COMEMOS PEOR QUE HACE 40 AÑOS. Entrevista al Dr. Pedro Mata, Presidente de la Fundación de Hipercolesterolemia Familiar

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En España más del 15% de los adultos es obeso, y un 37%, padece sobrepeso.

La obesidad se ha convertido en uno de los desafíos en materia de salud para la Organización Mundial de la Salud (OMS), que estima que hay en el mundo más de 1.600 millones de adultos (mayores de 15 años) con sobrepeso y al menos 400 millones de adultos obesos. La (OMS) calcula que en 2015 habrá aproximadamente 2300 millones de adultos con sobrepeso, y más de 700 millones con obesidad. Y aunque antes se consideraba un problema exclusivo de los países de altos ingresos, el sobrepeso y la obesidad están aumentando espectacularmente en los países de ingresos bajos y medios, sobre todo en el medio urbano.

En España, los datos muestran que más del 15% de los adultos es obeso, y un 37%, padece sobrepeso. Y lo peor es que España es, después de Malta, el segundo país de la Unión Europea con mayor porcentaje de niños obesos o con sobrepeso entre los 7 y los 11 años, según las conclusiones de un estudio presentado por la Comisión Europea, que alerta de que la obesidad se ha convertido en una epidemia que afecta cada año a 400.000 niños en Europa.

Seguimos consumiendo las mismas calorías, pero hacemos mucho menos ejercicio

Para el Dr. Pedro Mata, responsable de la Unidad de Lípidos de la Fundación Jiménez Díaz de Madrid y Presidente de la Fundación Española para la Hipercolesterolemia Familiar, “la obesidad no es genética, apenas un 1% de los casos; y, además, nuestros genes no han podido cambiar tanto en 40 años”. Lo que ha ocurrido, explica este experto, es que ahora “comemos mucho peor” que hace 40 años y nuestro estilo de vida es “sedentario”. De alguna manera, “seguimos consumiendo las mismas calorías, pero hacemos mucho menos ejercicio”. Aunque no sirva de consuelo, el problema no es exclusivo de España, sino que está generalizado en la región mediterránea.

Obesidad y sobrepeso, causas:

Según este experto, las causas más frecuentes de la obesidad y del sobrepeso son un desequilibrio entre el ingreso y el gasto de calorías. Especialmente, asegura Pedro Mata, “la modificación mundial de la dieta, con una tendencia al aumento de la ingesta de alimentos hipercalóricos, ricos en grasas y azúcares, pero con escasas vitaminas, minerales y otros micronutrientes”. A esta medades crónicas como la enfermedades cardiovasculares (que ya constituyen la principal causa de muerte en todo el mundo, con 17 millones de muertes anuales);  la diabetes, que se ha transformado rápidamente en una epidemia mundial; las enfermedades del aparato locomotor, y en particular la artrosis, y algunos cánceres, como los de endometrio, mama y colon.

Dieta y Ejercicio

La dieta, y por supuesto el ejercicio físico, constituyen las herramientas fundamentales para el control de la obesidad, señala Pedro Mata. Y, por extensión, la dieta y el ejercicio físico reducen las cifras de colesterol, los triglicéridos, las cifras de azúcar en sangre, el acumulo de grasas, etc. “La dieta es el factor más determinante para controlar el colesterol y para la obesidad”, destaca este especialista. Y pone como ejemplo que con una dieta que logre una reducción de 10 kilos en apenas 3 meses se reduce la presión arterial, el colesterol malo y aumenta el colesterol bueno.

La obesidad también está muy relacionada con la hipertensión, otro importante factor de riesgo cardiovascular.

Para el Dr. Mata es fundamental reconocer que la obesidad, el sobrepeso y las enfermedades relacionadas con estos factores son en gran medida evitables. A nivel individual, afirma, podemos “lograr un equilibrio energético y un peso normal; reducir la ingesta de calorías procedentes de las grasas y cambiar del consumo de grasas saturadas al de grasas insaturadas, aumentar el consumo de frutas y verduras, legumbres, granos integrales y frutos secos; reducir la ingesta de azúcares, y aumentar la actividad física (al menos 30 minutos de actividad física regular, de intensidad moderada, la mayoría de los días)”.
Las iniciativas de la industria alimentaria para reducir el tamaño de las raciones y el contenido de grasas, azúcares y sal de los alimentos procesados, incrementar la introducción de alternativas innovadoras, saludables y nutritivas, y reformular las actuales prácticas de mercado podrían acelerar los beneficios sanitarios en todo el mundo.

