EL REFRANERO ESPAÑOL

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Lo importante es casarse. Y si no que se lo digan al refranero español. Porque allí tenemos refranes para todos los gustos y situaciones posibles en las que se puede encontrar la novia o el novio el día de su boda.

Ni siquiera hace falta estar especialmente contenta en tan señalado día ya que novia llorosa, sonriente esposa o novia sonriente, llorosa esposa. Lo dicho. Aunque parece ser que lo primero y más importante es elegir la fecha con tiento. Por ejemplo, en trece y martes ni te cases ni te embarques. Y a partir de ese momento, rezar para que haga buen tiempo y no llueva. Aunque para el refranero esto tampoco supone un gran problema ya que Boda mojada novia afortunada. En cualquiera de los casos, no estaría de más relajarse un poco ya que seguramente no todo saldrá bien y a gusto de todos porque ni novia sin cejas, ni boda sin quejas.

¡Nos vamos de boda!

¿Quién no ha pasado por la puerta de una iglesia en cuya puerta había un montón de gente engalanada y no ha sentido ganas de parase y esperar a ver a la novia? Seguro que a todos nosotros nos ha pasado por lo menos alguna vez. Sobre todo, si vemos que los invitados llevan muchos sombreros pues boda de hongos, llámala bodorrio. Pero ándense con cuidado y no entren a la iglesia ya que a bodas y a niño bautizado, no vayas sin ser llamado. Advierte este refrán, lo que todos intuimos, que hay ocasiones en las que no se debe molestar ni auto-invitarse, pues resulta muy violento y de mal gusto. Así que, a una boda sólo se va si ha recibido la correspondiente invitación. Aunque por lo visto, esto no ha debido ser lo más frecuente a lo largo de la historia ya que a fuego y a boda va la aldea toda. Y los refranes no hacen otra cosa que reflejar la realidad popular.

Bueno, pongamos entonces que hemos sido invitados. A no ser que se tenga la excusa perfecta tendremos que asistir ya que en muerte y en boda, verás quién te honra. Señala este refrán que no se debe faltar a las ocasiones de las personas a las que apreciamos ya que, efectivamente, los amigos se ven en lo bueno (aquí, la boda) y en lo malo (la muerte) y en estas ocasiones vemos quien nos tiene aprecio. Una vez en el convite, nos encontramos con la primera cosa a tener en cuenta ya que boda sin borracho tenla a milagro, lo que alude a la cantidad de alcohol que se consume entre brindis y brindis en estos eventos y lo raro que es que no haya alguien a quien se le haya ido la mano con la bebida. Habrá que estar alerta no vayamos a ser nosotros mismos quienes bebamos de más y empecemos a cogerle el gustillo y tomar por costumbre ir de fiesta en fiesta desatendiendo las obligaciones ya que entre bodas, fiestas y meriendas, ¿quién cuidará tu hacienda?

Finalmente, una cosa hay que tener muy clara a la hora de casarse, sobre todo si eres el novio o la novia. Es fundamental asumir que el matrimonio es una cosa seria, que uno no se casa todos los días, ya que si no se corre un riesgo elevado de acabar como el perro de muchas bodas, que en ninguna come por comer en todas.