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PARA UN DESEO DE NAVIDAD

La Navidad es tiempo de celebraciones, reuniones familiares y reencuentros.. Para los pequeños de los hogares, aparte de ser vacaciones, es el momento de soñar con los regalos que más desean; un sentimiento envuelto por la emoción, la sorpresa y la magia. Y es que con la Navidad llegan Papá Noel, los Reyes Magos, y según donde se viva aparecen más personajes carismáticos, como el “Tió” de Nadal desde Cataluña, el Olentzero desde la tradición vasca, o el cántabro Esteru. En cada Comunidad Autónoma hay unas creencias, mitologías o tradiciones navideñas, que todavía hoy se mantienen vivas.

Cada vez más niños españoles esperan tanto a Papá Noel como a los Reyes Magos. Aunque todavía hay padres que se resisten a la llegada de Papá Noel y comparten con los pequeños la misma emoción de ver la Cabalgata, escribir la carta y comprobar las emociones del amanecer del 6 de Enero.

TRONCOS, CARBONEROS Y LEÑADORES

De ambos lo sabemos todos, pero recorriendo la geografía española, encontramos en Cataluña por ejemplo al “Tió” de Nadal. En principio, era un tronco que al quemarse daba bienes tan preciosos como el calor y la luz, pero en realidad, el “Tió” es un tronco mágico que un día cercano a la víspera de Navidad llega a casa llamando a la puerta. Quien esté debe acogerlo, cuidarlo y taparlo con una manta para que no pase frío, e indispensable, darle de comer hasta el día 24 por la noche, momento en que se “caga” el “Tió”. ¿Cómo? Golpeando con fuerza el tronco para que deje regalos como turrones y regaliz.

Ahora, viajamos hasta Galicia, donde nos encontramos al Apalpador. Este personaje navideño gallego es una figura mítica, originario de las montañas de O Courel y Os Ancares. Su llegada es muy esperada por los pequeños. El Apalpador o Apalpa Barrigas es un ser fantástico, un gigante, de profesión carbonero, que por las fiestas de Navidad baja de las devesas de la montaña lucense para visitar a los más pequeños y comprobar si están bien alimentados, para lo que les palpaba la barriga y les dejaba de regalo unas castañas calientes. Dicen que este gigante vive en las montañas del este de Galicia (el Courel, Terra de Trives, el Bierzo) y que baja la noche del 25 de diciembre.

El País Vasco tiene un personaje propio: el Olentzero. Se trata de un huraño carbonero que vive aislado en el bosque vasco, pero que para la época navideña se acerca a las ciudades para ser homenajeado por todos, especialmente por los niños que esperan ansiosos el cargamento escondido en una enorme bolsa. Parece ser que el Olentzero vive por allí desde hace muchísimo tiempo. El cristianismo adaptó las costumbres locales anteriores a sus nuevas creencias y así el personaje del Olentzero se habría convertido en el anunciador de la noticia del nacimiento de Jesús. La hipótesis más extendida es que su origen es anterior a la cristianización del País Vasco y que, como indica Cluade Labat, el personaje del Olentzero debe ser ubicado dentro de las celebraciones del solsticio de invierno. El aspecto descuidado y viejo del personaje simbolizaría el tiempo pasado y su quema, manera habitual en la que terminaba el pasacalle del día de Nochebuena.

El Esteru es un personaje de la época navideña originario de Cantabria, aunque existe documentación sobre esta creencia en lugares de Asturias como Llanes y en los pueblos cántabros de Cobijón (Udías) y Ruiseñada (Comillas), municipio este último donde el Esteru goza de gran popularidad y aparece todos los años en su Cabalgata de Reyes. Es por tanto, junto a las Anjanas, uno de los símbolos más representativos de las navidades en Cantabria. Las amajanas son personajes de la mitología cántabra. Son hadas buenas de Cantabria, generosas y protectoras de las personas.

El Esteru es un leñador bonachón y de complexión fuerte, con boina, pipa y grandes barbas, que siempre va acompañado de su hacha, su bastón y su fiel ayudante, El Burru. Representa la bondad y el bien en la Tierra. Vive en los bosques de Cantabria y se dedica durante todo el año a cortar leña, salvo en los días de Navidad, en los que se ocupa de fabricar los juguetes que posteriormente trasladará a los hogares de Cantabria y parte de Asturias.

Sea quien sea, estos personajes representan la ilusión para muchas personas, sobre todo para los niños. Cada cual que crea en el personaje con el que más se identifique.

¿Sabía que…?

  • En algunas zonas de Galicia aún se mantiene viva la figura de El Apalpador, un carbonero que la noche del 24 o el 31 de diciembre, toca el vientre de los niños para ver si han comido suficiente durante el año, y premiarles con regalos y castañas.
  • Según una leyenda, además de los tres Reyes Magos que conocemos, había un cuarto al que llamaban Artabán. Los armenios aseguran que fueron incluso doce.
  • En los países europeos Papá Noel recibe el nombre de Papá Navidad salvo en España donde se castellanizó la palabra francesa Noël.
  • El Tió de Nadal nunca deja regalos grandes, sólo chucherías, barquillos y turrones para los más pequeños. En algunas comarcas de Cataluña, deposita hasta higos secos.
  • A la figura del Olentzero en Navarra y País Vasco, se ha unido la de Mari Domingi, para unos, esposa, para otros, novia del famoso carbonero.
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