LOS MAYORES

0
103

SECTOR DE LA POBLACIÓN QUE MÁS CRECERÁ

La población mundial alcanzará los 7.000 millones de personas en tres años (ahora es de 6.800 millones). Y rebasará los 9.000 millones en 2050. Será un 49,6% más que en 2000. Según estimaciones de la ONU, la mitad de este crecimiento tendrá lugar en sólo nueve países: India, Pakistán, Nigeria, Etiopía, Estados Unidos, República Democrática del Congo, Tanzania, China y Bangladesh. Tanzania será, en números relativos, el que más crecerá (un 220%). India superará en población a China (1.600 frente a 1.400 millones).
El número de personas en edad de máxima productividad laboral, entre 25 y 59 años, está ahora en cifras récord, tanto en Occidente (605 millones) como en el resto del mundo (2.500 millones). Pero el número se estancará dentro de pocos años en el Primer Mundo, mientras que seguirá subiendo en los países en desarrollo.

Mayores de 60 años

El sector de edad que más está creciendo en todo el planeta es de los mayores de 60 años. Sólo en el mundo rico, las personas de esa edad pasarán de los 264 millones actuales a los 416 millones previstos para el año 2050 (un ritmo de aumento del 1,9% anual). Pero, de forma tal vez menos intuitiva, el envejecimiento va a ser mucho más acusado en los países en desarrollo: los mayores de 60 años pasarán de 475 millones a 1.600 millones (un ritmo superior al 3% anual).

La esperanza de vida ha aumentado considerablemente. España es el segundo país, tras Japón, donde viven más personas mayores de 100 años. Esta cifra ha aumentado más del 50% en la última década. Los expertos apuntan a la llamada “tarjeta genética individual” como origen de la longevidad. Los investigadores se plantean si vivir 100 años es sólo cuestión de hábitos de vida y herencia. En este sentido, los 107 años es precisamente la que las mujeres españolas tendrán de media dentro de 300 años, y los hombres 104, según un informe sobre población mundial divulgado por la ONU. Como apuntan algunos expertos, habrá que analizar si la sociedad está preparada. Pero no hay que adelantarse en el tiempo para confirmar que la esperanza de vida de los españoles supera por primera vez los 80 años, según el Instituto Nacional de Estadística. Este hecho nos sitúa entre los más longevos de Europa, junto con los suecos, irlandeses, holandeses, británicos e italianos. Sin embargo, la esperanza de vida varía según el sexo. Las mujeres viven una media de 83,4 años y los hombres llegan a cumplir los 76,9 años.

La ONU predice este envejecimiento porque cuenta con una fuerte reducción de la fertilidad en el mundo pobre. Los 49 países menos desarrollados tienen ahora un índice de 4,4 niños por mujer cada cinco años, y la ONU espera que se reduzca a 2,4. Ello no será posible sin una notable expansión de los programas de contracepción en esos países. Si esos programas se limitan a seguir como están, los índices de fertilidad no cederán y la población en 2050 no será de 9.000 millones, sino de 11.000 millones de personas. La moderación del crecimiento poblacional mediante la reducción de la fertilidad aumenta la proporción de mayores de 60 años y reduce la de niños y jóvenes. De ahí el fuerte envejecimiento de la población previsto en los países en desarrollo.

La esperanza de vida ha aumentado considerablemente. España es el segundo país, tras Japón, donde viven más personas mayores de 100 años. Esta cifra ha aumentado más del 50% en la última década. Los expertos apuntan a la llamada “tarjeta genética individual” como origen de la longevidad. Los investigadores se plantean si vivir 100 años es sólo cuestión de hábitos de vida y herencia. En este sentido, los 107 años es precisamente la que las mujeres españolas tendrán de media dentro de 300 años, y los hombres 104, según un informe sobre población mundial divulgado por la ONU. Como apuntan algunos expertos, habrá que analizar si la sociedad está preparada. Pero no hay que adelantarse en el tiempo para confirmar que la esperanza de vida de los españoles supera por primera vez los 80 años, según el Instituto Nacional de Estadística. Este hecho nos sitúa entre los más longevos de Europa, junto con los suecos, irlandeses, holandeses, británicos e italianos. Sin embargo, la esperanza de vida varía según el sexo. Las mujeres viven una media de 83,4 años y los hombres llegan a cumplir los 76,9 años.