Colesterol fuera de control

Además, el exceso de peso está íntimamente ligado a la hipertensión y a los niveles altos de colesterol, recalca el Dr. Mata, “de ahí la importancia de mantener un peso corporal correcto”. Ahora, tener sobrepeso o ser obeso no siempre quiere decir que las cifras de colesterol sean elevadas, aunque suele ocurrir que sí. Lo que está claro, dice el Dr. Mata, es que es muy importante tener un estricto control del colesterol, sea uno obeso o no. En España, la enfermedad cardiovascular es la causa del 45% de las muertes en varones y de más del 50% de las mujeres, que de adoptar las medidas adecuadas, podrían prevenirse en el 90% de los casos. En este sentido, explica el Dr. Mata, el colesterol, junto al tabaco, pueden predecir las dos terceras partes de los infartos de miocardio, uno de los principales accidentes cardiovasculares. Sin embargo, “aunque los gobiernos europeos han tomado numerosas medidas contra el tabaquismo, no se ha dedicado la misma atención al control del colesterol”, explica el experto.

Y eso que en las Guías Europeas de Prevención de las Enfermedades Cardiovasculares, elaboradas por la Sociedad Europea de Cardiología, con el acuerdo de 8 grandes sociedades científicas europeas, y firmadas por 14 sociedades científicas españolas, el colesterol es uno de los objetivos. Como resumen, las guías señalan que el colesterol malo o LDL, cuanto más bajo, mejor.

Riesgo cardiovascular

Porque reducir los niveles de colesterol puede suponer un descenso del 35% del riesgo cardiovascular. Por eso, según establece el Dr. Mata, “el control del colesterol continúa siendo una asignatura pendiente en los planes de de la mayoría de las comunidades autónomas de nuestro país, con el consiguiente aumento de los costes y de la carga de la enfermedad”.

La obesidad también está muy relacionada con la hipertensión, otro importante factor de riesgo cardiovascular. En el 75% de los casos, los adolescentes españoles afectados de obesidad y sobrepeso sufren un alto riesgo de hipertensión arterial, según algunos estudios. Estos datos son relevantes porque se estima que los adolescentes obesos tienen un alto riesgo de padecer hipertensión arterial y diabetes.

Tabaco y obesidad

La obesidad y el tabaco son también una peligrosa combinación. De acuerdo con un estudio publicado en la prestigiosa revista Circulation y realizado en la Escuela de Medicina y Odontología de la Universidad de Rochester, las personas con sobrepeso y expuestos al humo de cigarro, ya fuera de forma activa o pasiva, tienen más probabilidades de padecer un síndrome metabólico –hipertensión, colesterol elevado y prediabetes-, lo que aumenta el riesgo de ataque cardíaco y otros problemas cardiovasculares.

El tabaco se cobra más de 50.000 vidas al año en España y es considerado un factor de riesgo cardiovascular clave debido a su elevado impacto en el desarrollo de enfermedades cardiovasculares.  Asimismo es un factor de riesgo modificable y reversible —ya que al dejar de fumar disminuye el riesgo rápidamente— “que causa numerosos infartos agudos de miocardio y muertes cardiovasculares”, matiza el Dr. Esteban López de Sá, secretario de la Sociedad Española de Cardiología (SEC).

“El tabaquismo supone la causa prevenible de mayor mortalidad en el mundo y está directamente asociado a las patologías cardiovasculares”, señala el secretario de la SEC. Además, es uno de los cinco principales factores de riesgo cardiovascular, junto a la obesidad, la hipercolesterolemia, la diabetes  y la  hipertensión.

¿Cómo calcular nuestro estado físico?
(El índice de masa corporal se calcula a partir de la fórmula: peso(kg) / talla(m). Se considera sobrepeso un IMC entre 25 y 30, y obesidad cuando el IMC es igual o superior a 30.
Ej: Una persona que pese 90 kg y mida 1,80 tendrá un IMC de 27,7 y otra que pese 70 kg y mida 1,80 tendrá un IMC de 21,6).

