CAPACES Y DIVERSAS

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Ballesol es ejemplo y compromiso con la inserción laboral de las personas con discapacidad. Se constata a través de proyectos y programas que no sólo fomentan la autonomía en la vida laboral sino también la sensibilización social, política y personal hacia estas personas. La implantación de planes de acción corporativos hacen posible que se conviertan en oportunidades para la empresa y el trabajador. Es, en definitiva, una inversión socialmente responsable en el ámbito laboral.

Concepción Caballero, Ballesol Las Palmas

Concepción Caballero suspira de incredulidad cuando la decimos que en España hay un millón de personas afectadas por una discapacidad auditiva, ella prefiere hablar de percepciones. “Todavía existen muchos prejuicios acerca de las personas sordas”, lamenta para explicar que padece una otosclerosis, un crecimiento anormal del hueso del oído que impide que pueda vibrar y hace que el sonido no pueda viajar a través del oído.

Su audición se ha deteriorado hasta padecer una discapacidad sensorial del 33% con la que lleva conviviendo más de quince años. “Lo peor es su carácter hereditario y que no tuviese tratamiento”, lamenta. Un impedimento menor para su labor en Ballesol Las Palmas, donde lleva trabajando en el servicio de limpieza desde hace dos años.

Conchi, como la conocen compañeros y residentes, llegó a la residencia a través de la Asociación Adepsi, una organización sin ánimo de lucro cuyo objetivo es la inclusión social y laboral de las personas con discapacidad y de sus familias promoviendo mejoras en su calidad de vida.

Conchi acaba de comenzar su jornada laboral. Llega pronto, casi de puntillas. Prepara el carro de limpieza y memoriza la limpieza de los espacios físicos y uso común del centro. “La higiene y el orden en suelos y estancias es parte del cuidado integral que se debe de mostrar”.

Repasa despachos, salas, espacios compartidos entre residentes… Sube y baja plantas. Saluda a los primeros residentes. Recibe el cariño de todos ellos. “¿Cómo no voy a estar feliz si cada día me reciben así? se pregunta con una mano en el corazón. Manuel Paniagua es el director de Ballesol Las Palmas. Cuando habla de Conchi incide en una percepción compartida. “Es lógicamente un ejemplo de superación, pero tampoco se ve como algo distinto del resto”. Su proceso de integración fue óptimo “y siempre hemos garantizado que las barreras comunicativas quedasen resueltas”.

Por eso Ballesol es un ejemplo en apostar por potenciar la autonomía, desarrollar las habilidades personales y sociales propicias para la inserción laboral, evitando considerar a las personas como simples recursos humanos. Por eso Conchi es una más.

María Gutiérrez, Ballesol AZALEA Sevilla

Lo más fácil hubiese sido rendirse, pero en el caso de María Gutiérrez no fue así… el diagnóstico de artrosis degenerativa en las extremidades superiores hizo que hace ahora nueve años, la dejase con una incapacidad laboral para trabajar en la hostelería. Lo primero que hizo fue afiliarse a la ONCE, apuntarse a todo tipo de cursos, mejorando sus condiciones de empleabilidad, su cualificación y las oportunidades de encontrar un trabajo.

A las pocas semanas de entregar su cv en Ballesol Azalea la llamaron: “Ballesol me ha dado vida”. Esta afirmación se comprende si pensamos que con 40 años le notificaron esa discapacidad. De empezar a trabajar con contrato eventual ha pasado a ser indefinida. Ya no habrá giros inesperados en su vida sino un derroche de fuerza de voluntad que estira en horas de felicidad llegando a cumplir algunos de sus sueños.

Asegurar una máxima limpieza en las instalaciones de Ballesol Azalea es su cometido todas las mañanas. “El bienestar del residente debe empezar por una buena presentación del entorno, zonas comunes, baños, pasillos, habitaciones, sin olvidar las estancias de despachos…” enumera sin olvidar detalle.

Cuando termina su jornada laboral, continúa con su rutina diaria que le beneficia en su patología: camina una hora diaria, acude a la piscina y a Pilates y por si le sobrase el tiempo, colabora con Cáritas.

Es una realidad que experiencias como la de María son un ejemplo de superación y aportan mucho valor a la compañía. Es cierto que hay prejuicios y obstáculos sociales que pueden dificultar su integración e inclusión laboral pero “en Ballesol trabajamos para lograr la plena igualdad laboral de las personas discapacitadas, promoviendo acciones y proyectos, concienciando y sensibilizando”, dice convencida la directora de Ballesol Azalea, Silvia Farfán, que recuerda que “María es una más”.