CLAVES PARA DORMIR Y NO PERDER EL SUEÑO

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Quién no conoce al típico dormilón que duerme el doble que cualquiera de los mortales, o al contrario, quién no ha dado alguna con alguien que duerme pocas horas por la gran actividad que desarrolla. La cuestión del descanso no afecta a todo el mundo de la misma manera. Cada persona tiene sus costumbres y sobre todo sus propias necesidades de reposo. El descanso de calidad es fundamental para nuestra vida. Lo importante es tomar conciencia de esto y buscar las vías para contar con nuestro particular cargador de pilas. Los expertos en la materia dicen que descansando correctamente ganamos en vitalidad para todo el día. No hay duda porque tras una noche plácida de dulces sueños, nos levantamos con la energía imprescindible para que nuestro rendimiento físico e intelectual sea el adecuado.

La media de sueño de los españoles se sitúa entre las siete y las nueve horas. Así se desprende de un estudio realizado por el Grupo Pikolín sobre los hábitos de descanso. Los resultados indican que uno de cada tres españoles duerme de cinco a siete horas al día. Al parecer, catalanes, madrileños y valencianos son los que menos duermen. En cambio, andaluces, extremeños, castellano-manchegos y castellano-leoneses son los que más descansan. En ocasiones, no logramos conciliar bien el sueño. Pensamos demasiado en el trabajo, o son las historias personales las que nos perturban durante la noche.

O bien, no encontramos la postura adecuada, o se nos clavan los muelles. Dormirbien depende de múltiples factores. La constitución física y el equipo de descanso son elementos a tener en cuenta. El descanso correcto incrementa la calidad de vida. Para ello, si ponemos en práctica y atendemos a algunas recomendaciones regeneraremos nuestro descanso, independientemente de necesitar el café de primera hora de la mañana. El estrés, los ruidos externos condicionan la calidad del descanso, pero la cama y sus componentes ejercen un papel primordial.

Un buen colchón, fundamental

En el momento de escoger el colchón ideal es indispensable tener en cuenta que sus características y su tamaño deben adecuarse satisfactoriamente a nuestras medidas. Es recomendable que el colchón mida 15 centímetros más que la persona que lo utilice, otorgando la libertad justa que un buen descanso merece. En este sentido, puede optarse entre las dos tecnologías de soportes más usados: anatómica y ortopédica. La anatómica se amolda a la forma, el peso y la curvatura del cuerpo, mientras que la ortopédica se concentra en la dureza de la superficie.

No siempre la dureza garantiza el mejor descanso. Es un error común pensar que cuanto más duro es el colchón mejor será. Es idóneo resaltar que un colchón nuevo sobre un somier viejo se estropea antes. Lo más recomendable es renovar el equipo de descanso al completo. Asimismo, es beneficioso cambiar el colchón cada diez años y ha de darse la vuelta cada tres meses para evitar que se deforme.

En cuanto a la postura, la mejor posición para dormir es la postura que tomamos cuando sentimos que nuestra columna vertebral mantiene su forma natural, sin tensiones, logramos una respiración fluida y nos levantamos sin molestias ni dolores. Las posiciones que podemos adoptar son básicamente cuatro: boca arriba, de costado derecho, de costado izquierdo y boca abajo. Cada uno tiene la suya, que normalmente suele ser la que adopta desde que es pequeño, pero podemos estar más cómodos si seguimos ciertos consejos. Si nos acostamos boca arriba, tenemos que tener en cuenta el grosor de nuestra almohada, porque si es muy alta nuestra cabeza quedará muy elevada, afectando a nuestra espalda especialmente la zona de las cervicales.

Lograremos una mejor respiración si inclinamos nuestra cabeza un poco hacia atrás. Debemos tratar de mantener nuestras  piernas estiradas y si podemos colocar un cojín por debajo de nuestras rodillas, conseguiremos que éstas descansen. Dormir de lado es lo más común y recomendado. En relación a la almohada, debería ser más gruesa para poder cubrir bien el hueco que queda entre el cuello y el hombro. Así, la columna podrá quedar más recta y cómoda, al tiempo que se evitarán contracturas y dolores. La posición fetal es la mejor, es decir, acercando las rodillas al pecho, manteniendo siempre la espalda derecha. En definitiva, no escatimar a la hora de adquirir un equipo, o poner en práctica algunas recomendaciones que nos ayudarán a perfilar un estilo de vida saludable. El sueño es un indicador de salud. Y como último consejo, se recomienda dormir ligerito de ropa, o incluso desnudo. Todo sea por la energía nuestra de cada día.

Ventajas de los colchones de látex

  • Higiénico y transpirable
  • Alta elasticidad conservando la confortabilidad
  • Indeformable (en el escurrido el colchón se comprime 33 veces su dimensión sin deformarse.
  • El ozono y el oxígeno lo atacan. No exponer al aire ni al sol.
  • Sensible al rasgado, precauciones al manipularlo, hacerlo siempre que sea posible con su funda de protección
  • Si se moja el látex hay que secarlo siempre con aire caliente.
  • Durabilidad.Depende del material, la ventilación y los tratamientos higiénicos,pero debería de durar 10 años. Atención a la garantía del fabricante.
  • ¿Somier o canapé? Es el soporte del colchón, por lo que debe escogerse con cuidado. Sea somier o canapé, tiene que ser firme y uniforme. Los canapés son la solución a espacios reducidos, pues permiten aprovechar el bajo de la cama. Entre los sommiers, mejor los de láminas rígidas o semirrígidas, con espacios libres para la ventilación. Los articulados son los más novedosos, ideales para colchones de látex.