Decálogo de la dieta saludable

  1. Mantener un peso saludable. Debemos aprender cuál es nuestro peso ideal, y procurar mantenernos lo más próximo a ese peso. Debemos conocer nuestro índice de masa corporal (IMC) e intentar no desviarnos excesivamente del intervalo óptimo que corresponde a cada persona. Tratar de conseguir un equilibrio entre las calorías que ingresan y se eliminan de nuestro organismo. Si consumimos más calorías que las que gastamos, aumentaremos de peso. El sobrepeso no es bueno para la salud.
  2. Ingerir las distintas variedades de alimentos que sean saludables para nosotros. La composición de la dieta debe ser variada. Debemos utilizar el sentido común para comer los alimentos que nos benefician y evitar los que nos perjudican. Muchos alimentos poseen un elevado contenido calórico, pero se trata de calorías vacías, que aportan escasos nutrientes.
  3. Intentar comer más cereales integrales. Los cereales enteros favorecen nuestra salud de un modo que no consiguen las harinas de granos refinados, ya que el refinado de los cereales elimina su contenido en fibra, así como de algunos nutrientes muy importantes.
  4. Comer más frutas y verduras. Los nutrientes y antioxidantes presentes en las frutas y verduras, sobre todo crudas, ayudan a protegernos frente a numerosas enfermedades graves, como la enfermedad cardiovascular y el cáncer.
  5. Reducir las grasas saturadas y el colesterol. Debemos comer mayor proporción de aves y pescado tanto blanco como azul, ya que estos alimentos poseen un menor contenido en grasas saturadas y colesterol, si los comparamos con las carnes rojas. El exceso de grasas saturadas y colesterol no es bueno para el corazón ni para los vasos sanguíneos. La leche desnatada es saludable porque nos aporta calcio, evitando las grasas saturadas y el colesterol. El Aceite de Oliva, constituyente básico de la dieta mediterránea, es y deberá continuar siendo la grasa culinaria fundamental de la dieta española. Los aceites vegetales especialmente el aceite de oliva contienen ácidos grasos monoinsaturados, es decir ,”grasa buena”, y no contiene colesterol. Además, nos proporcionan antioxidantes. Es preferible usar aceite de oliva virgen.
  6. Evitar el excesivo consumo de sal y azúcar. Debemos conocer qué alimentos y bebidas contienen sal o azúcar ocultos. El exceso de sal o de sodio, así como el exceso de azúcar refinado, no es saludable.
  7. La dieta debe aportar suficientes minerales, oligoelementos y vitaminas.
  8. Como aperitivo o merienda, debemos comer frutas o frutos secos. Las frutas frescas o desecadas y los frutos secos son aperitivos sanos siempre que se consuman en cantidades moderadas. Se evitarán los productos con mucho azúcar, sal, conservantes y grasas o aceites hidrogenados.
  9. El consumo moderado de bebidas alcohólicas es saludable para la mayoría de los adultos, excepto para los que pertenezcan a determinados grupos de riesgo (aumento de los triglicéridos, diabetes y enfermedad hepática entre otras). Debemos estar informados por nuestro médico sobre la conveniencia o no de beber con moderación (por ejemplo, 2 copas de vino al día). El beber con las comidas es más sano que beber con el estómago vacío. Los vinos son más saludables que otras bebidas alcohólicas por su contenido en antioxidantes.
  10. Además, es aconsejable realizar ejercicio físico todos los días y no fumar. La actividad física beneficia a nuestra salud en general, incluyendo el mantenimiento del peso y el estado de nuestro corazón. Cualquier tipo de actividad física siempre es mejor que ser sedentario.
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Rafael Pérez Ybarra
Rafaél Pérez Ybarra es Licenciado en Ciencias de la Información en la Universidad Complutense de Madrid. Más de 20 años de experiencia en el periodismo científico y de salud. Colaborador de El País Salud, de la revista JANO Medicina y Humanidades, coordinador de la Revista Infoseisida, Editor de la revista Eidon de la Fundación Ciencias de la Salud. Ha trabajado en el Diario YA, en la VOZ de Asturias y el Diario Médico. Experiencia en Comunicación como asesor para la Industria Farmacéutica. Profesor en el Master Salud/Medios de Comunicación organizado por la Asociación de Informadores Sanitarios (ANIS) y la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid y en la Universidad de Verano del País Vasco.