JUEGOS DE AYER, HOY Y SIEMPRE

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La práctica de los juegos de mesa tradicionales previenen los efectos negativos del envejecimiento El dominó, el parchís, el bingo, la baraja de cartas… son algunos juegos de mesa imprescindibles en los hogares, bares, residencias, centros de día y de cualquier lugar de ocio donde se dan cita las personas mayores. No sabemos cuál es el juego estrella, pero el dominó puede que sea junto a las cartas, el más popular. Eso sí, se lleva la palma por el bullicio que puede generar a causa del zarandeo y meneo de fichas sobre una mesa.

El nombre del juego es de origen francés y fue tomado de una capucha negra por fuera y blanca por dentro, los mismos colores que presenta el dominó. En España el dominó es uno de los juegos más populares. Por otro lado, el nombre del parchís proviene de la palabra pacisi, que significa veinticinco en hindú ya que veinticinco eran las conchas lanzadas en cada tirada. El tablero actual de forma de cruz es tan sólo una representación del original que no fue otro que el jardín del emperador Akbar el Grande. El centro del tablero representa el trono en que se colocaba el emperador en el centro del patio. Por su parte, las fichas eran las muchachas indias más bellas que se movían de casilla en casilla y se disputaban el honor de jugar para el emperador. Los dados, que decidían la suerte de los participantes, consistían en conchas de moluscos que contaban un punto si caían con el hueco hacia arriba. En realidad, estos juegos ya no precisan de manual de instrucciones, porque ¿quién no los conoce? Forman parte de nuestra cultura popular.
Eso sí, jugando logramos liberar tensiones o emociones, nos divertimos, canalizamos nuestra creatividad, aumentamos el número de amistades y acrecentamos el acervo cultural.

La práctica de los juegos de mesa genera numerosos beneficios para la salud física, mental y afectiva de las personas mayores, según el estudio Ludiman, elaborado en 2004 por la Asociación de Investigación de la Industria del Juguete (AIJU) y el Instituto de Biomecánica de Valencia. Este estudio ha estimado el papel que puede llegar a tener los juegos de mesa entre las personas mayores, como instrumentos de prevención de los efectos negativos del envejecimiento. El citado estudio indica que la práctica de actividades lúdicas y recreativas genera, entre otras cuestiones, movilidad y agilidad, estimula la percepción sensorial, ejercita habilidades cognitivas, potencia el contacto social y la comunicación, ofrece entornos para el aprendizaje y optimiza los niveles de bienestar. Según los expertos, la mejora de la movilidad y agilidad se debe en cierta medida a que al jugar se requiere coordinar movimientos del cuerpo, movilizar de forma pausada las articulaciones o realizar estiramientos. Asimismo, los juegos de mesa estimulan la percepción sensorial al ser fuente de motivación, por la atención que exigen y promueven la percepción por oído, vista y tacto.

Los juegos de mesa estimulan la percepción sensorial al ser fuente de motivación, por la atención que exigen

El equipo de investigadores, formado por 14 profesionales, consultó con 20 expertos psicólogos, fisioterapeutas, médicos, trabajadores sociales, diplomados en enfermería y monitores, y realizó el análisis entre 350 participantes de Castilla-La Mancha, Castilla y León, Cataluña, Comunidad Valenciana y Madrid durante un año. Asimismo, las personas mayores que participaron en el proyecto coincidieron en señalar, de forma espontánea, que “los beneficios de esta actividad lúdica son, principalmente, la mejora y el mantenimiento de las capacidades cognitivas y la oportunidad que brinda de iniciar o mejorar las relaciones sociales”.

Los expertos han destacado que antes de conocer los resultados de Ludiman, un 75 por ciento no había utilizado los juegos de mesa para mejorar las habilidades que se trabajan en su área de dedicación, y mostraron unanimidad al afirmar que “la inclusión de talleres de juego en los centros diseñados para la intervención sociosanitaria con mayores aportaría un importante valor añadido a dichos lugares”. De hecho, un elevado porcentaje de los especialistas ha afirmado que incrementaría el uso de juegos de mesa en sus consultas, tras participar en el proyecto.

En este sentido, y para facilitar la accesibilidad de las personas mayores a los juegos de mesa, los investigadores han considerado los siguientes criterios genéricos al seleccionar los juegos: “No emplear materiales deslizantes, incorporar control de volumen en los juegos sonoros, evitar el uso de vocabulario desconocido, utilizar colores intensos que permitan su inmediato reconocimiento, no incluir fichas planas y pequeñas, simplificar los textos de las instrucciones, evitar juegos que requieran un largo proceso de preparación, utilizar letras y números de tamaño y contraste adecuado, y evitar diseños que exijan una amplia movilidad articular”.
Ahora, en este siglo XXI se imponen los videojuegos y aquellos juegos que persiguen intencionadamente la agilidad cognitiva para prevenir el deterioro neurocognitivo. Sea cual sea el juego, hay que recordar que es un importante agente socializador, que permite la interacción con los otros y el disfrute de actividades grupales. En definitiva, jugando potenciamos la calidad de vida de nuestros mayores.

Consejos para jugar al parchís

Existen algunas “astucias” que cualquier jugador con un poco de picardía conoce, y que pueden ayudarle a obtener un poco de ventaja en el juego:

  • Con 3 jugadores, el que no tiene nadie a su izquierda, tiene ventaja, ya que tiene menos posibilidades de que le coman una ficha.
  • Bloquee el paso todo lo posible a sus oponentes. Cada turno que pierde el contrario, es un turno que gana usted.
  • No arriesgue las fichas que están más cerca de la meta. Estas fichas valen más que cualquier ficha recién sacada de casa.
  • En la modalidad por parejas, es una buena estrategia capturar las fichas del compañero para llegar antes a la meta (hay que ponerse de acuerdo antes). Si uno de los dos consigue meter todas sus fichas en la meta, podrá jugar con las fichas de su compañero.

Consejos para jugar al dominó

  • Siempre hay que poner atención durante el juego.
  • La mayoría de las veces, la jugada obvia no es la mejor, o incluso puede ser un error determinante para el resto de la partida. Este consejo aplica a todos los juegos de mesa, y el dominó no es la excepción.
  • Siempre trate de cumplir los roles. Si te toca ser mano, dele preferencia a su juego. Si le toca acompañar a la mano, siga siempre su juego. Además de resultar desagradable, un compañero que no sigue la mano y hace su propio juego llevará a la eventual derrota de la pareja.
  • Practique para contar rápido. Para esto, el siguiente ejercicio es muy útil:
  • Coloque las fichas boca abajo y revuélvalas. Tome 3 ó 4 fichas y colóquelas boca arriba rapidamente. Trate de contar los puntos de esas fichas lo más rápido posible, y a golpe de vista. Verifique después, con calma, el total de puntos, para ver si acertó. Debe lograr una cuenta precisa de puntos de 3 a 5 fichas en menos de un segundo. La práctica le ayudará a lograrlo.
  • Por último, nunca olvide que el dominó es un juego. Si la tensión y el estrés es tal que no disfruta de la partida, tómeselo con más calma o juegue a otra cosa. A fin de cuentas, los juegos son, precisamente, para divertirse.