EL PODER DE LA MANOS.

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¿Quién no disfruta con unos masajes en la espalda, en el cuero cabelludo o en el cuello? Existen muchos puntos de nuestro cuerpo aptos para recibir masajes, relajarnos por unos momentos, olvidarnos de nuestros problemas cotidianos e incluso favorecernos el sueño. Sirven para esto y mucho más

El masaje es probablemente la herramienta terapéutica más antigua utilizada por el hombre para comunicarse, dotar y proporcionarse un recurso natural contra el dolor. Su evolución y uso ha ido parejo al de la sociedad, adaptándose a las características climáticas y temperamentales de cada pueblo hasta convertirse en la técnica conocida como “tacto estructurado”. Y es que quien más o quien menos se han presionado las yemas de los dedos con firmeza sobre la sien cuando se sufre un dolor fastidioso de cabeza. Esto responde a una reacción intuitiva surgida para aliviar las tensiones.

El masaje es una forma de redescubrir el cuerpo; es hacer un contacto físico, con movimiento (o caricias) especiales para ayudar a otra persona a relajar, curar, drenar, o simplemente compartir emociones. En realidad, el masaje es una combinación de manipulaciones o maniobras realizadas armoniosa y metódicamente, con fines higiénicos, preventivos y terapéuticos, que se emplean por ejemplo en estética, deporte, medicina o kinesiología. Por un lado, los efectos fisiológicos – higiénicos son los que proporcionan mayor vigor al organismo o alivian el cansancio. Por otra parte, los resultados preventivos se cumplen cuando se localiza por palpación una zona tensa o con posible lesión, cuando se delimita, y al comunicárselo al sujeto que recibe el masaje se lo trata. Así se cumplen dos de las funciones del terapeuta: educar, y promover la salud aconsejando que el masaje esté unido a la práctica de ejercicio moderado, para mejorar el bienestar general, y conseguir además que el tratamiento perdure. Los efectos terapéuticos son los que se logran cuando se utiliza el masaje para mejorar la función circulatoria, recuperar la movilidad restringida entre los tejidos dañados, aliviar o reducir el dolor, o para optimizar la conciencia sensorial. Por otro lado, en el momento en que el masaje proporciona relajación y bienestar, ayudando en la recuperación y el mantenimiento de la salud se convierte, aun sin pretenderlo, en un acto terapéutico.

“Los efectos fisiológicos-higiénicos del masaje son los que proporcionan mayor vigor al organismo o alivian el cansancio”

El uso profesional del masaje en el ámbito sanitario requiere una profunda comprensión de la anatomía y fisiología humana, asimismo precisa del conocimiento de sus indicaciones y especialmente de las contraindicaciones, siendo éste el tema de base durante la formación del futuro fisioterapeuta, que es el profesional sanitario debidamente reglado para aplicar esta modalidad terapéutica. Los expertos insisten en esta cuestión porque hoy en día proliferan lugares donde por el hecho de tener colgados diplomas de cursillos o talleres se sienten capacitados para dar masajes. Es importante tener en cuenta esto para evitar tratamientos mal aplicados y contraproducentes.

Para conseguir esa relajación tan ansiada hoy en día, fruto del ritmo de vida frenético, hay personas que practican deporte en un gimnasio para desfogarse y otras prefieren nada más y nada menos que sentir el calor y el tacto de las piedras a través de la terapia oriental conocida como masaje con piedras. Las piedras calientes estimulan el riego sanguíneo y el metabolismo celular y relajan el cuerpo a un nivel profundo. El cuerpo físico funciona con corrientes electromagnéticas leves y todos los órganos y células emiten el mismo tipo de energía sutil. Esta terapia de piedras mueve estas energías. Es una manera de tratar y conservar la salud. Este arte oriental también se lleva a cabo a partir de las piedras semipreciosas, que sirven como cauce para restablecer el equilibrio energético. Y las piedras frías son excelentes para reducir las irritaciones en la piel.

Aparte de los minerales, otra novedad en auge en los spas y centros de estética es la chocoterapia y el placer físico y mental que produce un goloso masaje con chocolate. Dicen que es eficaz contra el estrés y el mal humor. Por otro lado, Shiatsu es una palabra compuesta (Shi significa dedos y Atsu presión) y responde a una técnica de masaje terapéutico japonés que mediante sus presiones ayuda a elevar las defensas naturales facilitando de esta manera el desarrollo de la capacidad de autocuración que tenemos dentro de nuestro cuerpo. El masaje tailandés es otra técnica que trabaja presionando líneas de energía y puntos, estirando el cuerpo desde todos los ángulos ya queesto produce un fuerte efecto terapéutico.

No cabe duda de que el masaje está considerado un arte y una ciencia, sujeto a cambios y adaptaciones y por qué no a modas.