EMOCIONES POSITIVAS, MAS AÑOS DE VIDA

0
58

Un equipo de investigadores vincula el factor emocional a una mayor esperanza de vida y en una situación más saludable. Las personas mayores pueden prolongar sus años de vida y en mejores condiciones siempre que manejen , entre otras cuestiones, adecuadamente sus emociones durante la etapa de envejecimiento.

Las personas mayores pueden prolongar sus años de vida y en mejores condiciones siempre que manejen, entre otras cuestiones, adecuadamente sus emociones durante la etapa de envejecimiento. Así de rotundo y de revelador es un estudio desarrollado por el Instituto Gerontológico Matía de Donostia, financiado por la Fundación Viure i Conviure de Caixa Catalunya. La investigación sobre las emociones y su influencia en el bienestar psicológico y físico de los mayores, ha sido dirigida por José Javier Yanguas, doctor en Psicología biológica y de la salud, que a su juicio ha permitido llegar a conclusiones novedosas en cuanto a la manera de afrontar esta etapa de la vida. “Es muy importante porque vive más y sobre todo mejor, quien tiene más emociones positivas y sabe regular mejor sus emociones” explica Yanguas. En definitiva, las emociones tienen un papel fundamental en la calidad de vida y las personas mayores son capaces de regular y controlar más las emociones, según este estudio. Además, desde hace tiempo, ha sido establecida científicamente la relación entre las emociones y la salud física, especialmente su influencia en enfermedades ligadas al sistema cardiovascular y aquellas que tienen que ver con el funcionamiento inmune.

En la citada investigación se ha abordado además, el papel que juega el tiempo que resta de existencia en la fijación de objetivos vitales, deseos y expectativas. Se han abordado diversas fases. Una primera fase es la entrada en el envejecimiento, de la que los mayores son muy conscientes -durante esta época aún se tiene buena salud física, proyectos…- ; la segunda etapa es aquella en la que te dices ‘no estoy enfermo, pero me siento frágil’;  y la tercera está ligada a la dependencia, al sentirse enfermo. En estas tres ‘edades’, las emociones que intervienen son muy diferentes.

“Nos interesa el papel que juegan las emociones dentro del proceso de envejecimiento, porque si no conseguimos entender lo que sentimos cuando envejecemos, no logramos entender lo que pasa dentro de los mayores y no podemos intentar mejorar realmente su calidad de vida”, asegura Yanguas.

Para éste y otros muchos especialistas, es un error no haber acudido antes a la ciencia para analizar el mundo de los sentimientos en las personas mayores y la repercusión que puede llegar a tener en sus vidas. Siempre se le ha dado más relevancia al aspecto cognitivo (la memoria, la orientación, el lenguaje, la toma de decisiones y la planificación) y al comportamiento, y se ha dejado de lado todo lo que tiene que ver con las emociones. “Hemos abandonado las emociones, que son aquello que da color a la vida. Y las hemos abandonado pensando que eran algo subjetivo que no debía involucrarse con la investigación. Pero en la práctica clínica, en el día a día con los mayores, nos dimos cuenta de que sus emociones -la alegría la tristeza, la sensación de bienestar, el enfado… son lo que da tono y color a sus vidas”,apostilla.

“La gente mayor control mejor sus emociones que la gente joven”

Precisamente, este estudio científico ha permitido profundizar en la estrecha relación que existe entre el campo cognitivo y el emocional. Para incidir más en ello, el doctor Yanguas recurre a un ejemplo muy clarificador como es el caso del primer amor de nuestra vida; y de las huellas emocionales tan profundas y duraderas que puede llegar a dejar. Según Yanguas,“recuerdas mucho mejor tu primer amor porque estaba teñido de emociones como el desconocimiento y la ilusión de ser la primera vez que experimentas esas sensaciones.  Por eso, las emociones son tan cerebro como es la memoria”. En este sentido, el equipo de Ingema también ha comprobado otro aspecto interesante. Los sentimientos de una persona no son iguales a los 15 que a los 80 años. “La expresión de las emociones en las personas mayores es más relativa, menos radical. También pasa en otras etapas de la vida, pues si hablas con gente en la edad adulta, casi siempre te dicen que el enamoramiento de los 15 o 16 años ya no se repite. Puedes estar con una persona y tener una vida fenomenal con ella, pero hay un cambio en la expresión emocional, que se va estabilizando a lo largo de la vida”. En este sentido –advierte Yaguas– “La gente mayor controla sus emociones mejor que la gente joven” “La respuesta emocional de un adolescente está mediada por el sistema nervioso autónomo. En pocas palabras, se puede decir que sus hormonas están al pil pil y dan respuestas my ligadas a algo qe no controlan. Conforme vamos envejeciendo, existe un mayor dominio. Las respuestas de los mayores no están tan ligadas a lo fisiológico. Ellos son mas capaces de anteceder, de darse cuenta de lo que va a pasar, de la emoción que puede desencadenar una determinada situación y son, por tanto, más capaces de controlarlo”, concluye. cialisnodoctorprescription