CULTIVANDO BENEFICIOS

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“Naturaleza es vida” reza el refranero popular y no es sino algo totalmente cierto. Convivir con la naturaleza reporta para el ser humano múltiples beneficios que se reflejan en una mayor calidad de vida. Respirar aire puro y alejarse de la contaminación que nos rodea diariamente será siempre una buena idea para nosotros.

La horticultura es la ciencia que se encarga del cultivo y recolección de hortalizas en los huertos con el fin de ser consumidas y aprovechadas en beneficio propio. Está demostrado que:

  • Mejora nuestra salud y estado físico.
  • Genera confianza y aumenta nuestra autoestima .
  • Reduce ansiedad y estrés.

TERAPIA HORTíCOLA EN BALLESOL

La terapia hortícola es la mejor manera de recuperar el contacto directo con el medio ambiente. A través de esta técnica las personas vuelven a su propia naturaleza, pasando de nuevo a formar parte de la cadena ecológica natural. La jardinería, la huerta, los espacios verdes, los paseos… son escenarios que un centro residencial Ballesol aprovecha como terapia para mejorar nuestro estado anímico, psíquico y físico, entre otros beneficios. Desde el Departamento de
Psicología de Ballesol
se consigue dar respuesta a ¿qué nos ocurre con la terapia hortícola?

  • Los sentidos se agudizan y despiertan de su letargo
  • Se establecen lazos de unión con las personas del grupo
  • Tomamos conciencia de la importancia de cuidar el medio ambiente

04La horticultura dependiendo del grupo social para el que se diseña tendrá unas características u otras, será preciso analizar las habilidades y destrezas así como las limitaciones físicas que pueden darse. Es recomendable que esta terapia se produzca en grupo, para obtener los beneficios sociales del intercambio de vínculos, y que la intervención se produzca una o dos veces por semana en periodos de aproximadamente una hora.

Desde hace varios años Grupo Ballesol dedica un espacio importante de sus actividades y terapias a cuidar de nuestros mayores a través de la naturaleza y el cuidado que estos ejercen sobre ella.

Los huertos forman parte de la experiencia de vida de muchos de nuestros residentes. Un porcentaje elevado de ellos vivió durante gran parte de su vida dedicado a las labores del campo y la naturaleza. Volver a trabajar con las manos en un entorno de naturaleza resulta muy reconfortante, sobre todo para los residentes masculinos. Los huertos se encuentran integrados dentro de las instalaciones de los centros, y están coordinados por el departamento de terapia ocupacional o los animadores socioculturales de cada residencia.

“Para nuestros residentes el huerto es algo que les resulta muy cercano y tremendamente gratificante porque obtienen alimentos que consiguen gracias a su buen hacer”, asegura Leticia Pérez, psicóloga de Grupo Ballesol.

A través de esta actividad el propio residente reconoce su valía, regresa a su juventud, vuelve a sentir esa experiencia del contacto con las manos y la naturaleza; se siente útil y refuerza lazos con el resto de compañeros del centro con los que trabajan. Todo tipo de residentes disfrutan de esta actividad, aquellos que presentan algún tipo de deterioro pueden participar de la naturaleza respirando y paseando por los espacios cultivados.

Pese a que se encuentran supervisados por los profesionales de Grupo Ballesol el residente desarrolla un vínculo tal con esta actividad que permanecerá atento a las necesidades de riego, colecta y recogida sin necesidad de que tengan que dirigir su trabajo. Estar pendiente del huerto del centro supondrá un importante estímulo para el residente, que volverá a sentir que recupera responsabilidades y que es útil.