¡Todos vacunados! Las residencias Ballesol recuperan sus costumbres, rutinas y salidas al exterior

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Personas mayores saliendo fuera de las residencias

Los nuevos ingresos en estas residencias recibirán también la vacuna, con el fin de que sus centros continúen siendo espacios seguros y protegidos.

Se cumplió, en el mes de marzo, un año desde que comenzara la crisis sanitaria.

Un año que, visto desde el plano más general, ha puesto en jaque a todo un planeta, pero que en la parcela de cada cual y, más concretamente, en lo tocante a los mayores de nuestra sociedad, ha significado abandonar rutinas y actividades a las que, no solo estaban acostumbrados, sino que les favorecen en todos los casos, y fomentaban lo que en Ballesol siempre se ha entendido como un envejecimiento saludable, activo y lleno de nuevos aprendizajes.

Por eso, la llegada de la vacuna a todos sus centros no solo ha traído consigo tranquilidad, sino también felicidad y la posibilidad de retomar hábitos tan sencillos como necesarios.

Poder dar un largo paseo, tomarse un café en una terraza o ir de compras, son prácticas que están dejando de ser una utopía gracias también a que, tanto en residentes y como en profesionales de Ballesol, se encuentra presente el ánimo de recobrar el tiempo perdido, el abrazo aplazado o las tan ansiadas salidas fuera de las residencias.

Están siendo muchos y muy emotivos, los momentos que ese están viviendo en Ballesol, gracias a las garantías de seguridad e inmunidad que otorga la vacunación.

Desde disfrutar de una agradable comida en un restaurante, hasta salidas de fin de semana fuera de la ciudad; y, todo ello, en compañía de los hijos, nietos o sobrinos que, siguiendo el mejor de los ejemplos, el de sus mayores, han sabido esperar con la máxima responsabilidad y serena calma.

FACILITAR EL ACCESO A UNA VIDA MÁS CREADORA Y ACTIVA, POTENCIANDO LA AUTONOMÍA PERSONAL Y GRUPAL.

Es el momento de continuar desarrollando proyectos de vida, haciendo que las personas se sientan realizadas y capaces de contribuir a la sociedad a través de su propio desarrollo.

Y todo ello, dentro de entornos participativos y llenos de vida, integradores con las personas mayores que no desean vivir en soledad.

Es fundamental crear espacios de participación y actividad, pero también transmitir a nuestros residentes que se encuentran en entornos seguros y protegidos“, recuerdan sus profesionales.

Las residencias Ballesol son, hoy por hoy, los lugares más seguros y, por lo tanto, también los más propicios para desarrollar esas rutinas y terapias colectivas que hacen que las personas mayores mantengan su autonomía por más tiempo y que tienen como eje principal, la importancia de la persona y de que ésta se reconozca capaz, independiente y parte fundamental de la sociedad.

Y es que, muchos de los nuevos ingresos llegan a Ballesol porque no quieren vivir en soledad y acuden a estas residencias porque saben que en ellas van a poder vencer esa sensación, disfrutando del sentimiento de pertenencia a un grupo.

El modelo residencial por el que apuesta Ballesol explora todas las posibilidades y necesidades de la persona mayor, fomentando un envejecimiento activo y saludable.

Proyectos de vida en las residencias Ballesol

Cuando trabajas con personas mayores la actitud positiva es fundamental.

No sólo define una personalidad, un estado, un carácter.

También la manera de relacionarte, actuar o transmitir.

Luis López, coordinador de Animación Socio Cultural en Ballesol (TASOC), resalta también la importancia de la pedagogía participativa “para facilitar el acceso a una vida más creadora y activa, potenciando la autonomía personal y grupal, la relación interactiva con otras personas, la integración en un entorno sociocultural y la correspondiente capacidad para transformar ese entorno“.

La pasión con la que se lleve a cabo cualquier desafío no sólo define a la persona, también la enriquece.

Es el reto de Ángel, Pilar, Montse y Rafael, que han vuelto al taller de pintura donde se quedaron “explorando los materiales, la paleta y el lienzo para hacer mezclas de colores” y empezar a pintar al óleo.

O el de muchos otros residentes que han encontrado en la musicoterapia, la manera coral de cantar al envejecimiento activo y saludable, y en el huerto, la terapia hortícola para explorar otros estímulos.

Y es que, los profesionales de Ballesol han demostrado en la práctica diaria, que “la naturaleza y la luz, favorecen las emociones positivas, generan sensación de calma y puede llegar a aumentar la autoestima”.

Siempre habrá nuevas oportunidades, experiencias o inquietudes por realizar, pero éstas tendrán más sentido sin son disfrutadas en compañía y manteniendo un sano equilibrio entre las aspiraciones y las capacidades.

El modelo residencial por el que apuesta Ballesol explora todas estas posibilidades y necesidades, pero siempre con el propósito de dar más vida a los años.

No lo dudes más y solicita información sin compromiso.
Artículo publicado en el periódico ABC.