D. Miguel Carballeda Piñeiro

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PRESIDENTE de Fundación ONCE

Nació en Pontevedra en 1959. Inició su relación laboral con la ONCE en Baleares, en marzo de 1978, como agente vendedor, donde permaneció durante nueve años.

Posteriormente, ha sido director administrativo de la Organización en Alicante; delegado territorial de la ONCE en las Comunidades de Valencia y Cataluña; y director general de la Institución. En julio de 2003 fue elegido Presidente del Consejo General de la ONCE, cargo que desempeña en la actualidad. Desde el año 2007, asume la Presidencia de la Fundación ONCE y del Comité Paralímpico Español.

La ONCE nació en 1938 y en 1988 crearon ustedes la Fundación Once. Desde aquel febrero de 1988, la labor de la Fundación ha servido como instrumento de integración de las personas con discapacidad. Usted fue testigo de estos inicios ¿Con qué objetivos nace la Fundación Once?

«La ONCE, como organización de ciegos, nació en 1938, pero desde el principio tuvo un carácter solidario y también desde el principio dio trabajo y colaboró con muchas personas con discapacidad distinta de la ceguera. Y justo cuando cumplió 50 años, en 1988, decidimos crear una Fundación precisamente para contar con un instrumento de solidaridad con nuestros compañeros de la discapacidad. Así nació la Fundación ONCE para la cooperación e inclusión social de las personas con discapacidad. Fue uno de los hitos más importantes, o quizás el más importante de la historia de la Organización y de la que nos sentimos especialmente satisfechos. Sólo le daré un dato: en sus más de 26 años de vida ha ayudado a crear un puesto de trabajo para más de 90.000 personas con discapacidad».

Entre los lemas que rezan en torno a su organización encontramos “25 años apostando por una sociedad más inclusiva” ¿considera que la sociedad actual sigue sin integrar completamente a las personas con algún tipo de discapacidad?

«Creo sinceramente que el esfuerzo de la ONCE y su Fundación, del Cermi, del mundo asociativo de la discapacidad y la propia evolución de la sociedad española han mejorado la inclusión social en todos los aspectos. Pero siempre nos queda algo por hacer y, sobre todo, barreras mentales que superar, que siempre son las más difíciles. Cada vez son más accesibles las ciudades, el transporte o los puestos de trabajo, pero debemos concienciar día a día de que esta igualdad es posible y buena para toda la sociedad.».

Como ya ha señalado, entre las acciones que llevan a cabo se encuentran la búsqueda de empleo para las personas con discapacidad. ¿cómo llevan a cabo esta búsqueda? ¿Qué recursos emplean?

«La ONCE y su Fundación tienen entre sus máximas la idea de que el empleo es desde luego la herramienta más integradora que existe. Contar con un puesto de trabajo y un salario digno permite luego una inclusión más efectiva y por ello ponemos gran parte de nuestro esfuerzo en esta tarea. En la ONCE y su Fundación, junto con el grupo empresarial ILUNION, pagamos la nómina cada mes a cerca de 70.000 personas, muchas con discapacidad, lo que es un orgullo y una gran responsabilidad. Pero además, tratamos de impulsar el empleo en otras empresas con un esfuerzo enorme en educación, formación, accesibilidad, concienciación… esas son nuestras armas y nuestras prácticas, y contamos con muchos y muy buenos compañeros de viaje que incorporan ya con total normalidad a las personas con discapacidad a sus plantillas».

Al mencionar el nombre de la ONCE que preside es inevitable que se nos venga  a la cabeza el célebre cupón convertido ya en una tradición española. El cupón de la ONCE supone su principal fuente de financiación, que dedican luego a servicios sociales. ¿A qué tipo de actividades?

«Como bien apunta, el cupón de la ONCE y el resto de modalidades de juego de la Organización son nuestra principal fuente de financiación pero, fijése que el 3% íntegro de las ventas van directamente a la Fundación ONCE para impulsar el empleo, la formación y la accesibilidad para las personas con discapacidad, con cualquier tipo de discapacidad. Y damos cobertura también a más de 70.000 personas ciegas, entre ellos más de 7.500 estudiantes (niños y niñas) que acuden cada día al colegio con toda la ilusión y la mochila llena de instrumentos que les permiten seguir las clases como un alumno más, y que les preparamos en la ONCE.

Nosotros no cotizamos en Bolsa ni repartimos dividendos, destinamos toda nuestra capacidad inversora a acción social, a ofrecer oportunidades de vida, especialmente a personas con discapacidad, y este es nuestro objetivo: inversión social que genera oportunidades».

Comparten con nosotros un objetivo común, hacer de la vida de los mayores más feliz, sencilla y placentera. Háblenos de su proyecto de Residencias Ilunion. ¿Qué podemos encontrar en ellas?

«Nosotros contamos con un grupo de empresas sociales, ILUNION, que tienen una vertiente eminentemente social y que, además, tienen un enfoque dirigido a la creación de empleo para personas con discapacidad. Y aquí encaja muy bien nuestra vertiente socio-sanitaria, en la que contamos con un pequeño grupo de residencias cuya característica principal es el cariño que ponemos en un modelo propio de gestión integral, que incluye procedimientos y protocolos basados en la atención personalizada, centrada en las personas, que es como nos gusta hacer las cosas en ILUNION y en la ONCE y su Fundación».