ENSALADAS PARA TODOS LOS GUSTOS

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Durante los días de más calor del verano casi podríamos alimentarnos sólo con ensaladas. Como primer plato, guarnición, plato único, cenas ligeras, para llevar… lo tienen todo. 

La clave está en saber combinar bien los ingredientes, ofrecer todas las texturas, colores y sabores. Lavar bien los vegetales es imprescindible, y también escurrirlos para que no suelten agua. Junto con las hojas de lechuga que pueden ser de todo tipo: romana, española, roble, batavia, iceberg, cogollos, endivias… se puede poner cebolleta, zanahoria rallada, maíz, tomate, frutas como la manzana, el kiwi o la piña; pepinos, pimientos de colores, espárragos, palmitos y un complemento proteico como jamón de York, pollo en dados, queso… Los vegetales no tienen por qué estar siempre crudos, por ejemplo el pimiento asado queda estupendo en la ensalada como sucede con la escalibada catalana. Las de queso gustan cada vez más, con fresco son menos calóricas, pero el de cabra, camembert o feta también proporcionan mucho sabor. Las ensaladas más nutritivas son las que llevan carbohidratos: pasta, arroz, patatas. La pasta para las ensaladas debe ser corta: macarrones, lazos, etc y dejarse al dente, se aliñará generosamente porque la pasta tiende a absorber el líquido, al igual que el arroz. Si la frescura de los vegetales es importante en las ensaladas, los aliños son fundamentales, sobre todo la vinagreta: que se realiza con aceite, vinagre y ocasionalmente cebolleta o alcaparras, se puede sustituir el vinagre por mostaza, se emulsiona y se echa sobre los ingredientes. Las de tomate no deberán llevar vinagre. Las de yogur están muy indicadas para las ensaladas ligeras con embutidos suaves, la mayonesa para las de patata o marisco: pero se debe intentar servirlas con salsera aparte y echar en el momento porque la mayonesa se estropea rápidamente. Deliciosas y plato único son también las ensaladas con escabeches: desde pollo a caballa…. Y de postre ensalada de frutas a las que se le pueden añadir desde un helado, virutas de chocolate, queso fresco y pueden ser un desayuno estupendo, una merienda sana y sin duda un postre delicioso.

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Eva Celada
Nací en Palencia en 1958. Estudié Derecho aunque lo dejé en Tercero. Escribo desde que era una niña: me encantan las palabras… también la cocina y, sobre todo, comer bien. Soy optimista y alegre, trabajadora e inquieta. Tengo algunos sueños, pero vivo con pasión el día a día.