LA NAVIDAD

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LA REINA DEL REFRANERO

El refranero español rinde homenaje a la Navidad. Este tiempo festivo está cargado de expresiones populares que enriquecen nuestro vocabulario. Los refranes nos recuerdan e informan sobre las fiestas y la forma de vivirlas, sobre el tiempo que suele hacer, sobre las comidas y la salud, el estado del campo y la naturaleza y sobre todo los fenómenos atmosféricos.

El recorrido especial por los refranes de la Navidad arranca con la primera festividad y nueva buena para la cristiandad, es decir, el nacimiento de Jesús y la Misa del Gallo. “Noche buena, si hay cena”. Otro refrán dice “La Misa del Gallo, una vez al año”,  haciendo referencia a esa importante celebración cristiana. “Esta noche es Nochebuena y mañana Navidad y al otro día con resaca me vuelvo a trabajar” es otro de los ejemplos cotidianos de la época del año, que incluso se asemeja a la letra de algún villancico.

El tiempo atmosférico está presente en muchas expresiones populares. De hecho, éstas nos recuerdan constantemente que estamos en invierno o entrando en la estación. Así nos lo ratifica “Hasta el día de Navidad, no es invierno de verdad”. Las insistencias son enormes: “Frío por Navidad, calor desde San Juan”, “Por Navidad en casa y cerca de la brasa”, “Por Nadal, frío cordial” (recordemos que Nadal es frío es catalán), “Navidad lluviosa, mala cosa”, “Frío de verdad, un mes antes y otro después de Navidad”.

La influencia del tiempo en las cosechas también es motivo de los refranes, como “La Navidad al sol, la de Flores al fuego, si quieres año bueno”, “La Navidad al sol, y la Florida al tizón traen año en sazón”. “Por Navidad, tu puerco en sal” y “Por Navidad, flaco o gordo, todo va” son dos expresiones que anuncian la época apropiada para la matanza del cerdo. “Por Nadal, cada oveja a su corral”, “Por la vendimia vende tus gallinas, por Navidad vuélvelas a comprar”, “Hasta que llegue Navidad, no eches mano a podar” son otros refranes que nos mandan recomendaciones gratuitas y sabias. “Los ajos por Navidad, ni ácidos, ni por sembrar” es la última sugerencia del refranero navideño respecto al campo y la agricultura.

El exceso de abundancia en esta época es descomunal, pero no todas las personas pueden permitirse ni la cuarta parte de lo que se consume en estas fechas. Así lo anuncian los siguientes refranes, en cuanto a la incidencia de la pobreza en el modo de vestir: “Al que veas en alpargatas por Navidad, no le preguntes cómo le va”, “medias blancas en enero, señal de poco dinero”.

El refranero español es variopinto. También hay algunas expresiones para las personas supersticiosas “Navidad en domingo, vende los bueyes y échalo en trigo” o “Si en lunes es Navidad, riquezas has de hallar”.

La comida no puede fallar ni en Navidad, ni en el listado de refranes: “El pulpo de Navidad alegra al hogar”, “Las castañas por Navidad se comen bien, pero se digieren mal”, “La perdiz y la camuesa por Navidad es buena”, “Que bien que mal, mantecados y polvorones por Navidad”.

No pueden faltar referencias a los Santos Inocentes, fecha en la que se conmemora la matanza de niños que el rey Herodes ordenó llevar a cabo con el fin de acabar también con el Niño Jesús. Pero no lo consiguió, pues la Sagrada Familia huyó a Egipto. En la actualidad es el día de las inocentadas, que se ven o leen en los medios de comunicación, con visos de credibilidad. “Por los Santos inocentes todos mienten”, ”Santos Inocentes, ni des, ni prestes” o ”El frío puede entrar de repente entre Navidad y los Inocentes”.

En este repaso por el calendario navideño, llegamos al día 31 de Diciembre, San Silvestre, la Nochevieja y la antesala del año nuevo. No hay dudas que es un día especial, cargado de emociones, ilusiones, pero también de evaluaciones y aspiraciones de cara al año nuevo. “San Silvestre anuncia buen año, si se despide tiritando”, “Por San Silvestre, despídete del año y vete”, “San Silvestre nos sacas de éste” y “El que a San Silvestre va y allí duerme, en un año llega y en otro vuelve”. Y ya con el día 1 de Enero “Año que empieza helando, mucho pan viene anunciando” o bien “Año nuevo, vida nueva”, como un borrón y cuenta nueva para muchas personas.

El refranero es tan rico que preferimos cerrar este especial Navidad con un regalo que nos brinda nuestra lengua: “El veinte de Enero, San Sebastián primero. Detente varón, que primero es San Antón. Hombre, mira lo que dices, que primero es San Felices. Y, si vamos a las leyes, antes son los Reyes”. ¡Feliz Navidad!