EUGENI FORCANO

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PREMIO NACIONAL DE FOTOGRAFÍA 2012 «LA FOTOGRAFÍA ES TESTIMONIO DE LA VIDA»

Eugeni Forcano i Andreu (Canet de Mar, Barcelona, 1926) recibió en noviembre del pasado año el Premio Nacional de Fotografía 2012 que concede el Ministerio de Cultura, por “la extraordinaria calidad de su trabajo, la perdurabilidad de sus imágenes y su capacidad de innovación y experimentación”.

El jurado tuvo en consideración su larga trayectoria y su trabajo de investigación sobre el lenguaje fotográfico.

Revista BALLESOL ha podido conversar con Eugeni Forcano sobre las emociones que sintió al recibir el Premio, sobre su pasión –la fotografía-, y sobre la vida misma.

¿Qué siente cuando recibe la noticia de que ha sido galardonado con el Premio Nacional de Fotografía 2012? ¿Alguna instantánea vuelve a su retina?

«Sentí una satisfacción muy grande, no me lo esperaba. Para mí la fotografía ha sido un camino de emociones y sentimientos, de realidades y de sueños; incluso de utopías. El reportaje ha hecho posible que me acercara a la gente y descubriera una de mis pasiones. Más tarde me dediqué a la moda, etapa que me permitió ganarme la vida. Después, me sumergí en la etapa de la fotografía surrealista. Y entonces me planteé un desafío: si los pintores necesitan de la pintura y el pincel; si los escultores necesitan el hierro, el bronce y la madera, ¿por qué los fotógrafos no consiguen que la luz genere imágenes, es decir, que sea fuente de generación de imágenes? Trabajé durante seis años y al fin tropecé con un asunto que me descubrió la nueva forma de expresarme fotográficamente: provocando el azar a través de la luz. Es decir, imágenes de color inesperadas y que son infinitas. Ha sido parte de mi experiencia. La fotografía ha dado un sentido claro a mi vida».

¿Cómo define la fotografía?

«Es una forma nueva de expresión. Lo primordial de la fotografía es que es testimonio de vida. Y la historia hoy se escribe con imágenes. Es un acta notarial para concretar el hecho humano. Después, tiene otras facetas: investigar y trabajar con la luz, al servicio de la moda».

¿Cómo define su estilo fotográfico?

«Parto desde el reportaje hasta la investigación. Ha sido un camino inmenso que no tiene fin. Primordialmente me interesa conseguir el testimonio humano de un tiempo y un país en que me ha tocado vivir».

¿Con qué época de su carrera se queda?

«Me quedo con todo mi trabajo, fruto de mi visión y de mi manera de ver. No hay una imagen. Hay un conjunto de imágenes que dan sentido a mi trabajo y a mi vida».

¿Qué opina del boom de la fotografía digital y de la explosión de redes sociales dedicadas a la fotografía?

«Es una herramienta nueva que te permite trabajar con más facilidad que antes con la fotografía analógica. En el digital te permite disparar y conseguir la imagen inmediatamente. Veremos si el resultado definitivo de calidad y duración se consigue. ¡Encontrarán la fórmula para que sea rentable!

Cuanta más gente haga fotografía, mejor. Lo bueno es que la gente se divierta. Todo depende de la intención y del contenido que quieras conseguir. La gente hace imágenes para el recuerdo. De esto a convertirse una fotografía artística, de calidad, es de sentido común. Hay pintores, pero pocos Picasso».

¿Qué recomendaciones daría a los profesionales de la fotografía que no pueden vivir de su profesión por diversas causas?

«Es difícil (risas y silencio), si no tienen maneras para abrirse camino. Hay que trabajar, esforzarse, tener la dicha de hacer cosas que no hagan los demás para llamar la atención. Eso sí, hay que tener en todas las facetas de la vida ilusión, pasión, inteligencia y fuerza interior que te empuje a trabajar continuamente para que el resultado pueda ser bueno.

Lo difícil es tener la suerte y la fuerza de voluntad para sacrificarte».

¿Por qué me han dado este Premio? ¡Si hay tan buenos fotógrafos como yo! Me ha tocado. Se han fijado en mí. Claro, que es fruto de un trabajo. Pero yo no me olvido que hay mucha gente que también trabaja.

FORCANO, AUTODIDACTA

De formación autodidacta, Eugeni Forcano está fascinado por el poder de la imagen y la forma de captarla. La fotografía significa para él algo importante desde siempre. Siendo muy joven ya realizaba reportajes de la vida local de Canet de Mar (Barcelona), donde montó su primer laboratorio fotográfico. Comienza en 1959 a participar en salones internacionales. Un año después entra a trabajar en la revista “Destino de la mà”. En los años setenta se dedica a la fotografía publicitaria y de moda. La fotografía artística de carácter abstracto refleja su inquietud en la actualidad. En 2009 donó 650 fotografías al Archivo Fotográfico de Barcelona y obtuvo la Medalla de Oro al Mérito Artístico del Ayuntamiento de Barcelona.

“Autodidacta e intuitivo, mira con sagacidad, pasión e ironía cuanto le rodea”, tal y como expresa Rosario Martínez Rochina, crítico y comisaria, quien añade: “La fotografía marcó su vida para siempre. Evolucionista y soñador, va cubriendo etapas: moda, ilustración, simbolismo… y una larga investigación sobre el color como nueva forma de expresión artística”.