ballesol aprendemos también de nuestros errores con la humildad suficiente para reconocerlos cuando se producen.

La tranquilidad y confianza que proporcionan los expertos. Porque lo realmente complicado es ser experto, conocer las necesidades de las personas a las que atendemos, conocer las medidas a aplicar, disponer de los medios necesarios y saber hacerlo.

Y si de algo podemos hacer gala en Ballesol es justamente de ser expertos en nuestra actividad. De esta forma proporcionamos tranquilidad e inspiramos confianza a nuestros Residentes y a sus familias.

Por Belén de Echevarría, Vicente Cuesta e Ignacio Sobrado

Directores de Operaciones de Ballesol

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Directores de Operaciones de Ballesol
Belén de Echevarría, Vicente Cuesta e Ignacio Sobrado son responsables del control de las actividades diarias en los servicios de atención residencial a Personas Mayores.