ENTRE NOSOTROS 41

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Estar constantemente quejándonos y lamentándonos de lo mal que nos encontramos no ayuda a resolver los problemas que tenemos.

 

Estimados amigos,

Hace ya tiempo que nos vemos constantemente rodeados de mensajes negativos: crisis, desempleo, recortes, dificultades económicas, …., un tipo de mensajes que, de una u otra forma, inciden en nuestra visión de la realidad y en nuestra actitud frente a todo lo que nos rodea. Lamentablemente creo que llegamos a interiorizar de tal forma estos mensajes, que hacemos nuestra esa percepción negativa sin que nos sea posible ver en el horizonte más que oscuridad y negras perspectivas.

Hace unos días conocimos los datos del paro registrado con una bajada de 127.246 personas, una noticia que en cualquier otra situación sería recibida con optimismo. En el momento actual de desconfianza en la economía incluso a este dato tan positivo le buscamos las vueltas y concluimos que no es cuestión de una mejora en la economía, sino fruto de otras circunstancias que incluso podemos llegar a inventarnos para no arriesgarnos a decir abiertamente que esto va mejor.

No se puede negar la situación de extrema dificultad que estamos atravesando y las difíciles condiciones en las que mucha gente se está encontrando. Pero de lo que estoy seguro es que estar constantemente quejándonos y lamentándonos de lo mal que nos encontramos no ayuda a resolver los problemas que tenemos.

Como muchos sabéis soy un gran aficionado al deporte y siento admiración por determinados deportistas entre los que se encuentra Rafael Nadal. Es indiscutible la calidad del juego que desarrolla, pero lo realmente destacable es la actitud que muestra en todos sus partidos. Una actitud admirable, desde luego, cuando el partido discurre favorablemente para sus intereses. Pero una actitud especialmente destacable cuando las cosas se le tuercen y el partido no se desarrolla de la mejor manera posible. Ahí es donde Nadal nos demuestra su capacidad para sobreponerse a las dificultades y afrontarlas con un ánimo ganador, con el convencimiento de que puede superarlas. Y todos sabemos que es ese coraje, esa visión de las cosas, la que en muchas ocasiones le ha permitido finalizar con éxito encuentros que aparentemente tenía perdidos.

Está claro que esa actitud no es lo único que le permite sacar adelante los partidos. Sin el gran nivel que ha alcanzado en su juego le resultaría imposible por mucho ánimo que pusiera. Pero también está claro que un juego de alta calidad sin una actitud ganadora no le ofrecería los resultados que ha conseguido.

No tengo ninguna duda de que en España disponemos de un alto potencial para desarrollar adecuadamente los distintos sectores de actividad que son señas de identidad de nuestra economía. Ya lo hemos demostrado suficientemente en épocas anteriores cuando éramos capaces de mantener altos ritmos de crecimiento y de creación de empleo. Y seremos capaces, seguro, de volver a repetirlo.

Pero a esa capacidad es imprescindible que le sumemos una actitud positiva ante las dificultades que estamos atravesando, porque es seguro que vamos a superarlas. Estoy convencido de ello.


IGNACIO VIVAS SOLER

CONSEJERO DELEGADO DE GRUPO BALLESOL