La ONU predice este envejecimiento porque cuenta con una fuerte reducción de la fertilidad en el mundo pobre. Los 49 países menos desarrollados tienen ahora un índice de 4,4 niños por mujer cada cinco años, y la ONU espera que se reduzca a 2,4. Ello no será posible sin una notable expansión de los programas de contracepción en esos países. Si esos programas se limitan a seguir como están, los índices de fertilidad no cederán y la población en 2050 no será de 9.000 millones, sino de 11.000 millones de personas. La moderación del crecimiento poblacional mediante la reducción de la fertilidad aumenta la proporción de mayores de 60 años y reduce la de niños y jóvenes. De ahí el fuerte envejecimiento de la población previsto en los países en desarrollo.

Aún en el escenario previsto de recorte de la fertilidad, la población de los 49 países menos desarrollados seguiría siendo la de más rápido crecimiento del mundo. La predicción es que moderen su tasa de crecimiento (que ahora es del 2,3% anual), pero de todos modos habrán duplicado su población en 2050: de 840 millones de personas a 1.700 millones. El resto del mundo en desarrollo crecerá también, pero con menor rapidez. En este sentido, los teóricos Brown y Mitchell resumen así la cuestión: “La estabilización de la población es un paso fundamental para detener la destrucción de los recursos naturales y garantizar la satisfacción de las necesidades básicas de todas las personas”. Con otras palabras: “Una sociedad sostenible es una sociedad estable demográficamente, pero la población actual está lejos de ese punto”. En el mismo sentido se pronunciaba la Comisión Mundial del Medio Ambiente y del Desarrollo en 1988: “la reducción de las actuales tasas de crecimiento es absolutamente necesaria para lograr un desarrollo sostenible”.

Expertos en sostenibilidad, en el marco del Foro de Río + 5, ya apuntaban que la actual población precisaría de los recursos de tres Tierras para alcanzar un nivel de vida semejante al de los países desarrollados. Puede decirse, pues, que hemos superado ya la capacidad de carga del planeta, es decir, la máxima cantidad de seres humanos que el planeta puede mantener de forma permanente. De hecho se ha estimado en 1,7 hectáreas la biocapacidad del planeta por cada habitante (es decir el terreno productivo disponible para satisfacer las necesidades de cada uno de los más de 6000 millones de habitantes del planeta) mientras que en la actualidad la huella ecológica media por habitante es de 2,8 hectáreas.

Superpoblación La superpoblación de los países ricos, desde el punto de vista de la habitabilidad de la Tierra, es una amenaza más seria que el rápido crecimiento demográfico de los países pobres. Es por ello que conviene distinguir entre superpoblación y crecimiento demográfico. En África el crecimiento demográfico es hoy muy superior al de Europa, pero Europa está mucho más poblada que África, es Europa la que está superpoblada. Es el mundo rico, ya superpoblado, el que tiene un consumo per cápita muy superior al de los africanos y el que más contribuye, por tanto, al agotamiento de los recursos, a la lluvia ácida, al calentamiento del globo, a la crisis de los residuos, etc.

Sabiendo estas cifras y las repercusiones tan fuertes es importante tener una visión local y global de las cosas. Por tanto, nuestros hábitos cotidianos pueden reducir el impacto global, si practicamos un consumo responsable.

LONGEVIDADES CONVERTIDAS EN LEYENDAS

Existen múltiples leyendas en las diferentes culturas y contextos rel igiosos que hablan sobre extraordinarias longevidades:

Matusalén. Según la Biblia vivió 969 años.

El filósofo Demócrito de Abdera vivió 109 años: nació aproximadamente entre el 470 a.C. y el 460 a.C. y murió entre el 370 a.C. y el 360 a.C.

Katemi (1865). Una anciana de la isla de Sumatra es hasta ahora la persona más longeva del mundo con sus documentados 145 años, ella misma afirma que un tío suyo vivió 165 años.

Juana Bautista de la Candelaria Rodriguez (1880), es una cubana que ha cumplido ya los 126 años y reside en Campechuela.