LA MIEL

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EL ANTIBIÓTICO MÁS DULCE Y NATURAL

Una tostada de aceite de oliva con miel, extendida como si fuera mermelada, es la receta ideal para empezar el día con energía. Aparte de ser el primer bocado sabroso de cualquier jornada, este desayuno cuenta con dos ingredientes excelentes para nuestra salud: el aceite de oliva y la miel. En este caso, nos centramos en las propiedades de la miel, también reconocida como uno de los antibióticos naturales. Y es que, según los expertos, el simple consumo regular de miel ejerce una acción positiva sobre los corazones castigados por el “estrés”. Además, la miel es un producto que ha entrado a formar parte de numerosas recetas de cosmética y belleza natural. La miel lo tiene todo.

La apicultura está definida como el arte de criar abejas y cosechar miel. Quien se dedica a esta actividad se siente responsable con la naturaleza y el medio ambiente. Hacerse apicultor precisa de un profundo conocimiento de la biología de las abejas, las técnicas de manejo de las colmenas modernas y las enfermedades más importantes que padecen. En cambio, deben de abstenerse de esta profesión las personas alérgicas a la picadura de la abeja.

Y es que, según los expertos, el simple consumo regular de miel ejerce una acción positiva sobre los corazones castigados por el “estrés”

La miel natural tiene múltiples propiedades para la salud. Es de fácil asimilación, ya que posee hidratos de carbono de cadenas cortas. Facilita la digestión y la asimilación de otros alimentos. Mejora la conservación de los alimentos. Regulariza el funcionamiento intestinal. La miel disminuye la duración de diarrea causada por organismos como la Salmonella, Shigella y la E. Colli. La miel es altamente recomendada para calmar la tos. La miel posee una importante acción curativa sobre las heridas. Consumir una cuchara de miel al día mejora el rendimiento físico. La miel es eficazmente utilizada para el tratamiento de personas que padecen astenia o estados de cansancio. El consumo de miel contribuye a la formación de glóbulos rojos debido a la presencia de ácido fólico. Es utilizada para el tratamiento de faringitis, laringitis, rinitis, gripes, los estados depresivos menores, las úlceras, la gastritis, las quemaduras, ya que la miel de abejas es un bactericida natural. Estimula la formación de anticuerpos debido al ácido ascórbico, magnesio, cobre y zinc, esto significa que la miel estimula el sistema inmunológico reforzando las defensas para prevenir enfermedades. La miel aumenta la cantidad de glucógeno disponible en el hígado y ejerce una acción hepato-protectora.

Asimismo, la miel es ideal para tratamientos de belleza. De hecho, los laboratorios cosméticos ya han incorporado la miel de abeja a las cremas y otros productos por las propiedades para el cuidado de la piel, ya que es eficaz para frenar las temibles arrugas.

CLASES, COLORES Y PROPIEDADES DE LA MIEL

Sin duda, el color de la miel trasciende al color de los ojos de algunas personas. La miel natural oscila de un ámbar claro a un castaño oscuro, dependiendo de su procedencia. Cuanto más oscura es la miel, más rica es en minerales y vitaminas B y C. Por ello son las más indicadas para personas anémicas y convalecientes, como reconstituyentes y para aumentar la hemoglobina, siendo elegidas por deportistas, niños y mujeres. Cuanto más clara es, más rica es en vitamina A.

  •  ACACIA: de color y consistencia ambarino. Es adecuada para los niños pequeños y recomendada contra la diabetes y el estreñimiento.
  •  ALFORFÓN: color del oscuro al rojizo. Es un reconstituyente y está indicada para los pulmones y combatir la anemia.
  •  BREZO: de color y consistencia desde un color ambarino claro hasta un rojo oscuro, bastante espeso y viscoso. Es una de las mieles más ricas en principios minerales, útil contra el reuma. Desinfectante de las vías urinarias.
  •  CASTAÑO: muy adecuada para facilitar la circulación sanguínea.
  •  COLZA: de color paja o rojizo y consistencia granulada. Actúa sobre el corazón, pues contiene abundantes factores glicutílico y colinérgico.
  •  ESPLIEGO: color ligeramente ambarino y consistencia fluida. Es un antiséptico pulmonar. Muy adecuada contra la tos, gripe, disentería y contra las úlceras de estómago o duodeno.
  •  EUCALIPTO: es idónea para la garganta, vías urinarias y pulmones.
  •  NARANJO: Color amarillo ámbar claro, transparente cuando está líquida, y blanco ligeramente teñido con granos finos cuando está cristalizada. Está recomendada como calmante y en tisanas ligeras para niños pequeños y para adultos en casos de insomnio.
  •  PINO O ABETO: es una de las mejores mieles para facilitar la expectoración de los bronquios.
  •  ROMERO: Color ambarino nevoso y de consistencia algo espesa. Recomendada como estimulante del hígado, insuficiencia hepática, acidez de estómago y pirosis de las úlceras de estómago o de duodeno.
  •  TOMILLO: Aumenta las fuerzas físicas, antiséptica, contra la tos, fiebres y gripes.

PROCESO DEL NÉCTAR A LA MIEL

  1. Cuando una abeja regresa a la colmena, pasa el néctar que ha recolectado a sus propias compañeras del interior que aguardan junto a la piquera, y emprende de nuevo el vuelo en busca de más néctar.
  2. Las abejas del interior dan inicio inmediatamente a un proceso de transformación del néctar en miel. Para ello alargan la trompa y sacan una gotita del líquido que llenaba su buche, la cual se desliza por la lengua estirada, aumentando así el proceso de evaporación del agua.
  3. Este proceso es realizado por muchas abejas en varios minutos, pasándose las gotitas del néctar de abeja en abeja, iniciando así el proceso de conversión de néctar a miel, y que posteriormente es extraída en los panales por los apicultores. Las abejas tienen que volar hasta 150 kilómetros y visitar más de dos millones de flores, para recolectar el néctar suficiente para producir un kilo de miel.