EL GRAN DESCUBRIMIENTO DE LA EVOLUCIÓN DE LAS ESPECIES

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Se cumplen 200 años del nacimiento del fundador de la biología moderna, CHARLES ROBERT DARWIN

El pasado 12 de febrero se cumplieron 200 años del nacimiento de Charles Robert Darwin en Shrewsbury, Inglaterra. Darwin es uno de los padres de la teoría de la evolución. A lo largo de todo este 2009, son muchas instituciones y entidades las que conmemoran tal aniversario. El fundador de la biología moderna es aplaudido por la Ciencia Internacional. Su teoría y su persona vuelven a la esfera pública. Charles Darwin nació en 1809 y murió en 1882. Por todos es conocido como el padre de la teoría de la evolución, la cual revolucionó el conocimiento del hombre y plantó el germen de la nueva ciencia del siglo XX.

Reconocido en su época como el “sabio de Down” o con el irónico “santo de la ciencia”, Darwin fue un hombre muy particular. Un hombre que escribió 17 libros científicos y 155 artículos en una obra que reunida equivale a 10.000 páginas impresas. La historia de su vida puede dividirse en dos importantes períodos. El primero tiene que ver con la expedición que duró cinco años a bordo del Beagle y que arrancó en 1831. Era un joven apasionado por la observación y la naturaleza, cuyo fin era viajar para descubrir y estudiar la naturaleza. El capitán Robert FitzRoy y Darwin exploraron Suramérica, Australia, Tahití y Sudáfrica. Darwin coleccionó miles de plantas y animales, extrajo de los acantilados esqueletos fósiles de perezosos gigantes y descubrió los secretos de las islas y arrecifes de coral. Combinaba la observación con la búsqueda de explicaciones generales o leyes de la naturaleza. Gracias a ello, después de su regreso y tras años de investigación cayó en la cuenta de que la clave estaba en la historia compartida por las formas vivas que se adaptaban a un territorio cambiante. Sin duda, era un rompecabezas que tardó años en ordenar.

“Un hombre que escribió 17 libros científicos y 155 artículos en una obra que reunida equivale a 10.000 páginas impresas”

Esta primera etapa de explorador finalizó en 1836. De su viaje trajo toneladas de muestras, miles de especimenes de rocas, fósiles, aves, mamíferos, plantas y peces, cuadernos de anotaciones, hipótesis, ideas y preguntas

y una extraña enfermedad que le abatiría hasta el resto de su vida. En 1839 Darwin se casó con su prima carnal Emma Wedgwood, cuyas creencias religiosas tradicionales eran opuestas a las heterodoxas ideas científicas de su marido. La pareja se trasladó al pueblo de Down del condado de Kent. Allí se gestó la segunda etapa del trabajo de Darwin: construir una teoría científica a partir de todos los datos recopilados y realizar los experimentos necesarios que permitieran contrastar sus hipótesis. Su teoría influyó en la botánica, la paleontología, la fisiología, la taxonomía, la psicología comparada, la zoología, la primatología, la genética, la paleoantropología, la sociobiología y las ciencias de la vida. Y es que Darwin fue naturalista, filósofo, botánico, geólogo, explorador y zoólogo. Todo ello sin haberse formado en biología y sin haber pasado exámenes de doctorado.

Darwin publicó su libro “El origen de las especies” en 1859, en el que se ofrecía la clave de su teoría: la historia compartida por las formas vivas se adaptaban a un territorio cambiante. Constituye una de las teorías más revolucionarias hasta ahora, influyendo en la botánica, la fisiología, la psicología comparada y la genética, entre otras disciplinas.

Antes de salir a la luz “El origen de las especies” en 1859, su amigo Lyell le advirtió que debía publicar sus conclusiones lo más pronto posible para no correr el riesgo de perder la oportunidad de ser el primero en presentar su teoría. Sin embargo, a pesar de las advertencias, Darwin siguió trabajando a su ritmo. Alfred Russell Wallace, después de un viaje a Indonesia, había formulado una teoría idéntica de la evolución por selección natural en 1858: “Sobre la tendencia de las especies a desviarse indefinidamente del tipo original”. Sin embargo, Wallace envió su escrito a la única persona que, según él, podía apreciar su trabajo. Nada más y nada menos era Charles Darwin. Wallace pensaba que si Darwin lo consideraba válido podría pasarlo a Sir Charles Lyell para su publicación. Los estudiosos de Darwin insisten en que Wallace ignoraba por completo que Darwin estuviera trabajando en una teoría similar.

Finalmente, la teoría fue atribuida conjuntamente a Wallace y Darwin y se presentó en la Linnean Society, en 1858. Desde entonces sus nombres se entrelazaron para hablar sobre una teoría a la que habían llegado de forma independiente.

La teoría sostenía que había un cambio específico en poblaciones y especies a través del tiempo, y que el motor de dicho cambio se debía a la selección natural sobre las variaciones genéticamente establecidas. Las especies habían evolucionado con el paso del tiempo y todas las cosas vivas estaban vinculadas por un origen común, no provenían de creaciones distintas o independientes. Gracias a la superproducción de individuos nuevos (descendientes) y a la gran variabilidad que se daba entre ellos, las diversas situaciones ambientales podían actuar como filtro selectivo de las especies, de manera que sobrevivieran o se reprodujeran los individuos con cualquier ligera ventaja sobre sus compañeros.

Darwin fue naturalista, filósofo, botánico, geólogo, explorador y zoólogo. Todo ello sin haberse formado en biología y sin haber pasado exámenes de doctorado

Sobre las influencias de su teoría, cabe destacar la ya clásica investigación de modelos animales que tratan de explicar comportamientos complejos como fobias, neurosis, esquizofrenia o depresión, son otro desarrollo que se desprendió del trabajo de Darwin.

Darwin publicó otros libros, abordando las implicaciones de su teoría para el origen humano, como “El origen del hombre” en 1871, “La expresión de las emociones en los animales y el hombre” lanzado en 1872, o “La coevolución de insectos y plantas en Orquídeas” en 1862.