SINTONIZANDO HISTORIAS

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La navidad de 1906 no fue una fecha cualquiera en el calendario, aquella Nochebuena la radio emitía por primera vez en la historia. Un pasaje de la Biblia y la suave música de un violín fueron lo primero que aquel maravilloso invento difundió a través de sus ondas.

En España los primeros pasos en la radio se dan a comienzos del siglo XX pero no es hasta 1923 cuando se funda Radio Ibérica, la primera emisora del país. Radio Ibérica empieza pronto sus emisiones diarias, entre las que se encuentran música, poesía y el sorteo de la Lotería Nacional.

Durante las siguientes décadas la sociedad española vivirá momentos difíciles, propiciados por la Guerra Civil y las duras condiciones económicas y sociales que llegaron con la posguerra. Grandes emisoras actuales como la Cadena SER y Radio Nacional de España nacieron durante esos años y se convirtieron en el más fiel compañero de las familias españolas.

De su programación destaca sobre manera un tipo de contenido, las radionovelas.

«La radionovela es un teatro radiofónico que narraba historias de aventuras, dramas familiares y folletines amorosos»

Este género era la forma de soñar de una sociedad de posguerra sumida en una situación muy compleja. Lo devastador de la Guerra convirtió a España en una sociedad pobre y sin diversiones, la radio era un medio barato que propiciaba que todos viajasen en sueños a través de las voces de los actores a la vida de aquellos desdichados personajes.

Las grandes emisoras de radio, conscientes del éxito que empieza a despuntar con las radionovelas, crean los cuadros de actores, profesionales que procedían del teatro en su gran mayoría. Teófilo Martínez, es una de las grandes y míticas voces de esos seriales que tan gran espacio ocupan en nuestra historia.

Las radionovelas no iban sólo dirigidas a mujeres, estaban pensadas para todos los sectores de la sociedad. Teniendo en cuenta sus quehaceres diarios, su emisión se reservaba a las mañanas. El mediodía estaba reservado para el público masculino, y la tarde de nuevo a la mujer. Las noches estaban preparadas para agolpar el público familiar entorno a la radio. Durante estos años llegaron a emitirse ocho radionovelas diferentes al día.

“Ama Rosa” es una de las radionovelas más importantes de la historia de la radio. Emitida por la Cadena Ser, narraba el drama de una mujer enferma a punto de morir que decide entregar su hijo a una familia de clase alta. El destino de la protagonista daba un giro total, su salud mejoraba pero ya había perdido a su hijo, con este vuelco el corazón de los oyentes estuvo enganchado a la historia durante años.

Juana Ginzo, encargada de darle voz a este personaje, recibió miles de cartas como si las penurias que atravesaba la protagonista de “Ama Rosa” fueran las suyas.

“Matilde, Perico y Periquín” fue la comedia costumbrista por excelencia. Narró las peripecias de una familia de clase media durante cerca de dieciséis años. Niños y mayores disfrutaron durante todo este tiempo como si fuesen parte de su propia familia.

Para los jóvenes la radio albergaba la radionovela juvenil. “Diego Valor” fue la más exitosa de este género. Emitida al mediodía, narraba las aventuras del Comandante Diego y la profesora Beatriz. Diego representa el papel del hombre valeroso, y Beatriz se aleja por primera vez de la figura de mujer abnegada para convertirse en una mujer fuerte, valiente y con carácter. Para la noche la radio desarrollaba el género policiaco. Aunque con menor demanda que los anteriores géneros, el policiaco narraba entuertos y crímenes que siempre se producían fuera de España.

En los primeros años de la radio los seriales se emitían en directo, pero en los años cincuenta empiezan a utilizarse los magnetófonos, lo que permitió grabar los espacios.

Con el paso del tiempo, la radio empieza a adaptar obras teatrales y a emitir lo denominado como radioteatro. A diferencia de la radionovela, que emitía por capítulos, el radioteatro podía emitir una obra completa sin interrupción con todo tipo de montaje radiofónico.

La televisión marcará un antes y un después en la historia de la radio. Esta última deja de ser un elemento indispensable en los hogares, el entretenimiento que ofrece la televisión relega a la radio a un papel secundario. La decadencia comenzará en la década de los setenta, y los ochenta será el fin definitivo de este tipo de contenidos. El 29 de junio de 1988 la Ser emite el último de sus seriales, “La Saga de los Porretas”, que había comenzado su andadura en la radio en 1976. Durante diez minutos los Porretas, una familia de clase media contaban en antena su día a día. Segismundo Porretas, el patriarca de la familia, era a sus ochenta años el dispar protagonista.

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Ana Román
Licenciada en Periodismo por la Universidad Rey Juan Carlos. Especialista en temas de salud y en la comunicación a través de las redes sociales.