BÉSAME MUCHO

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“Cuando la edad enfría la sangre y los placeres son cosa
del pasado, el recuerdo más querido sigue siendo
el último, y nuestra evocación más dulce, la del primer beso”
(Lord Byron)

 

Sólo una palabra tiene la capacidad de provocar en nuestro rostro una sonrisa y hacer que todo nuestro cuerpo rebose felicidad. El beso es una declaración de amor que puede quedar escrito -“amor, cuántos caminos hasta llegar a un beso, ¡qué soledad errante hasta tu compañía!”- marcado en la mano para demostrar ternura y deseos de sentirse querido o posado en el cabello para denotar dependencia y necesidad de tenerte para siempre. Esta aportación de los sociólogos se complementa con la de estudios científicos. El sencillo gesto de besar pone en marcha al menos 30 músculos faciales, y estimula no sólo la piel, también la producción de adrenalina, que a su vez mejora el bombeo del corazón y ayuda a regular la presión arterial. Por si todo eso fuera poco, besar es placentero. Provoca bienestar y satisfacción inmediata. Ayuda a positivar y dicen que sus efectos actúan en el organismo como un antibiótico natural.

Un beso al envejecimiento

El beso es una manifestación de cariño que con los años se convierte en una expresión de un sentimiento y reconocimiento para acariciar al envejecimiento activo y saludable. Desde el punto de vista psicológico y pensando en las personas mayores, el beso es una forma de establecer vínculos afectivos profundos en distintos tipos de relación paterno o materno filial, de pareja… el beso relaja y puede ser una magnífica herramienta para neutralizar el estrés, lumbalgias, tendinitis, cefaleas, cansancio, mareo y otros signos o síntomas, que no son sino una expresión psicosomática. Las personas mayores que empiezan el día con un beso lo hacen con una actitud más positiva y más energía vital. Sí, besar significa cuidarse en salud.

 

“El ruido de un beso no es tan retumbante como el de un cañón, pero su eco dura mucho más”
(Wendell Holmes)

 

Las palabras pueden engañar, pero el lenguaje corporal y las manifestaciones espontáneas de cariño, como el beso, la caricia o el abrazo, expresan sentimientos que no se pueden esconder. Ya lo decía el médico Oliver Wendell Holmes, ”el ruido de un beso no es tan retumbante como el de un cañón, pero su eco dura mucho más”.

 

El mejor ejercicio, un beso

Dicen que el primer beso no se da con la boca, sino con la mirada. Pocas cosas cuestan tan poco y nos hacen tan feliz. Besar durante dos minutos nos hará perder una media de quince calorías. Cuando el beso es en la mejilla activamos doce, cualquiera de las dos prácticas supone un golpe de efecto contra las arrugas de la piel. Los besos mejorarán nuestro rostro y estimularán la regeneración de sus tejidos…incluso perderemos peso, tendremos salud y también belleza.

 

Curiosidades acerca de los besos

El mundo de los besos está cargado de sorpresas y curiosidades. Si realizásemos una encuesta acerca de los tipos de besos que conocemos limitaríamos la clasificación a dos: el beso de cariño o amistad que damos en las mejillas y el beso de amor en los labios. Nada más lejos de la realidad. El mundo de los besos está plagado de una gran variedad dentro de esta práctica.
Beso de esquimal, beso que consiste en frotar nariz contra nariz en señal de saludo o afecto. Este beso proviene, como su propio nombre indica, de los esquimales.
Beso soviético, lo más característico de este beso en las mejillas es la importancia de un gran sonido cuando se da. Tradicional en la antigua Unión Soviética, este tipo de beso se da entre hombres.
Beso italiano, se da entre amigos y familiares, y consiste en besarse por el lado izquierdo de la mejilla. Si la persona a la que vamos a saludar no es un conocido no se dará un beso, el saludo se limitará a estrechar las manos.
Beso ruso, seis son los besos que los rusos se dan en el saludo, tres por cada mejilla.
Beso japonés, no existe el contacto con los labios. Este beso se reduce a una simple inclinación de cabeza.

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Ana Román
Licenciada en Periodismo por la Universidad Rey Juan Carlos. Especialista en temas de salud y en la comunicación a través de las redes sociales.