actividades a su medida

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Marco Tulio Cicerón, escribió en De senectute:

“…podéis constatar que la vejez, no sólo no es debilitada y vulnerable, sino que por el contrario, la vejez es laboriosa y lleva siempre algo entre manos con igual inquietud que en las etapas anteriores de su vida. ¿Y qué decir de los ancianos que estudian cosas nuevas de interés para ellos? El ilustre Solón, dice él mismo en sus versos, que cada día que envejece aprende algo. Yo mismo, ya anciano, he estudiado griego y lo domino. Puse tanto empeño en ello que no hacía otra cosa día y noche que estudiar griego. Os cuento esto de mí para que os sirva de ejemplo. Cuando oí contar que Sócrates aprendió a tocar el arpa, ya anciano, quise hacer yo lo mismo y trabajé con ahínco en el aprendizaje de la lengua griega.”

La experiencia que describe el autor no es algo novedoso ni infrecuente en nuestros centros:

Grupo Ballesol trabaja para que todos sus residentes encuentren la actividad a su medida, que motive sus capacidades mentales. Aprender no tiene fecha de caducidad y de esto saben bien D. Lorenzo y Dª. Araceli, residentes de Ballesol Gijón. Este matrimonio llegó al centro hace tan sólo unos meses cargados de ilusión.


D. Lorenzo Suárez y Dª. Araceli Moreno, residentes de Ballesol Gijón

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Durante su juventud, Dª. Araceli comenzó su vida laboral en una tienda de comestibles, y cuando se trasladó junto a su esposo a Gijón, estuvo empleada en una empresa municipal de limpieza. D. Lorenzo por su parte ha ejercido un sinfín de profesiones de lo más diverso, barbero, camionero, recadero y minero, todo un currículum.

Aunque su profesión a priori, nada tenía que ver con el arte, Dª Araceli siempre había sentido una atracción especial por esta disciplina. Su padre no permitió que ella ni sus cinco hermanos faltasen un solo día a la escuela, y esto se nota en sus dotes artísticas. Siempre mostró grandes habilidades en la decoración y la costura. Ha cosido a mano toda la ropa de sus hijos y nietos con un estilo digno de una artista. Pese a su interés por el arte, el trepidante ritmo del día a día no dejaba espacio para desarrollar su pasión. Nunca se dedicó directamente a la pintura, pero su llegada a Ballesol ha hecho que pueda cumplir su sueño, aprender a pintar, y realizarlo además de la mano de su marido. Ambos son inseparables e investigan juntos nuevos estilos, materiales y colores

D. Lorenzo, desde su más tierna infancia, sintió atracción por el arte y las letras. La Guerra Civil y las duras circunstancias sociales a las que tuvo que enfrentarse hicieron que este sueño tuviera que postponerse. Pese a no poder seguir su educación en la escuela, este residente de enorme fortaleza, decidió continuar aprendiendo por su cuenta. Él sólo aprendió a contar y multiplicar. Los talleres organizados por la terapeuta ocupacional del centro, donde se incluyen talleres de matemáticas, lenguaje y comprensión lectora son seguidos con tesón y emoción por D. Lorenzo que retoma los conocimientos adquiridos de manera autodidacta.

Para su familia, este aprendizaje en Ballesol ha sido una inyección de vitalidad para ambos. Sus nietos han comprobado como Dª. Araceli se ha convertido en una mujer mucho más activa y alegre, que muestra con orgullo a su familia sus creaciones. Esta faceta artística ha hecho que se sientan mucho más vinculados a sus seres queridos.

El departamento de Animación Sociocultural de Ballesol Gijón, con Beatriz Polo a la cabeza, se encarga de ofrecer a los residentes una amplia oferta de actividades. Ellos seleccionan temas e incluso proponen ideas nuevas. Asegura Beatriz, que los residentes siempre tratan de ir un paso más allá, quieren superarse cada día y por ello no se conforman con tareas sencillas.

Para lograr que cada uno de los residentes encuentre la actividad que les motiva, es necesario por parte del departamento de Terapia Ocupacional y de Animación, realizar una entrevista detallada con el residente. A través de esta descubren sus vivencias, sus hábitos, sus aficiones y sus preferencias, y logran encontrar la actividad que más favorece a cada residente. La constancia y el tesón son las bases de su trabajo. Beatriz asegura que no hay que tener grandes pretensiones, pero sí ser muy ser paciente y constante. “Es muy satisfactorio notar que están disfrutando al 100% cuando se llega a esa dinámica de aprendizaje dentro de la actividad que les genera tanto interés”.

D. Lorenzo y Dª. Araceli además contagian su entusiasmo al  resto de residentes. Gracias a su actitud se da un mayor nivel de participación, competitividad sana,mayor implicación y respeto en el grupo. Este matrimonio tan compenetrado siempre está dispuesto a ayudar a sus compañeros, y aseguran que seguirán trabajando en esta disciplina.


D. Jesús Martín y Dª. Marce Vega, residentes de Ballesol Salamanca

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D. Jesús Martín es residente de Ballesol Salamanca desde el verano de 2010. Durante su vida laboral D. Jesús entregó noticias e ilusión en forma de sobre, dedicado a una de las profesiones más bonitas y especiales, cartero. Dª. Marce Vega es todo un símbolo para el centro, lleva con nosotros, casi desde su inauguración. Ambos no tienen entre sí lazos familiares, pero además de compartir espacios comunes en Ballesol Salamanca, juntos han aprendido una ardua y laboriosa tarea, la elaboración de cestos de mimbre. Con tan solo dos sesiones por semana, estos residentes han aprendido a elaborar autenticas obras artesanales.

En Ballesol han descubierto  con sus más de 90 años la destreza de sus manos y su habilidad para las manualidades. Esta actividad está coordinada por el equipo de animación y terapia ocupacional del centro, quienes intentan siempre promover la integración y socialización entre los residentes. Mª Paz González, TASOC del centro, asegura que estas actividades crean sentimientos positivos en los participantes, ya que los talleres implican siempre nuevos retos y superación constante. Esta actividad les ha hecho aprender y sentirse útiles y satisfechos al ver el hermoso resultado fruto del trabajo con sus manos.

Los talleres son voluntarios, y se adaptan siempre a las posibilidades de cada participante. Antes de iniciar un taller, el equipo de animación y terapia muestra a los residentes la tarea que se quiere realizar terminada para animarles a su participación.

Al llegar a la jubilación tenemos mayor libertad para practicar todas las actividades que dejamos a un lado por el trabajo. Este es el mejor momento para sentirse productivo y seguir aprendiendo. Grupo Ballesol es consciente de que para sacar lo mejor de nosotros mismos son necesarios ambientes donde se respire consideración y respeto trabaja diariamente en proporcionar los mejores medios y el mejor ambiente a nuestros residentes.