EL FUTURO DE LOS PUEBLOS DESHABITADOS

0
320

BIENVENIDOS A LOS PUEBLOS FANTASMAS

Es sabido por todos que lo que no sale en televisión no existe. Si algún problema social, fenómeno o realidad no está visible en los medios de comunicación, la gran opinión pública lo ignora. Y es que el fenómeno de los pueblos abandonados en España es casi parte de la agenda de la mayoría de programas de actualidad, páginas de periódicos, espacios radiofónicos y miles de entradas en Internet. Se está hablando de este hecho actual: aldeas despobladas, pueblos sin vida, éxodo a la ciudad. ¿Se puede tachar un pueblo del mapa? ¿Eliminar un cartel anunciador de una villa? ¿Cómo rescatar la memoria de esos lugares? Sensatamente, esto provoca pena, desánimo y preocupación social.

Son muchos los motivos del abandono de los pueblos, como son la emigración rural, la construcción de embalses, las catástrofes naturales y artificiales, o la construcción de colonias agrícolas e industriales. El Instituto Nacional de Estadística (INE) considera población rural aquella que habita en municipios de hasta 2.000 habitantes. A partir de esta cifra y hasta los 10.000 habitantes se considera semi-rural. Según información extraída en www.pueblosabandonados.es, esta definición da lugar a “algunos equívocos e imprecisiones porque no es lo mismo municipio que núcleo”. Además, se añade: “podríamos perfectamente habitar en una aldea de cien habitantes, dentro de un municipio de 2.001 habitantes, y ser considerados población semi-rural”. Siguiendo con las cifras, todas las provincias de España muestran números negativos, con descensos de su población rural de entre un 33% la que menos y un 99% la que más. Ni siquiera provincias como Madrid, con crecimientos astronómicos de población, han conseguido atraer nuevos residentes a sus zonas rurales.

La mayor parte de los pueblos abandonados en España, se encuentran en el Norte, sobre todo en Galicia y Soria.

Galicia en su conjunto, encabeza esta lista porque allí el éxodo rural es un fenómeno que no se ha detenido ni ralentizado en los últimos años, sino todo lo contrario. El caso de Canarias es muy distinto. Cuenta con un sector turístico pujante que ha hecho que la población se concentre en las zonas costeras. En el periodo comprendido entre los años 1950 y 2007, Pontevedra ha perdido un 99,7% de su población rural, Murcia ha perdido un 98,4%, Cádiz un 94,3%, Asturias un 94,3% y Córdoba un 82,5%, entre otras provincias. En ese mismo periodo, las provincias con mayor pérdida neta de habitantes en ese período, como son Soria, Teruel, Zamora o Cuenca, no son ni de lejos las que han perdido más población rural. Y 18 son las provincias que han perdido población durante este período. Y otras tantas han tenido aumentos exiguos que indican un envejecimiento progresivo de su población. La única provincia que tiene el dudoso honor de estar entre las diez primeras en ambas listas es Lugo.

Uno de los efectos más llamativos de este fenómeno es que al parecer en algunas aldeas se cuelga el cartel de “en venta”. En los últimos dos años ha habido en Galicia un auge espectacular en la venta de propiedades rústicas: casas, pajares, pazos y hasta aldeas completas se pueden encontrar en multitud de portales inmobiliarios especializados. Un medio de comunicación gallego informó de la venta de tres caseríos en los municipios de Ourol y Muras, en Lugo, y A Capella, en Coruña.

RESUCITAR ALDEAS

En otros lugares, para hacer frente al envejecimiento de las villas y a la despoblación que sufre España, las autoridades locales hacen todo lo necesario para rescatar habitantes y, por tanto, resucitar aldeas. Es el caso de Retortillo de Soria, un municipio con apenas un centenar de vecinos en invierno. Su alcaldesa ha sabido aprovechar los efectos mediáticos de salir en directo en la televisión pública y en un programa con una buena audiencia. Esta alcaldesa, acompañada por sus conciudadanos, hizo un llamamiento a familias jóvenes para afincarse en su pueblo, anunciando casa y trabajo. Tras este anuncio, este municipio se desbordó por las llamadas. Al parecer, la oferta fue muy suculenta y poco a poco se ha ido produciendo el asentamiento de nuevos pobladores en Retortillo de Soria. De hecho, a los pocos días, se presentaron 13 familias llegadas de Murcia y Valencia. La alcaldesa quiere reabrir la clausurada escuela y la ampliación de una residencia provocará la contratación de personal, como enfermeros, recepcionista, cocinero, limpiador o auxiliar de enfermería.

Más del 22% de los núcleos madrileños está deshabitado, es decir, 186 de los 815 que existen en la región

Se constata que es necesaria la mejora de los tejidos económicos orientados a conseguir el asentamiento de población y el freno al desempleo. El principal problema del empleo en el medio rural es que no existe o hay muy poco. Las transformaciones socioeconómicas que ha vivido el país han generado una profunda modificación del medio rural: despoblación, pérdida de servicios y deficientes infraestructuras, pérdida de empleo y creciente temporalidad en las contrataciones, desequilibrios territoriales y sectoriales de la distribución del empleo y baja tasa de la participación de la mujer en la vida laboral.

Por el contrario, también encontramos historias de personas jóvenes que deciden abandonar la urbe para vivir en el campo. Es el caso de Dña. Sureyna Muñiz Cadenas, presidenta de la Asociación para la Recuperación de Pueblos Abandonados, Arpa Viva. Este colectivo aboga por la puesta en valor de enclaves rurales caídos en el olvido, como es el caso de Aguanes, un pueblo sito en la sierra allandesa de Valledor y en la cual habita, junto a su familia, Muñiz Cadenas. La propuesta lanzada por Arpa Viva cada vez cuenta con más adeptos, quienes intentan abandonar el mundanal ruido y persiguen el equilibrio con la naturaleza a través de la sostenibilidad y el respeto hacia el entorno. Esta asociación ha conseguido la construcción de varios puentes en el pueblo, e incluso la recuperación de una ermita en ruinas. Como todo, vivir en el campo tiene sus contratiempos, como son los problemas de accesos o la falta de transporte escolar.

En la actualidad hay más de 2.800 pueblos en España completamente deshabitados

Las ecoaldeas son asentamientos de personas que viven buscando y creando modelos que integren el equilibrio entre lo ecológico, lo social, lo cultural, lo económico, lo tecnológico, lo político y lo espiritual. Es otro ejemplo de vida alternativa y, que en definitiva, consigue resucitar villas y pueblos semi-abandonados. Porque mucha gente todavía piensa que es posible vivir en el campo.