LA SALUD EN EL PIE EN LA EDAD DE ORO

0
9

A medida que envejecemos se producen en nosotros procesos madurativos a todos los niveles, y nuestro cuerpo -que es nuestro más preciado tesoro- empieza a tener cada vez más importancia

Es vital para nosotros empezar a tener más atención hacia nuestros pies y ser nuestros propios observadores para prevenir cualquier enfermedad.
Los pies en esta etapa pierden a nivel de biomecánica y la huella plantar se aplana, debido a que la bóveda plantar pierde rigidez y el arco interno disminuye, por eso notamos que nuestra pisada es más profunda.
Al tener menos arco interno, la musculatura como las fascia que recorre toda la planta de los pies, empieza a tensarse y podemos tener dolores en toda la zona plantar.
Para evitar daños prolongados y aún más dolor y molestias, es necesario relajar la fascia por medio de una pelota redonda, haciendo movimientos envolventes con la planta de los pies, o masajes con un rodillo de pilates/fisioterapia. Este tipo de movimientos es algo que en la terapia física en las personas mayores se debe de hacer.
En cuanto al calzado, en esta etapa debe tener la suela más gruesa, debido a que perdemos grasa plantar y además perdemos el arco.
Desde el Departamento de Podología vamos a dar unas recomendaciones importantes para el cuidado del pie en las personas mayores y sobre todo sobre el uso del calzado correcto en esta etapa de la vida, para que podamos aumentar nuestro bienestar plantar.

CUIDADOS BÁSICOS DIARIOS

La piel con la edad se vuelve más fina y seca, aparece un descenso en la vascularización, por eso también la notamos más fría de lo habitual. Debido a esta sequedad, la piel se abre y tiende a formarse grietas y ser una posible entrada de infección, también se produce mayor hiperqueratosis (helomas o durezas) en las zonas de más presión del pie contra el suelo o máximo contacto entre los distintos huesos del metatarso.
Los datos que damos a continuación son muy sencillos pero indispensables para tener una mejor salud en el pie del mayor.

 

EL ZAPATO EN ESTA ETAPA

A medida que pasa el tiempo, los pies a nivel óseo van teniendo unas alteraciones que ocasionan que se formen deformaciones, que alteran la marcha y a su vez son precursoras de posibles heridas si no respetamos la nueva forma de nuestro pie.
Por eso no debemos usar calzado de piel, todo aquello que ceda es porque ha forzado a la piel del pie y a la estructura ósea. Recordemos que la piel es muy sensible a erosiones en esta etapa.
Es mejor utilizar materiales flexibles y un calzado más acomodativo tanto en invierno como en verano, siempre sujeto por el tobillo, evitando cordones y usando velcro.
La suela en esta etapa debe de ser más gruesa, para proteger la zona plantar ya que se pierde el arco interno y fuerza muscular.

  1. En esta etapa el calzado debe de respetar siempre la forma del pie.
  2. Por ello seleccionaremos el calzado con tejido flexible en el antepié y contrafuerte flexible, de una talla más a la habitual, con velcro para que se amolde a la forma que tenga el antepié.
  3. Suela de goma antideslizante, con dibujo en la suela.
  4. Sin tacón no más de 2,5-3cm
  5. En cuanto al calcentín, sin costuras y de hilo de algodón, que sean transpirables, no utilizar material sintético.
  6. Respetar el tallaje del pie en cuanto al calcetín.
  7. Al introducir el pie no olvidar revisar el interior del calzado por si hay alguna piedra o algún elemento que pueda provocar una herida.