UN CLICK DE ACTUALIDAD

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En España la evolución de los medios de comunicación tanto masivos como privados ha sido vertiginosa. ¿Recuerdan la espera de las noticias traidas por el cartero o las radionovelas, los telegramas, los primeros periódicos, el teléfono fijo, el cine, o la revolucionaría televisión con sus primeras cadenas?. Cuando se les habla a las nuevas generaciones de toda esta realidad tan vívida en la mente de los mayores, les parece ciencia ficción. ¿Sin móvil, sin wifi, sin Internet… pero como podíais vivir?

Quizá por todos los cambios acumulativos que en cuanto a medios de comunicación han protagonizado las personas mayores el uso que hacen de las nuevas tecnologías es todavía bastante inferior a otras generaciones.

Así tan sólo un 25,4% de los mayores de 65 años usa Internet, porcentaje que en el caso de los personas de más 75 años desciende hasta el 12,3%. La edad no debe ser un impedimento, los mayores obtienen numerosos beneficios con esta práctica y además logran sentirse “conectados” y parte integrante de una sociedad que cambia a pasos agigantados. Pero requieren de unos medios y de un aprendizaje adecuados a su realidad.

«Las personas mayores para utilizar las TIC requieren de unos medios y de un aprendizaje adecuados a su realidad»

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PARA QUÉ UTILIZAN INTERNET LAS PERSONAS MAYORES?

Tres de cada cuatro personas mayores de 65 años en España no ha usado nunca Internet, gran parte de estas cifras se justifican con la ausencia de medios adecuados. No tener un ordenador ni conexión a Internet es el principal obstáculo que les aleja del uso de esta herramienta. El perfil de los usuarios de Internet entre las personas mayores se caracteriza por tratarse en su mayoría de varones, de entre 65 y 70 años. En contrapartida, las mujeres de más de 75 años y con una capacidad económica reducida son el porcentaje más frecuente entre los no usuarios. La lectura de la prensa, el correo electrónico y las compras son algunos de los usos más frecuentes entre nuestros mayores. “Las personas mayores no tienen barreras, y no cesan de mostrarnos su valía, enseñándonos que el aprendizaje a lo largo de la vida es posible». Internet puede ser para ellos una forma de adquirir e intercambiar conocimientos, ampliar su perspectiva vital, establecer relaciones sociales, y participar de los fenómenos sociales que se suceden con tanta celeridad.

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Ballesol y las Nuevas Tecnologías de la Información

La población en los centros Ballesol tiene una media de más de 85 años y en su mayoría son mujeres (85%) por eso es especialmente relevante esta apuesta de acercar las nuevas tecnologias a nuestro colectivo de residentes. Se ha comenzado por dotar a los centros de medios técnológicos adecuados: Smart TV, ordenadores portátiles con pantalla táctil que facilitan su uso al ser más intuitiva la interacción y wifi.

En varios de los centros Ballesol se han desarrollado talleres de informática básica para aprender a consultar información y utilizar el correo electrónico. Además hay residentes con más experiencia y formación que utilizan de forma habitual su propia tablet para informarse, comprar, leer, ver películas y mantener conversaciones por Skype con su familia. Ellos sirven de aliciente a los demás demostrándoles que “el uso de las nuevas tecnologías no tiene edad”.

Pero, como todo lo nuevo, las TIC generan cierta desconfianza y el reto está en que los residentes descubrirán por si mismos que aportan para su vida diaria, para que así las conviertan poco a poco en un medio más de información y comunicación de uso cotidiano, como lo son ahora la radio y la televisión.

Por eso su uso se ha encuadrado en el Programa “Abiertos a la Vida” diseñado específicamente para personas autónomas. El perfil de estos residentes es el de personas con nivel cultural alto, sin deterioro cognitivo, que necesitan ser conscientes de los beneficios que implica el envejecimiento activo y de todas sus posibilidades. En este contexto Internet se convierte en una ventana al mundo, llena de oportunidades, que les permite “recrear” su proyecto vital y realizar actividades significativas diversas que promuevan su envejecimiento activo.